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ANÁLISIS

‘Gran Hermano Revolution’: crónica de una caída en desgracia

La última gala de expulsión ha sido la menos vista de su historia. ¿Hay futuro para 'Gran Hermano'?

La 18ª edición de Gran Hermano no remonta. De hecho, sus datos de audiencia no hacen más que hundirse. Este jueves 5 de octubre el reality de Telecinco ha emitido su gala de expulsión menos vista de la historia (14,8%, 1.489.000 espectadores). Esta edición arrancó con las peores cifras de audiencia del formato en España y el tiempo no está ayudando a que la cosa remonte.

Gran Hermano Revolution llegaba con la intención de dar una vuelta de tuerca que fortaleciera y renovara un formato que en la temporada pasada ya acusó el desgaste del tiempo. Pero la revolución no ha terminado de cuajar y parece que el efecto ha sido el contrario al esperado. ¿Qué le está pasando al programa?

- Confianza extrema. El primer error de Gran Hermano fue enfrentarse en su gala inaugural al arranque de MasterChef Celebrity, un programa que el año pasado ya demostró su eficacia y que, en su versión con famosos, no arrastra todavía el desgaste de otros espacios. El resultado fue la derrota del reality de Telecinco con un 16,2% de cuota de pantalla (1.809.000 espectadores) frente al 18,9% de share de MasterChef Celebrity (2.534.000). Desde la semana siguiente, Gran Hermano abandonó la noche de los martes: la explicación oficial es que solo era una gala inaugural y no se había decidido emitir Gran Hermano ese día de la semana; pero en ediciones anteriores de realities de Telecinco sí se había aprovechado esa noche para seguir echando leña al fuego de su progama estrella.

- Expulsiones frente a presentaciones. Uno de los principales cambios de la mecánica de este año es que, en lugar de ir presentando a los habitantes de la casa de Guadalix uno a uno como en años anteriores en la primera gala, la casa se llenó con 100 personas de las que se fue expulsando gente hasta quedarse con los que iban a ser los verdaderos concursantes de este año. De esta forma, los espectadores se encontraron con un programa que había empezado sin ellos y que no era el suyo, un arranque confuso que incluso derivó en protestas por parte de aquellos falsos concursantes que se sintieron timados por el programa.

- Enfado de los más fieles. En estas primeras semanas, ha dado la sensación de que Gran Hermano ha dado la espalda a sus seguidores más acérrimos. La desaparición durante unos días de la emisión 24 horas a través de la web del programa trasladó el enfado de los más fieles a las redes sociales. Este jueves Telecinco anunció el regreso de la emisión, pero la sensación de que están jugando con ellos ya había calado.

‘Gran Hermano Revolution’: crónica de una caída en desgracia

- Desgaste y audiencias bajo mínimos. La primera gala de expulsión propiamente de Gran Hermano Revolution tuvo lugar el jueves 21 y fue seguida por 1.516.000 espectadores (15,7%), siendo superada por la serie de La 1 Estoy vivo. La semana siguiente volvió a quedar segundo, aunque subió ligeramente en su número de espectadores (1.639.000, 15,7%). En su tercera gala, la última emitida hasta ahora, la caída fue algo más notable, marcando mínimo histórico para el formato (1.489.000, 14,8%). Los domingos, a El debate tampoco le ha ido mejor. La primera emisión fue seguida por 1.401.000 (11,5%), mientras que el 1 de octubre el descalabro fue tal (1.040.000, 8,2%) que fue superado por la película de Antena 3 e incluso, en su franja de coincidencia, por Volando voy en Cuatro. Mientras, los avances en access prime time obtienen unas audiencias bajísimas que no tienen nada que hacer frente a la competencia de El hormiguero, El intermedio e, incluso, Hora punta.

- ¿Corre peligro el programa? Aún es pronto para decirlo. Un formato como este, que nutre de contenido a una gran cantidad de programas de la cadena, es un pilar básico de la estructura de la parrilla de Telecinco. Habrá que ver cómo siguen las cifras de audiencia en las próximas semanas y si la vuelta de la emisión 24 horas hace que la base de fans vuelva a su lado (lo que no quiere decir que vaya a ser suficiente para reflotar el programa). De momento, Telecinco ya ha tenido que echar mano de su comodín preferido para subir audiencias, La que se avecina. Gran Hermano cotiza a la baja, y eso es indiscutible.

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