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Crónica:

Un triunfo para no presumir

España mereció la victoria, con Silva y Villa como líderes, pese a desperdiciar innumerables ocasiones y jugar a un ritmo bajísimo

La Selección cierra su temporada después de alcanzar el objetivo que se había impuesto el técnico, Luis Aragonés, para estos dos compromisos. Las dos victorias ante Letonia y Liechtenstein, una de las peores selecciones de Europa, permiten a España ver el camino hasta la Eurocopa con otros ojos. Con otros ojos si nos fijamos exclusivamente en la tabla de clasificación, porque si nos animamos a hurgar en el juego, vuelven a invadirnos las dudas.

Ganar a Letonia y a Liechtenstein es lo mínimo que se puede pedir a esta selección, cumplir un trámite obligatorio para quien pretende estar en la Euro. Si recurrimos a una frase que empleó el propio Aragonés en el pasado Mundial, sería para estar contentos, pero sin presumir. Contentos por el resultado, nada más, porque no se puede alardear de la imagen que ofrece España, un conjunto que es capaz de crear ocasiones de gol y de malgastarlas casi todas. Desespera. Ni de penalti.

Luis decidió cambiar la cara a la Selección, empezando por la portería, que defendió esta vez Pepe Reina. Apostó por el toque en el centro del campo, con Xabi Alonso y Cesc, con Iniesta por delante, Silva escorado a la izquierda y Joaquín en la derecha. Villa apareció como único delantero. Sí, contra Liechtenstein España jugó de inicio con un solo delantero. ¡Qué tiempos aquellos en los que casi todos los equipos actuaban con dos atacantes!

El peor enemigo en este tipo de encuentros, más que el rival, es la facilidad para perder la concentración, para alejarse de la realidad del partido y caer en otros pensamientos que nada tienen que ver con Liechtenstein. No es sencillo centrarse, pero ni para los futbolistas, ni para los aficionados, ni para los periodistas.

Quizá por eso la Selección salió dispuesta a sentenciar en los primeros minutos. Y lo consiguió. En quince minutos acabó con la resistencia del rival, se aseguró los tres puntos y terminó con el partido. Porque el choque finalizó cuando Villa marcó de chilena su segundo tanto, después de un buena acción de Silva. Excelente gol del delantero del Valencia, que a los ocho minutos celebró el primero después de aprovechar un magnífico pase de Cesc entre los centrales y de superar al portero con una facilidad enorme en el mano a mano.

Silva

Por delante una eternidad, un 'rondito' de 75 minutos, un mundo de ocasiones perdidas, como una increíble de Iniesta y el penalti de Villa, de acciones sin brillantez, de sustos, como ese disparo de Burgmeir al larguero en la segunda parte, y de detalles de calidad de Silva. Fue el mejor con diferencia, muy bien secundado por Villa y a un nivel algo inferior por Iniesta. Silva puso sentido a todas sus intervenciones y se movió a una velocidad superior al resto. El encuentro se desarrolló a un ritmo lentísimo, más propio de un amistoso, y a él se adaptaron sin problemas todos los futbolistas españoles, todos menos Silva.

Se esperaba más del resto, como de Cesc, al que en la Selección no se le ve cómodo. Es normal que le falte confianza. Nunca ha tenido continuidad y con este seleccionador parece complicado que disfrute de ella. No apareció Joaquín, que apenas se atrevió a encarar a su marcador. Si no es capaz de hacerlo contra Liechtenstein no sabemos cuándo lo hará. Lo más destacable es que se estrenó como capitán en esta noche de fútbol gris. De las declaraciones del "despelote" a llevar el brazalete de capitán. Así es esta Selección.

Se lograron los tres puntos, pero se desperdició una oportunidad para golear, porque la diferencia entre España y Liechtenstein va más allá de esos dos tantos que reflejó el marcador. Quisieron meterse dentro de la portería con el balón, se perdieron en toques inútiles, porque tan malo es dar pelotazos como abusar del pase, y eso es lo que hizo la Selección. Quizá era el momento para haber dado más minutos a Soldado, un delantero que tiene la portería en la cabeza y no duda en tirar cuando tiene la más mínima ocasión.

Se consiguió la victoria y eso es lo único que se puede salvar. Porque hasta se falló un penalti. Villa, en el último instante.

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