Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Caminando (de nuevo) entre los zombis de ‘The Walking Dead’

La temporada 8 se estrena con la promesa de una guerra y muchas bajas en los personajes

Avance de la octava temporada de 'The Walking Dead'.

“Después de ocho años, ¿cómo coño puedes sacar algo nuevo de este hombre?”. Andrew Lincoln, que da vida a Rick, es el primero en preguntarse lo que pasa por la mente de muchos seguidores de The Walking Dead. Tras siete temporadas en antena ¿queda vida en sus zombis? A juzgar por la visita al rodaje que la serie de Robert Kirkman ofreció a EL PAÍS, los muertos nunca estuvieron tan vivos. “Siempre decimos lo mismo, pero en esta temporada estamos con esteroides”, añade el actor.

Lincoln está a punto de rodar un episodio crucial de la segunda mitad de la nueva temporada. La escena, que se graba en el hangar 4 de los estudios de Senoia (en el estado de Georgia), es clave para esta octava temporada que estrena Fox en la madrugada del domingo 22 al lunes (emisión a las 03.30 y después a las 22.20). Pero está prohibido hablar de su contenido. Valga saber que en la sala de maquillaje está un Lincoln que mantiene viva toda la rabia de Rick Grimes. Y que otro de los protagonistas de la escena, Lucille, el mortífero bate de béisbol de Negan, también está presente, lleno de sangre. Al fondo se oye la voz de Greg Nicotero, director del episodio, y productor de la serie, llamando a la acción. “Solo puedo decir que esta temporada se dará el enfrentamiento más sangriento de ideologías y que sufriremos grandes pérdidas. Probablemente algunas de las mayores muertes de nuestra historia. Pero también reinará la esperanza”, describe Lincoln.

Cerca del set está el llamado 'santuario'. Es el mote que le han puesto a la sala de proyecciones donde se reúnen para leer los guiones. Cada episodio necesita unos ocho días de rodaje. Los de arranque y final de temporada, nueve. En la sala están los retratos de todos intérpretes cuyos personajes ya murieron, de ahí el nombre. Cerca de 50 caras, cada una con una cifra. “Es el número otorgado por orden de contratación. Así se le conoce por el resto del rodaje. Ahorra tiempo, espacio en el guion y guarda secretos”, explica la portavoz Brandee Brooks. El número dos está en la pared. Es Jon Bernthal (el personaje del ahora protagonista de The Punisher murió en la segunda temporada). “Por eso no me gusta esta habitación”, gruñe Norman Reedus recordando a sus amigos. Su Daryl, junto con Rick y la Carol que interpreta Melissa McBride, son los únicos personajes de la primera temporada todavía vivos. “No pensé que pasaría de los dos episodios”, admite la actriz, cuyo personaje en el cómic “se suicida con un zombi”. Ocho años más tarde, todo en ella recuerda a Carol, incluso vestida de calle. “Es lo que peor llevo. Que tengo que ponerme el rímel para ir al supermercado porque nunca sabes cuándo te pedirán un selfie”, se ríe.

Andrew Lincoln como Rick Grimes en 'The Walking Dead'.
Andrew Lincoln como Rick Grimes en 'The Walking Dead'.

El sentimiento de familia se deja notar en el set. El rincón preferido de la actriz está en la colonia conocida como el Reino. “Es donde he pasado más tiempo. Pero esta temporada, ahora que sabemos lo que ha pasado con Glenn y Abraham, Carol está lista para la lucha”, amenaza McBride. En estas 60 hectáreas de terreno llenas de decorados que el productor Tom Luse muestra a este periódico como si fuera un “parque de atracciones privado” hay lugares sagrados. Incluso para el reparto. “Ahí es donde Negan asesinó a Glenn y a Abraham”, marca un lugar por lo demás desolado, donde antes estuvo la iglesia de Gabriel, ahora desmantelada, y donde en estos momentos la verdadera amenaza son los insectos y otras criaturas que trajo a la zona el huracán Irma en septiembre. “No bromeo, ahí me encontré una tarántula del tamaño de un plato”, rememora Reedus.

El actor que encarna a Daryl admite que no sabe lo que le espera en el futuro de la serie. “Todo es cada vez más secreto. Se acabaron los tiempos en los que nos daban seis o siete guiones a la vez porque los extras rebuscaban en las basuras. ¡Hay páginas web que se dedican a chivarse!”, exclama. De todos modos, el actor adelanta que esta temporada Daryl se ha vuelto más vengativo y luchador, sin obedecer a nada ni nadie.

De vuelta al hangar 4, Darrell Pritchett, coordinador de efectos especiales está listo. “Este hombre ha hecho saltar más cosas por los aires en este capítulo que en toda la serie”, advierte Lincoln de los próximos 16 episodios que el público verá bajo la promesa de una guerra abierta. “Y no hablo de zombis. Los peores son los humanos”, rubrica Reedus mientras Lincoln agarra uno de los cuatro bates Lucille que tienen para el rodaje como si fuera suyo.

Larga vida a los muertos

Los personajes de Carol y Daryl en la octava temporada de 'The Walking Dead'.
Los personajes de Carol y Daryl en la octava temporada de 'The Walking Dead'.

Por cosa de contratos, siete suele ser el número de temporadas que marca la vida de una serie. Está claro que ese número no ha detenido a los zombis. “Ni a Robert Kirkman. Está convencido de que el show durará otros diez años así que no hemos hecho más que empezar”, asegura Luse a EL PAÍS. En anteriores declaraciones, el autor del cómic que inició este apocalipsis zombi indicó su esperanza de durar al menos otros cien episodios, lo que llevaría a The Walking Dead a la temporada número 13. ¿Hay tanta vida en estos muertos? A juzgar por los índices de audiencia, eso parece. Lo mismo da a entender la energía con que se trabaja en el set. La devastación del huracán Irma solo cerró la filmación un día. “Y por seguridad en las carreteras. Aquí nada nos detiene”, sentenció McBride.

Más información