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BALONCESTO | COPA ULEB

Final española en la ULEB entre Joventut y Akasvayu

DKV y Akasvayu se enfrentan hoy en el pabellón Palavela de Turín

Dos equipos españoles, DKV Joventut y Akasvayu Girona, disputarán hoy en Turín la final de la Copa ULEB de baloncesto, tras ganar hoy sus respectivas semifinales ante el Galatasaray turco y el Dynamo de Moscú ruso. Primero se clasificó el equipo de Badalona, sin demasiados problemas ante el Galatasaray, al que derrotó por 90-83 con una extraordinaria actuación de su jugador franquicia, Rudy Fernández.

Más tarde logró el Akasvayu logró el billete para la final, la segunda europea consecutiva del equipo de Girona, a costa del Dynamo de Moscú de Svetislav Pesic, al que superó con un marcador más ajustado, 78-81. Ambos equipos se jugarán el título y una plaza en la Euroliga en el pabellón de Palavela, a partir de las 18.30 horas de mañana domingo.

El talento natural que ya le convirtió en campeón de Copa y el liderazgo de Rudy Fernández le sirvieron al DKV Joventut para tumbar al Galatasaray turco (90-83) y colarse en la final de la Copa ULEB de Turín, en un partido más eficaz que brillante, frente a un rival inferior y ante el apoyo de un millar de sus seguidores.

Un intenso "sprint" inicial y el ascendiente de Rudy fueron suficientes para la "Penya", nuevamente presente en una final europea, un par de años después de ganar la Copa FIBA en Kiev. Ante el anárquico Galatasaray, el conjunto de Aíto García Reneses impuso su ritmo en la primera parte, se marchó en el marcador y con la ley del mínimo esfuerzo, presentó su candidatura oficial al título en el Palavela de Turín.

Lo hizo con un nombre como figura principal del cartel: Rudy Fernández, aspirante a la NBA, punto de referencia de su equipo y de toda una generación de jugadores. En la semifinal, su talento se impuso por encima del resto, con 27 puntos.

Aunque el Galatasaray golpeó primero, con un parcial inicial de 0-6, el DKV fulminó a su rival desde el perímetro. El equipo catalán transformó cinco triples en el primer cuarto por ninguno de su rival. Cuestión de talento. También de insistencia, porque el conjunto de Aíto lanzó un total de 37 triples en todo el partido.

Ayudado por Mallet, Rudy Fernández asumió las riendas del choque para frenar el avance inicial del Galatasaray y poner las cosas en su sitio. Tan sólo Hite, autor de 26 puntos, indiscutible líder del conjunto turco, su referencia en pista, inquietó a la "Penya". Sólo por momentos, mediado el tercer cuarto (50-48, min. 23) o en algunos picos de juego. Nada alarmante para el equipo de Badalona, el más apoyado en las gradas de Palavela, el más talentoso de los ocho aspirantes a la ULEB.

Los hombres de García Reneses mantuvieron a los turcos diez puntos por debajo sin demasiados problemas. El Galatasaray tuvo a Hite por el exterior y a Johnsen en la pintura, poco más. No defendió con intensidad, perdió 22 balones y tampoco encontró a Gaines, ex del Joventut, de quien apenas hubo noticias en Turín.

Las facilidades las aprovechó el Joventut. No necesita demasiado el equipo de Badalona para tramitar sus partidos, aunque mañana afronta otra final europea, asunto serio para un club que aspira a seguir creciendo con gente de la casa como Rudy Fernández, puro talento en la pista de Turín.

El entrenador del equipo catalán, Aíto García Reneses, reconoció que lo que primero necesita el Joventut es "descansar tras un gran esfuerzo", pero también prepararse "para esta nueva situación, en la medida en la que en la Copa de Vitoria nadie contaba con nosotros, pero aquí sí".

Una victoria trabajada

Por otra parte y con todo merecimiento, el equipo de Girona explotó de júbilo al término del partido, un final agónico que le sitúa junto al DKV Joventut en la final de la Copa ULEB, un torneo que parece hecho a la medida del club catalán. Empeñado en dar un salto de calidad y de coronar una magnífica trayectoria en la ULEB, el Akasvayu despachó al Dynamo de Moscú sin complejos.

Lo hizo sostenido por el liderazgo de Marc Gasol y la irrupción de un jovenzuelo, Ivan Radenovic, una desagradable sorpresa para los rusos, un salvavidas para el Akasvayu con sus 20 puntos y 7 rebotes.Concentrado en lograr el pase a su segunda final europea consecutiva, después de su éxito en la Copa Fiba de 2007, el Akasvayu se aplicó en el rebote, eligió bien el tiro y gobernó el encuentro, aunque se obligó a un ejercicio de supervivencia en los últimos minutos.

Superado el tanteo inicial, presidido por la igualdad (11-11, min 5; 24-23, min. 14) y un tercer cuarto en el que el Akasvayu pareció forjar una victoria segura (estuvo a punto de doblar a su rival, 14 puntos anotó el Dynamo por 26 de los gerundenses), el partido desembocó en un final muy apretado, de los que abrillantan las finales y ganan adeptos al baloncesto.

El Dynamo se colocó a un sólo punto (73-74) a falta de un minuto y veinte segundos para el final. Parecía el momento de Domercant. Pero el estadounidense perdió una pelota que a la postre sería decisiva, a falta de 35 segundos y con 75-77 en el marcador.

Aún pidió Domercant la palabra una vez más, con un triple que convertía el 78-79. McDonald convirtió sus dos tiros libres y el marcador de Palavela ya no se movió. Domercant y Vujanic fallaron dos triples desesperados para alegría de un centenar de aficionados, los del Akasvayu, orgullosos de un equipo empeñado en seguir creciendo y ante un mayúsculo reto, lograr dos títulos europeos de manera consecutivos.

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