Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
COLUMNA

La Bouquet

Que los franceses sienten debilidad por las novelas negras lo testificó André Bretón. Que esa debilidad trascendió de lo textual a lo audiovisual, lo atestigua 'La Mantis'

Carole Bouquet en 'La Mantis'.
Carole Bouquet en 'La Mantis'.

"Es un insecto de tamaño mediano de aproximadamente 4 a 5 cm, con un tórax largo y unas antenas delgadas. Tiene dos grandes ojos compuestos y tres ojos sencillos pequeños entre ellos. La cabeza puede girar hasta 180º. Son animales solitarios excepto en la época de reproducción, cuando macho y hembra se buscan para aparearse. Las hembras son mayores que los machos. En raras ocasiones, durante y tras el apareamiento la hembra se come al macho", explica la wikipedia. Hablamos de La Mantis, naturalmente, título de la serie francesa de TF1 que ofrece Netflix con una hierática Carole Bouquet, la dulce Carole Bouquet, reconvertida ahora en una justiciera asesina en serie.

Han pasado 25 años desde que la protagonista reconoció ante la policía sus ocho asesinatos y ha surgido un imitador que revive paso a paso sus desmanes. El comisario-jefe recaba su ayuda: nadie conoce mejor que ella los entresijos de la mente del psicópata. Pone una condición: que el hijo que abandonó con su abuelo hace un cuarto de siglo, y que ahora es inspector de policía, sea su único interlocutor.

Que los franceses sienten una especial debilidad por las novelas negras lo testificó hace décadas André Bretón. Que esa debilidad trascendió de lo textual a lo audiovisual, lo atestigua La Mantis, entre otras. Con un añadido: la serie muestra un repertorio tan amplio de complejos personales y psicologías atormentadas que podría ser el paraíso de los freudianos. Los expertos hablan de Hannibal Lecter como refrencia aunque quizá sea más propio hablar de Seven. En cualquier caso, y pese al abigarramiento de sentimientos inconscientes que influyen en la personalidad de los personajes por unas infancias traumáticas, La Mantis es una excelente serie y sus seis capítulos se hacen cortos. Lo dijo Stephen King y lo aprovecha a autopromoción: "ofrece aspectos terribles que nunca habían sido antes explorados" y menos, cabría añadir, de la mano de la bella y dulce Carole Bouquet.