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El entrenador del Arsenal denuncia que jugadores extranjeros del club consumieron EPO

El técnico inglés no ha citado nombres pero ha revelado que algunos futbolistas presentaban síntomas de haberse dopado

El entrenador del Arsenal, Arsène Wenger, ha denunciado la presencia del dopaje en el fútbol y ha afirmado sin tapujos que algunos de sus futbolistas extranjeros habrían podido utilizar productos dopantes antes de incorporarse al conjunto inglés, según informa el diario The Independent. El técnico galo, que el miércoles estuvo en una reunión en Bruselas donde se discutía sobre la aportación del fútbol a la integración europea, reveló que algunos de sus futbolistas, sin citar nombres, presentaban síntomas de haber utilizado EPO (eritropoyetina).

"Hemos tenido varios jugadores que llegaron al Arsenal procedentes de otros equipos y su tipo de glóbulos rojos en la sangre eran anormalmente elevados. Hay clubes que dopan a sus jugadores y les pueden decir que al futbolista que les inyectan vitaminas y éste no sabe qué elegir. El dopaje es un problema del deporte a un alto nivel. No diría que es un problema principal en el fútbol, pero no diría que no existe", afirmó.

La EPO es una hormona segregada principalmente por el riñón. Su función es la de estimular la producción de glóbulos rojos que transportan oxígeno. Un hematocrito, tipo de glóbulo rojo en la sangre, superior a la norma admitida (50 por ciento) es un indicador, no una prueba, de la utilización de EPO.

Ningún futbolista inglés ha dado positivo por EPO

Ningún futbolista inglés ha dado positivo nunca por EPO, sustancia empleada regularmente en el ciclismo. Pero, según el ex director del organismo británico que se encarga de la lucha antidopaje, Michele Verroken, la EPO no se busca en los controles realizados a los futbolistas, según ha afirmado a The Independent. Sobre los 1.324 controles antidopaje efectuados en nombre de la Federación inglesa de fútbol entre el 1 de abril en 2003 y el 31 de marzo de 2004, no se encontró rastro de EPO.

De todas manera, Arsène Wenger no se convierte en el primer entrenador en denunciar la presencia del dopaje en su deporte. En Italia, el 31 de enero de 2002 se abrió el proceso contra la Juventus de Turín, donde están acusados directivos del club por haber distribuido productos dopantes a algunos de sus jugadores, tras las declaraciones del entrenador en aquella época del Lazio Zeman.

La Federación inglesa de fútbol ya ha tomado medidas tras las declaraciones de Wenger y ha anunciado este mismo viernes la introducción "en un futuro cercano" de un test para detectar la EPO en un control antidopaje. "Haremos 1600 tests a lo largo de la temporada", ha precisado un portavoz de la Federación, aunque no ha puesto fecha. "La FA siempre ha querido mostrar el camino en la lucha contra el dopaje y si se descubre un problema particular, queremos estar entre los primeros en tratarlo", ha concluido.

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