El Atlético no camina solo
Alrededor de mil hinchas se congregan en los aledaños del Calderón durante el partido
Más de mil seguidores rojiblancos, con sólo tres grados de temperatura, se agruparon en la calle junto al fondo sur del estadio Vicente Calderón para animar al Atlético de Madrid en su partido a puerta cerrada ante el PSV Eindhoven de la Liga de Campeones. Sin pantallas gigantes, sin televisiones, con algún transistor y convocados en su mayoría a través de foros de internet, los aficionados dieron una vez más muestras de que la hinchada rojiblanca se encuentra entre las mejores del mundo. Dos centenares de seguidores ya se encontraban en las afueras del Vicente Calderón cuando una hora antes del comienzo del encuentro llegó el autobús que transportaba a los jugadores y cuerpo técnico del Atlético de Madrid.
Tras la llegada del equipo, los hinchas, en su mayoría del Frente Atlético, se disgregaron por los bares que rodean el estadio, en cuyas calles se habían instalado incluso cuatro puestos de los que tradicionalmente venden banderas, bufandas y gorras. Incluso había bufandas conmemorativas de éste primer partido que por primera vez se juega a puerta cerrada en el estadio del Manzanares. Su venta fue escasa. Los que no dieron señales de vida en el Calderón fueron los trescientos aficionados holandeses que anoche animaron y presenciaron el entrenamiento de sus jugadores.
Ante su ausencia y rodeados de policía, los locales dedicaron los clásicos cánticos de ánimos a sus jugadores como si estuvieran dentro. Los líderes del Frente Atlético comentaban por teléfono con algún seguidor que estaba en su casa o con alguien dentro del estadio si se oían sus gritos o no, y en función de la información pedían al grueso de los concentrados que subiera el tono de sus gritos o que se juntara más porque alguien les había dicho que se les escuchaba, pero un poco bajo.
Tampoco el presidente de la UEFA, el francés Michel Platini, se libró de las cánticos críticos de los seguidores. Es más, alguno de los asistentes a la concentración llevaba bufandas con la inscripción "Odio a Platini". El Olympique de Marsella también fue objeto de las chanzas de los atléticos. En el minuto 12 del partido llegó la primera alegría para los hinchas. El portugués Simao marcaba el primer tanto y los seguidores españoles enloquecían, tal y como lo habrían hecho dentro de su estadio.


























































