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Crónica:FÚTBOL | 21ª jornada de Liga

Primera derrota en casa de un Osasuna a la baja

El nuevo año se le ha atragantado a Osasuna. Desde que se produjo el parón navideño, el equipo navarro sólo ha sido capaz de ganar un punto de los doce en juego. Esta tarde, además, perdió la imbatibilidad en su estadio a pies del Betis, que se llevó un partido intenso, pero de escasa calidad técnica.

Los de Javier Aguirre, como empieza a ser habitual, dominaron el choque, pero resultaron romos en el ataque. El técnico mexicano dio una oportunidad a los tres delanteros que menos cuentan de la plantilla. Ni Romeo, ni Fran Moreno ni Brit estuvieron afortunados. Y a Milosevic aún le faltan varias semanas de recuperación y Webó continúa en la Copa de África.

El cuadro andaluz sólo tuvo que aprovechar una oportunidad y aplicar las leyes básicas del contraataque para llevarse un partido que, al final, resultó sencillo. Con más nervio que cabeza, el encuentro se desarrolló como un choque de la Liga inglesa: músculo, intercambio continuo de jugadas de ataque, habitualmente descabezadas, y poco remate claro. El gol llegó con un toque de clase inesperado. El lateral zurdo Luis Fernández empalmó desde fuera del área un despeje de la zaga osasunista a la salida de un córner. Con la pierna de palo, la diestra, coló la volea por una escuadra de la meta defendida por Ricardo.

Osasuna se sulfuró con el gol y perdió un poco las posiciones. Joaquín, inconstante y perdido, a punto estuvo de aprovechar una contra, con una salida alocada de Ricardo y un grave error del internacional a la hora de definir. Desde ese momento, los papeles ya estaban repartidos: Osasuna, por coraje y dominio, achucharía hasta el último minuto, pero sin gol; el Betis, mientras tanto, a tratar de agrandar las rentas sin tomar riesgos innecesarios.

La partida de ajedrez podía haber sido muy distinta si alguien hubiese aprovechado la entrada de Delporte. El francés, que reaparecía tras una lesión en un tobillo, revolucionó el ataque rojillo. De sus botas salieron dos centros que concluyeron con cabezazos casi consecutivos de Romeo y Josetxo que salieron lamiendo el palo. Los de Llorenç Serra Ferrer, muy ordenados, supieron lidiar con los mejores minutos rojillos. Y volvieron a ser más listos. Una falta botada por Joaquín llegó hasta el área pequeña sin que la defensa fuese capaz de despejar. Edu, que entraba solo, empujó el cuero y sentenció el partido. El esfuerzo final de los locales por remontar no sirvió de nada con un buen remate de Romeo y dos errores de Brit.

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