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GENTE CON LUZ

Elena Rivera: “Karina es más moderna que yo”

La novia eterna de Carlitos en 'Cuéntame' deja la serie y confiesa debatirse entre la ilusión y el vértigo después de 13 años en antena

Elena Rivera, Karina en 'Cuéntame' deja la serie y estrena obra de teatro.

Contesta al whatsapp sin conocer. Dice que sí antes de oír las condiciones de la entrevista. Elige el lugar del encuentro porque para ella guarda una historia, y luego va y me la cuenta. Elena Rivera no tiene, o no todavía, ninguno de los tics de divos de algunos de sus colegas, actores y actrices jóvenes que parecen estar de vuelta de todo cuando aún no han llegado a ningún sitio. No extraña que Ricardo Gómez, Carlitos, su colega del alma en Cuéntame, le dedique sus propios premios. Rivera desprende luz, en efecto. Y más en el bar con vistas de este hotel en el mismísimo chaflán de Callao en la Gran Vía madrileña donde hace seis años conoció a su novio, un periodista que fue a entrevistarla y con el que sufrió un flechazo fulminante. Difícil escapar del imán de esos ojos capaces de mostrar la inocencia de una niña y el dolor de una prostituta explotada.

Deja Cuéntame después de 13 años. ¿Necesitaba volar sola?

Sí y no. Estoy contenta de haber tomado esta decisión, y me hace mucha ilusión hacer otras cosas, pero también siento pena y vértigo, porque Cuéntame es mi casa. Te relajas, y cuesta salir de esa zona donde estás cómoda.

¿Cuánto pesa Karina a la chepa?

Mucho. Muchísimo. Pero para bien. Es una mochila que me llevo puesta, sí, pero con la que puedeo contar siempre. Siempre puedo sacar vivencias provechosas para lo personal y lo profesional.

Me contaba Maribel Verdú que 'hizo' el amor en el cine antes que en la vida. ¿Usted también pasó de niña a mujer en la tele?

Novia de España

Elena Rivera (Zaragoza, 1992) lleva media vida siendo Karina, la novia perfecta en Cuéntame. Ahora, dice adios a uno de los personajes más queridos del país y estrena La vuelta de Nora en el teatro tras haber convencido como prostituta en La verdad, de Telecinco. Futuro no le falta.

Yo di mi primer beso en Cuéntame sí. Luego lo ves y es superinocente, pero pasé mis nervios. Sin embargo, eso no ha sido lo más difícil de interpretar, porque Karina ha pasado por muchas cosas mala y también ha sufrido lo suyo.

Ella se mete en todos los charcos. ¿Es usted tan lanzada?

No, soy más prudente. Ella es más echada para adelante, más moderna, más inconformista. Karina es muy feminista. Luchó por mí, por nosotras, para que hoy pudiéramos vivir como vivimos.

En la serie, por edad, hace de su madre. ¿La entiende mejor?

Totalmente. Y a mis abuelos. Soy de una familia trabajadora y ese podría haber sido mi barrio. Ver cómo se relacionaban, qué valores tenían. Antes era todo más humano. Te pasaba algo y todo el barrio acudía, ahora estamos más conectados, pero más solos. Eso me lo llevo puesto, pero no quita para que haya tenido broncas con mis padres como todo el mundo.

Ha ido usted a EGB sin ir.

Sí, y he pasado delante del féretro de Franco. La serie era como una clase de historia en vivo. Casi siempre eran cosas que ya no estaban en el libro, pero otras, sí.

No me diga que ha aprobado exámenes gracias a Cuéntame.

Pues sí, recuerdo uno sobre el atentado de Carrero Blanco que bordé contando cosas de la vida cotidiana de entonces que yo casi había vivido en directo en la serie.

Karina sufre mucho. ¿Elena ha conocido el fracaso y el dolor?

Nunca lo había pensado, pero es cierto. Ni he tenido fracasos, ni he sufrido a esos niveles, gracias a Dios. Aún no me ha tocado.

Y tiene pasta desde muy joven.

Sí, y también he tenido que madurar antes. Con 17 años ya estaba mirando pisos para venir a vivir a Madrid desde Zaragoza. Pero ni he renunciado ni me he perdido nada. Soy una privilegiada.

Tampoco hace falta darse una bofetada para bajar los humos.

Mis padres y mis abuelos me ponen en mi sitio. Acabo de estar en mi pueblo este fin de semana y mi abuela me ha recordado de dónde vengo antes de subirme al tren.

¿Le consta la envidia que provoca por haberse 'levantado' a Jon Kortajarena en La verdad?

Sí, jajaja. Ambos pasamos un casting raro. Vieron a varias chicas para mi papel y a varios chicos para el suyo. Buscaban la química entre la pareja. Y surgió, no sé por qué [se ríe], pero era como si nos conociéramos de siempre. Y él dice que le pasó lo mismo.

Lo suyo son los flechazos.

Pues sí, en lo personal y en lo profesional. Es como entiendo este oficio. Los actores tenemos que hacer cosas que no hemos vivido, y yo trabajo por sensaciones. Miro a los ojos y dejo que fluya.

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