Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:ACB

Unicaja se proclama por primera vez campeón de la Liga ACB

El equipo de Málaga vence por 72-76 al Tau Cerámica

El Unicaja Málaga se ha alzado por primera vez en la historia con el entorchado de campeón de la Liga ACB 2005-2006, tras vencer con todo merecimiento a un Tau Cerámica que se descontroló por completo en los instantes finales de la confrontación. Los locales salieron excesivamente tensionados y acelerados a la pista, con un Pablo Prigioni bajo de forma actuando de salida en el puesto de base, ante un Unicaja más templado y con una buena defensa para cerrar casi todas las líneas de pase a los interiores locales.

Tras un 0-5 para los malagueños, el Tau se adelantó con un triple de Travis Hansen (6-5, m. 2), aunque el Unicaja Málaga, que no permitía correr el contragolpe a los locales, no tardó en reaccionar (11-16, m. 6). Los tres triples de Jorge Garbajosa en el cuarto inicial hicieron mucho daño al Tau (16-21, m. 9), así como las penetraciones en uno contra uno del equipo andaluz, que fue superior al comienzo (20-24.m. 10).

La pieza clave

Berni Rodríguez fue el hombre clave del equipo malagueño en el inicio del segundo cuarto con su gran acierto ofensivo (28-34, m.13), en un choque en el que, hasta ese momento, el Tau no encontraba respuestas para frenar a los visitantes y su superior ritmo de juego (34-42, m. 16). Sin embargo, un triple de un muy entonado Sergi Vidal a falta de medio minuto para el descanso, junto con la brava e intensa reacción del equipo baskonista, bien empujado por sus seguidores, dejaron un empate en el electrónico al término del m. 20 (44-44).

Un parcial de 8-0 para un transfigurado y desmelenado Tau en los primeros instantes del tercer cuarto levantó al público vitoriano de sus asientos (52-44, m. 23), tras las canastas sucesivas de Luis Scola, Tiago Splitter y Pablo Prigioni, junto con dos tiros libres convertidos por Sergi Vidal. Un dos más uno del propio Sergi Vidal elevó la renta local hasta los diez puntos (55-45, m. 24) y, tras mantener ventajas de entre seis y ocho puntos, el equipo vitoriano se escapó otra vez de nueve coincidiendo con un triple estratosférico de Travis Hansen (63-54).

Finalmente, una nueva canasta de Roko Leni Ukic dejó en el luminoso una renta de once puntos (65-54) al concluir el tercer cuarto, con un triunfo que ya parecía bien encarrilado para los baskonistas tras el parcial de 21-10 del tercer período. Un bravo Unicaja Málaga no cedió lo más mínimo y, con un parcial de 2-8 en los primeros cuatro minutos del último cuarto, redujo notablemente la diferencia favorable al Tau (67-62, en el m. 35; y 69-64, en el m. 36). Todavía se puso a tres puntos el Unicaja con un oportuno triple de Jorge Garbajosa (70-67, m. 37) para que, poco después, Tiago Splitter colocara el 72-67 con una buena canasta.

Con Hansen y Scola eliminados a falta de algo más de un minuto para el final del lance y el marcador muy apretado (72-69), Marcus Brown anotó dos tiros libres y luego Jorge Garbajosa hizo el triple del partido (72-74) a falta de medio minuto para el desenlace definitivo del encuentro. Todavía tuvo tiempo Jorge Garbajosa, el mejor hombre de este tercer encuentro, de anotar otros dos tiros libres para su equipo (72-76) y llevarse de esta manera la Liga ACB con todo merecimiento para Málaga.

Polémica final

Lo peor fue el tiempo muerto solicitado por Sergio Scariolo a falta de escasos segundos para el final, enfureció a los espectadores locales y a los jugadores vitorianos, que incluso intentaron agredir al banquillo de Unicaja. El entrenador de los malagueños lo explicó muy correctamente en la rueda de prensa posterior al partido: "Nunca he pedido un tiempo muerto para faltar al respeto a nadie. Perdíamos de cuatro puntos y no estaba nada claro. Si alguien se ha molestado lo siento pero se equivocan completamente si piensan que lo he hecho para ofender a la afición", explicó, recordando lo que pasó en la final del año anterior en la que se enfrentaban Tau y Real Madrid.

"Aquí el año pasado se perdió una liga que parecía ganada con una diferencia abultada, y recuerdo que a mi compañero le cayeron palos por no pedir un tiempo muerto".