Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Osasuna, imparable

El equipo suma su sexta victoria consecutiva

El Osasuna prosiguió hoy su escalada en la Liga con el primer triunfo en su historia en El Madrigal en Primera División ante un Villarreal sin identidad que apenas plantó cara a un rival muy superior desde el inicio del choque.

El renacido Osasuna, que desde que perdió en Huelva ante el Recreativo ha encadenado cuatro victorias en Liga y dos en la Copa de la UEFA, quiso ratificar su buen momento de juego en El Madrigal y se hizo con el control del balón ya en los primeros compases del encuentro. Con un Villarreal sin un patrón de juego definido y con las mismas dudas que le han acompañado en buena parte de los partidos de la presente temporada, los locales empezaron a pasar apuros pronto ante el equipo del Cuco Ziganda.

Miguel Flaño y Pierre Webó avisaron con sendos lanzamientos desde fuera del área antes de superar los diez minutos de partido, aunque sería el camerunés el que abriría el marcador con un certero y forzado remate de cabeza a los trece minutos, en una jugada calcada a la que dos minutos antes había intentado pero en esa ocasión sin fortuna. El pase del gol fue un buen centro del ex villarrealense Héctor Font.

El gol dio, si cabe, más seguridad a Osasuna en su juego y creó más intranquilidad en las filas del equipo del chileno Manuel Pellegrini, que se mostraba incapaz de reconducir la situación con un Román Riquelme apagado. Los locales, quizá, acusaron las bajas en el centro del campo del hispano brasileño Marcos Senna y el italiano Alessio Tacchinardi. Además, cuando el Villarreal trató de buscar el área rival se encontró con una firmeza defensiva del rival que apenas dejaba resquicios por los que poder llegar a la meta de Ricardo. De hecho, el Villarreal no chutó ni una sola vez entre los tres palos en los primeros 45 minutos. Con el partido controlado por el Osasuna, el equipo navarro asestó un duro golpe al Villarreal a tres minutos del descanso, con un segundo gol en el que de nuevo tuvo como protagonista a Font, ya que otro espléndido centro suyo fue aprovechado esta vez por el iraní Nekounam como rematador. A pesar de las urgencias por el marcador adverso, el Villarreal se mostró igual de impreciso que en el anterior periodo en la reanudación del choque, lo que fue aprovechado por los visitantes para aumentar la cuenta con un tanto de penalti.

El gol volvió a tener como protagonistas a Font, con una nueva asistencia, y Webó, que fue derribado en el área. El penalti fue transformado en gol por David López. Sólo a partir de este momento se vio reaccionar al Villarreal. El equipo de Pellegrini, herido en su orgullo, cambió de actitud y la aparente falta de ganas inicial se tornó en ímpetu en busca de acortar distancias en el marcador. Los locales alcanzaron su objetivo a los 61 minutos de partido, con un potente disparo desde fuera del área de Cani. El cambio de los villarrelenses fue radical y la tranquilidad que hasta entonces había vivido Osasuna se tornó en desasosiego en torno a su área. Sin embargo, Juanfran cortó de raíz cualquier atisbo de reacción de los locales con el cuarto gol del Osasuna. El habilidoso extremo alicantino aprovechó un pase de Raúl García para batir a Barbosa por el palo corto. Aquí se terminó la historia de este partido pese a que quedaban veinte minutos por delante. El Villarreal intentó maquillar el marcador a pesar de que anímicamente se le vio tocado, aunque el Osasuna apenas apuros e incluso buscó algún gol más.