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Crónica:Fútbol | Décima jornada de Liga

Y pudieron ser más

Se adelantó el Villarreal a balón parado, pero el Atlético nunca se rindió, fue mejor y a pesar de la sensacional actuación de Barbosa, acabó superando con autoridad a los de Pellegrini

El defensa argentino del Villarreal Fabricio Fuentes (izquierda) y el centrocampista del Atlético José Manuel Jurado luchan por el control del balón.
El defensa argentino del Villarreal Fabricio Fuentes (izquierda) y el centrocampista del Atlético José Manuel Jurado luchan por el control del balón. EFE

Buen partido del equipo de Javier Aguirre, que supo sobreponerse a las dificultades, incluida la lesión de Torres, y encontró un nuevo dúo que dará que hablar: Agüero y Jurado.

Salió el Atlético a jugar en campo del Villarreal, presionando muy arriba, la verdad que como casi siempre esta temporada en el Calderón. Galletti, Torres y Maniche tuvieron oportunidades muy pronto, tan sólo en cinco minutos, y la grada se las prometía muy felices, jugaban bien los suyos, se les veía enchufados, con ganas de buscar el partido.

Hasta que el Villarreal paró el balón, en fin, hasta que los de Pellegrini dispusieron de faltas cerca del área, uno de sus lances favoritos; primero Riquelme, sin consecuencias, al rato, Marcos Senna, que se sacó un durísimo zapatazo que despejó Franco en una excelente intervención, y luego, a la tercera, de nuevo Riquelme, con una rosca que remató Fuentes a gol como el que pasa en pijama por el pasillo de su casa.

A pesar de la horrorosa exhibición defensiva de los de Aguirre, con especial mención a Perea, que andaba con el pensamiento en algún lugar lejano, el Atlético volvió a la carga con admirable empuje; puede que no juegue bien, que le pueda la presión, que le falte gol, que no tenga un cerebro en la sala de máquinas, pero los chicos lo ponen todo e intentan crecerse ante las dificultades, que son muchas en este equipo.

El Atlético empujaba y llegaba con claridad, pero como las cosas nunca son fáciles para este club y aún había de encontrar más chinchetas en el camino, Barbosa, el portero del Villarreal, especialmente ágil e inspirado, realizó una colección de paradas de todos los colores a remates muy claros de Torres, Agüero y Galletti, estos dos últimos por partida doble.

No podían irle tan mal las cosas al Atlético, el Villarreal le dejaba jugar y las estadísticas le situaban muy por encima de su rival en todos los apartados. Por fin, con la misma medicina que los de Pellegrini, llegó el gol del empate en una falta lanzada con veneno por Pernía que peinó Ze Castro a gol. Ya estaba bien.

Y antes del descanso apareció Torres, que se enfrentaba a su equipo favorito, aparte del Barcelona, claro, un conjunto al que le había marcado siete goles en ocho encuentros. El Niño realizó por fin una jugada de las suyas, de las que la afición quiere ver y fue derribado por Cygan dentro del área. El mismo convirtió y el bocata sentó de maravilla en la ribera del Manzanares.

Agüero y Jurado, un dúo que promete

Los centrales del Atlético seguían muy despistados, blanditos, idos, así que por poco que llegase el Villarreal, cuando lo hacía, el ataque parecía fatal, el peligro parecía inevitable. Mala cosa, para una vez que los rojiblancos dominaban claramente el juego, creaban muchas jugadas de ataque y ocasiones de gol.

Jurado salió por Torres, muy tocado por el golpe que recibió en la jugada del penalti. Muy pronto, el ex madridista y Agüero, aunque son chiquitos y juegan mejor con un referente clásico en ataque, dejaron muy claro que se entienden, que ven el fútbol de forma parecida y no tardaron en combinar con gran picardía en ataque.

Aunque Barbosa seguía impecable, dispuesto a parar el solito los arreones del Atlético (extraordinaria la parada a un tremendo disparo de Luccin) el dúo de jovencitos, Jurado- Agüero, Agüero-Jurado, que ya venían avisando, combinaron de nuevo y el argentino solucionó la jugada con una preciosa vaselina. Cantaba el Calderón, y si aún quedaba la sombra de alguna duda, la expulsión directa de José Mari, que tuvo un paso fugaz por el partido, llevó total tranquilidad a la grada.

Poco más ocurrió, como si la expulsión de José Mari hubiera echado el telón al partido. Bueno, si, una nueva parada de Barbosa, que gran partido, a tiro de Pernía. En los minutos de la basura, el Atlético, contento, confiado, dueño del balón, quería celebrar el triunfo, y el Villarreal, desconocido, triste y cansado, deseaba alcanzar el vestuario para llorar sus penas. Por un día, fue al revés.

Lesión de Torres

Fernando Torres sufre un traumatismo en la cara interna de la rodilla derecha con múltiples heridas y este domingo será sometido a pruebas médicas para evaluar el alcance definitivo de su lesión, según el parte médico.

El atacante rojiblanco se lesionó en los últimos instantes de la primera parte del partido contra el Villarreal, en la jugada que supuso el penalti a favor de su equipo. Torres se marchó de tres rivales, aunque el último de ellos, el francés Pascal Cygan, le derribó dentro del área. El ariete fue sustituido por José Manuel Jurado, en el minuto 49.

El técnico del Atlético de Madrid, Javier Aguirre, ha afirmado tras el encuentro estar "preocupado por la rodilla derecha de Torres". "Mañana vamos a ver qué tiene", añadió el técnico vasco.

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