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Crónica:Valencia 2 - Shakhtar 0 | Liga de Campeones

Siempre Villa

El número 9 del Valencia marcó dos goles y proporcionó dos claras ocasiones a sus compañeros

Los valencianistas aprovecharon la debilidad defensiva ucrania para que David Villa bigoleara y el conjunto español se consolide como líder del grupo D con tres victorias en tres partidos.

El Shakhtar Donetsk es un equipo que lleva camino de convertirse en un clásico de la Liga de Campeones, donde consigue llegar gracias a su capacidad creativa pero donde muestra su debilidad defensiva de cara a rivales de mayor experiencia. Esta noche ha sido el Valencia el que le ha demostrado que cada error es una invitación al gol cuando te encuentras entre los mejores de Europa.

Ambos equipos han presentado estrategias similares: presión asfixiante en el mediocampo y búsqueda de caminos fáciles de cara a gol, pero la diferencia ha estado en la defensa y en la calidad de cara a la portería. El Valencia, que cuenta con un jugador sobresaliente como es David Villa, no ha tenido piedad.

En los primeros minutos el conjunto español se ha volcado en la banda derecha, pero Joaquín ha tardado media hora en encontrar el sitio. Para entonces, Villa ya había aprovechado un pase erróneo de Leonardo al borde del área para batir a Pletikosa incluso cuando el croata intentó derribarle en su mano a mano.

Antes, el guaje había servido un gol en bandeja al de Puerto de Santa María, pero Joaquín tiró al centro. No obstante, el extremo derecho finalmente consiguió ganar la línea de fondo en el último minuto del partido para lanzar un centro que Villa remataba en el segundo palo completamente solo. De esta manera, el asturiano completaba unos primeros 45 minutos en que cada balón que ha tenido ha creado la sensación de que podía acabar en gol y su marcador, el defensa Leonardo, no había conseguido frenarle en ninguna de las jugadas.

Apoyados en su defensa adelantada, todos los balones de los ucranios a la espalda de los zagueros valencianistas en esta primera parte acababan en fuera de juego y sólo los disparos lejanos podían causar cierto peligro para los de Lucescu. En el ataque, el equipo español no ha estado inspirado pero han jugado con sencillez y sin riesgos a la espera de que surgiera el talento de Villa.

En la segunda parte, a mantener la ventaja

Tras el recital de Villa en la primera parte, los de Quique Flores han vivido en el segundo tiempo un período más tranquilo, aunque un buen centro de Marica en el minuto 20 se paseó por los dominios de Cañizares sin que Brandao llegara a tiempo para marcar un gol que podría haber supuesto el inicio de una posible remontada.

En el bando valencianista, Villa ha dejado muestras de su generosidad cuando ha dejado a Morientes y a Gavilán dos balones en clara posición para marcar antes de ser sustituido en el minuto 31 de la segunda parte. Ya no era necesario en el terreno de juego puesto que un minuto antes Sviderski había sido expulsado por doble tarjeta amarilla y los de Lucescu veían como sus ilusiones se desvanecían.

En definitiva, el Valencia no ha jugado un partido brillante, pero ha sabido aprovechar el buen hacer de su delantero estrella ante un rival que ha acudido a Mestalla con la intención de llevarse el partido con un juego basado en la posesión del balón. Ahora, Quique Sánchez Flores podrá continuar con la rotaciones puesto que sólo resta decidir si Valencia o Roma serán primeros de grupo, ya que los levantinos han conseguido dejar su clasificación encarrilada.

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