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De la celda al vestuario

El inglés Lee Hughes vuelve al fútbol después de cumplir 3 años de condena en prisión

Lee Hughes, ex delantero del West Brom, salió hoy de prisión después de cumplir 3 años de los 6 a los que se le condenó por un accidente de coche que provocó la muerte de dos personas y se espera que vuelva a la competición profesional con el Oldham Athletic.

En noviembre de 2003, Hugues conducía su coche de unos 150.000 euros, informa la prensa británica, cuando colisionó con un automóvil en el que se encontraban Douglas Graham, Maureen Graham y Albert Frisby. El primero murió al instante y su mujer falleció 13 meses después del accidente tras un largo coma.

El ex futbolista del West Brom, club que milita actualmente en la segunda división del fútbol inglés, se dio a la fuga tras la colisión, fue arrestado 36 horas después y encarcelado en 2004 por causar una muerte por conducción temeraria y abandonar el lugar del accidente, informa la BBC.

A principios de este año, Hugues firmó un contrato con el Oldham Athletic, de la tercera división, y se espera su presentación con este club la semana que viene. "Acompañamos en el sentimiento a las familias implicadas pero tenemos la esperanza de que ahora pueda desempeñar el trabajo que conoce mejor", explicó Barry Owen, directivo del Oldham. "Ahora habrá ciertas prioridades familiares y el jugador tiene que acostumbrarse a estar fuera de la cárcel", explicó Owen a la BBC. También reconoció a su vez que "cualquier fichaje en el fútbol es una apuesta".

"No creo que lo vaya a tener fácil. Los aficionados le recordarán su pasado cuando juegue. Pero lo que esperas es que se comporten en un campo de fútbol igual que lo harían en la calle", añadió. Albert Frisby, la tercera persona que viajaba en el coche que golpeó Hugues, sufrió múltiples heridas y aún hoy tiene problemas para caminar.

Frisby declaró que Hugues debería cumplir los 6 años de su condena. "Para mí él mató a aquellas personas y me podría haber matado a mí. Al fin y al cabo me dejó por muerto", aseguró. "La arrogancia que mostró en el juzgado me dice que lo haría de nuevo. Lo que lo hace peor es que ahora que ha salido de prisión va a jugar al fútbol mientras nuestras vidas están destrozadas", se quejaba Frisby. "Aún no he recibido ninguna compensación por lo que sucedió", concluyó.

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