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Arrancan en Brasil los XV Juegos Panamericanos

Una espectacular ceremonia, presenciada en directo por las 90.000 personas que se dieron cita en el estadio de Maracaná, anticipó el inicio de la competición

La música y el color, unidas a las significativas bajas de última hora en la organización del presidente brasileño Lula Da Silva y el exfutbolista Pelé, han sido hoy los grandes protagonistas en la ceremonia de inauguración de los XV Juegos Panamericanos que se celebran en Brasil desde hoy y hasta el próximo 29 de julio.

La cultura y tradiciones brasileñas han estado muy presentes durante todo el acto inaugural de los juegos, planteados por el comité organizador como el primer paso hacia la conquista de los Juegos Olímpicos de 2016 que el país sudamericano espera poder organizar.

"Viva essa energia", el tema oficial de los Juegos Panamericanos, marcó el inicio de la competición, tras 75 minutos de un deslumbrante espectáculo con pinceladas de ópera, teatro y poesía que impresionaron a las miles de personas que se dieron cita en el estadio de Maracaná. Una hora antes, varios niños percusionistas, de hasta unos diez años de edad, habían irrumpido en el escenario.

Lula Da Silva el gran asuente, abucheado

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, que inicialmente iba a ser el encargado de declarar la apertura oficial de los juegos, fue sustituido en los últimos instantes y por sorpresa por Carlos Arthur Nuzman, presidente del Comité Organizador de los Panamericanos de Río, recibió un sonoro abucheo del público a su llegada a la tribuna de honor del estadio.

Elza Soares, viuda del mítico futbolista Manoel dos Santos Garrincha, emergió de la nada para entonar a capela, con su inconfundible voz recia y ronca, el himno nacional de Brasil para el delirio de los allí presentes.

Una salva de fuegos artificiales precedió a la oscuridad en el estadio que anunciaba la vuelta a escena de los pequeños percusionistas debidamente posicionados alrededor de las escaleras, diseñadas como un camino hacia el imaginario Olimpo.

La jugadora de hockey argentina Luciana Aymar, fue la elegida para abrir el tradicional desfile de deportistas, portando la bandera de su país. Tras el equipo argentino pasaron, entre aplausos de simpatía, las pequeñas delegaciones de Antigua Antillas Holandesas, Aruba, Bahamas, Barbados, Belice y Bermudas.

Obación a Cuba, silvidos a EE UU y Bolivia

Si el desfile de Cuba desató vigorosas reacciones de apoyo, el de Estados Unidos, que tuvo que excusarse públicamente después de que un delegado escribiera en una pizarra "Welcome to Congo" durante la marcha inaugural, provocó los silbidos de la tribuna. Reacción parecida han sufrido los deportistas bolivianos, como respuesta al conflicto en materia petrolera que enfrenta a ambos países.

El desfile de las 42 representaciones, que cerró Brasil, resultó un completo repertorio de la música popular brasileña, desde samba pasando por forró, chorinho y xaxado. Al grito de "¡Soy brasileño, con mucho gusto, con mucho amor!" los 90.000 asistentes correspondieron a sus representantes encabezados por el maratonista Vanderlei Cordero, portador de la bandera.

Cuando se esperaba la presencia de Pelé, llegó la sorpresa con la entrega del último relevo de la antorcha a Cruz por Gustavo Borges, medallista olímpico y 8 veces campeón panamericano de natación que fue el encargado del encendido del pebetero olímpico, en sustitución del futbolista brasileño.

La competición ha arrancado y desde hoy y durante los próximos días Brasil se convierte en uno de los epicentros deportivos del momento con la celebración de unos juegos que esperan marcar un antes y un después en la historia del deporte brasileño.