Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
MUSEO A DOMICILIO

Tras la euforia: los 90

El cierre de los museos ha dejado las grandes exposiciones de la temporada en suspenso. ‘Babelia’ propone una visita virtual de las más destacadas. Hoy: la exposición sobre la escena de la performance en la España de los noventa que prepara el MACBA

Accidents Polipoètics recitando el
poema Nenecaca en el Festival de Poesía Sorpresa Europea, (SAT) Sant Andreu Teatre, Barcelona
2 de novembre de 1993.
Accidents Polipoètics recitando el
poema Nenecaca en el Festival de Poesía Sorpresa Europea, (SAT) Sant Andreu Teatre, Barcelona
2 de novembre de 1993.

La llaman la década equívoca. Los años de la radicalidad inteligente. El germen del arte de trinchera. La generación bisagra. Tras el momento de euforia que vivió el arte español en los ochenta, del optimismo del cambio político, del boom económico y de la megalomanía cultural, la crisis asomó en cuanto pisamos los noventa. Crisis del arte, de la democracia, de lo natural, del estado de bienestar, de la política y de la identidad. Pronto se gestó una escena alternativa del arte oficial que empezó a circular por las universidades, festivales y espacios independientes. El llamado arte de acción. Bartolomé Fernando, David Pérez, Ángeles Marco en Valencia; José Antonio Sarmiento en Cuenta, Pedro Garhel en Salamanca, Isidoro Valcárcel Medina en Madrid… Jóvenes artistas que empezaron a utilizar la performance rescatando esos comportamientos artísticos que afloraron en el territorio conceptual de los años 60 y 70. Eran acciones sencillas, reencuentros entre el arte y la vida, que disolvían cualquier idea de jerarquía y autoría. Fue el pistoletazo de salida de un boom que en dos o tres años inundó las principales ciudades de España y que ha seguido así hasta hoy con la idea de lo performativo.

Postales de Círculo Interior Bruto.
Postales de Círculo Interior Bruto.

A ese momento histórico dedica el MACBA una de sus grandes exposiciones esta temporada, Acción. Una historia provisional de los noventa, un proyecto que llevan tiempo orquestando Ferran Barenblit, también director del museo, junto a Aida Roger. Iba a inaugurar el 2 de abril y ahora las salas a medio montar aguardan pacientes la luz verde para la reapertura, seguramente no más allá de la primera semana de julio. A cambio, la exposición estará abierta hasta el mes de febrero de 2021. Será una gran de esas exposiciones de tesis que merodean por todos los rincones de esa historia que los artistas escribieron en tiempo real y que aquí aparecerá en forma de documentación fotográfica, estudios, diagramas, publicaciones, además de mucho material inédito. También volverán a realizarse muchas de esas performances que marcaron época. El grueso de acciones será en otoño, desde la maestría de Isidoro Valcárcel Medina a la reaparición triunfal de Accidents Polipoètics, esta vez solo con Xavier Theros y sin Rafael Metlikovez, fallecido hace tres años. Entre los artistas, nombres referenciales y otros algo más olvidados: Esther Ferrer, Juan Hidalgo, Eduardo Navarro, Circo Interior Bruto, Miguel Benlloch, Oscar Abril Ascaso, Tere Recarens, Enric Casasses, Club 7, Epacio Excéntrico, Jaime Ballaure, Carlos Santos, Pepe Espaliú, Cabello/Carceller… Prácticas artísticas que tenían la capacidad de contestar, de encontrar una respuesta para ampliar nuestra visión, para desarrollar una crítica radical. Para dar voz a todas esas nuevas complejidades que no paran de sucederse.

Revisar este “arte paralelo” desde un museo como el MACBA replantea el papel de la institución en el contexto de esas acciones que tanto ha puesto en jaque el status del arte. sus comisarios que es momento de revisarla y de entender su importancia, no sólo porque la historia de esos años está aun por escribir, sino porque un buen número de artistas jóvenes beben directamente de ellas, a menudo sin saberlo. Tras ese replanteamiento del museo buscan analizar cada una de las tareas habituales del museo, desde el acto de comisaria hasta el acto de comunicar. Una interacción con la audiencia que, auguran, vive una renovación fundamental. Ya no un espectador que sólo observa, sino que también activa.

En EL PAÍS, decenas de periodistas trabajan para llevarte la información más rigurosa y cumplir con su misión de servicio público. Si quieres apoyar nuestro periodismo y disfrutar de acceso ilimitado, puedes hacerlo aquí por 1€ el primer mes y 10€ a partir del mes siguiente, sin compromiso de permanencia.

Suscríbete