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COLUMNA i

El corazón ha muerto, vivan los concursos

'Juego de juegos' no es precisamente narcoléptico. Una anfetamínica Silvia Abril presenta un concurso que es una mezcla de 'Humor amarillo', 'Grand Prix' y la versión para 'dummies' de 'Saber y ganar'

Silvia Abril, presentadora de 'Juego de juegos'.
Silvia Abril, presentadora de 'Juego de juegos'.

Cambian los tiempos políticos y cambian también los televisivos. Una parte del bipartidismo catódico se ha descompuesto. Si la programación generalista de los fines de semana se basaba en dos formas distintas de gente gritándose entre sí (de política o de corazón), los gritones del corazón han perdido su hegemonía. Las cadenas han decidido apartarlos definitivamente del reino que parecía suyo: la noche de los viernes.

Dos estrenos este fin de semana certifican la defunción del género y su sustitución definitiva por entretenimiento blanco del de toda la vida. La mejor canción jamás cantada y Juego de juegos (nuevos programas de La 1 y de Antena 3, respectivamente) devuelven a los que no salen por ahí los viernes a los tiempos de la calabaza Ruperta. Buenas propuestas para amodorrarse en el sofá, a la vieja usanza matrimonial, cuando ella le decía a él: Honorato, vamos a la cama, que llevas una hora roncando.

Aunque Juego de juegos no es precisamente narcoléptico. Una anfetamínica y fuera de sí Silvia Abril presenta un concurso que es una mezcla de Humor amarillo, Grand Prix y la versión para dummies de Saber y ganar. Las pruebas son excusas para que los participantes -en general, jóvenes, en forma y un punto hípsters, con pinta de ver más Juego de tronos que Juego de juegos- se ensucien, se den porrazos y se magullen. Agotador.

Mucho más reposado y convencional es La mejor canción jamás cantada, que juega a hacer cosquillas en la burbuja de la nostalgia, a ver si explota. La presentación no presagiaba nada bueno: un Cachitos con orquesta de versiones en vez de vídeos de archivo, pero los artistas reinterpretaron con gusto y audacia esos clásicos resobadísimos, lo que le quitó de un golpe toda la caspa. Ganó -oh, sorpresa- La chica de ayer.

¿Es mejor este entretenimiento blanco que el griterío corazonil y visceral? Sin duda. Entre susto y muerte, elijo susto, pero sigo pensando que el mejor plan para un viernes es cenar por ahí en un buen restaurante.

Juego de juegos logró reunir a 3.131.000 espectadores (18,7%) en su estreno, frente a La mejor canción jamás cantada, que se quedó en 1.136.000 (7,4%). En Telecinco, Volverte a ver logró 1.850.000 espectadores (13,8%).

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