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Las series de 'Star Wars'

Las series de 'Star Wars'

 

Para muchos, lo único que solo existirá para siempre sobre Star Wars son sus películas en el cine. Tras ver Star Wars: El despertar de la fuerza, la mayoría de espectadores no querrán saber nada más de la saga galáctica que lo que les han contado en estas siete películas. Esa es quizás la opción más cabal si no se quiere perder la cabeza entre diferentes continuidades, líneas temporales y canones -aptos o no aptos según la década-, pero hay otros que no se sacian tan fácil. Todos ellos disfrutan, en paralelo, de decenas de cómics, novelas, videojuegos y, por supuesto, series de televisión, un negocio donde la franquicia de George Lucas tiene una larga, pero muy irregular, carrera. Ahora que se rumorea que la serie soñada de Lucas, Star Wars: Underworld, podría no estar tan muerta como creíamos, repasemos todo lo que la televisión ha dejado a la saga, desde el mítico especial de Navidad a la contemporánea Rebels (e incluso una serie que nunca nadie ha visto).

 

The Star Wars Holiday Special (1978)

 

George Lucas no se avergüenza de lo que hizo a su universo al crear la nueva trilogía, pero no dudó en pedir que este especial navideño no fuera emitido nunca más. Que fuera eliminado de los archivos ipso facto. Así de malo es (ni siquiera entra en la categoría de ser bueno por malo). La idea era simple: un año después del estreno de la primera entrega el reparto principal se reunía para celebrar las Navidades con un programa de variedades especial a lo Dean Martin o Carol Burnett, cenando juntos en la casa de Chewbacca. Villancicos, bailes, actuaciones de otro mundo, muy bueno rollo, la familia wookie al completo y hasta Bea Arthur (Las chicas de oro) como estrella invitada hacían del experimento algo que parecía creado bajo los efectos de una droga muy dura.

TV-movies de los Ewoks: Caravan of Courage y The Battle of Endor (1984-85)

 

Aunque hoy parezca increíble, tras el estreno de El retorno del jedi los Ewoks (esa concesión a la infancia de la tercera entrega) estaban muy de moda. Por eso, solo un año más tarde de su estreno, los Ewoks ya tenían su propio telefilm. Wicket (interpretado por Warwick Davis, antes de convertirse en Willow) regresaba para trabar amistad con unos pequeños humanos que aterrizaban por accidente en la Luna de Endor. Pese al aspecto, tuvo suficiente éxito para repetir con una segunda parte en 1985, con los Ewoks en plena batalla contra los terroríficos vecinos de su frondoso hogar. Wicket incluso hablaba inglés con soltura ya.

Star Wars: Droides (1985-86)

Pocos personajes en la saga hay tan famosos y carismáticos como la pareja de droides formada por R2-D2 y C3PO. No es casualidad que sean los únicos en haber aparecido en las siete entregas. Por eso Anthony Daniels y su robótico compañero no dudaron en regresar al papel que les dio la fama en esta serie animada (más clásica imposible, tanto en su dibujo como en sus créditos de inicio) que enlazaba los 19 años entre el entonces inexistente episodio III y la primera película de la saga. La estructura era sencilla: Los droides se encontraban accidentalmente con un nuevo dueño y, al final, lograban de alguna manera hacer añicos su relación con él, para ir a buscar un nuevo amo. El ciclo de la vida. Había incluso cameos de Boba Fett, IG-88 y el Imperio Galáctico, en pleno crecimiento. Curiosamente, Droides ganó peso en el canon oficial con el estreno de la segunda trilogía, que utilizaba muchos de los elementos, diseños y hasta personajes similares de aquella serie que parecía olvidada gracias a la influencia del diseñador Ben Burtt.

Star Wars: Ewoks (1985-87)

Lucasfilm confío durante muchos años en la potencia de los Ewoks para seguir haciendo proyectos dirigidos a los seguidores de Star Wars más pequeños. Al fin y al cabo, si los Osos amorosos triunfaban, los Ewoks eran igual de adorables. Estos 35 episodios, situados antes que El Retorno del Jedi, nos llevaban a un poblado Ewok, donde ya todos hablaban un correcto inglés, que en su rutina se enfrentaba a tribus similares a la suya, brujería, científicos locos y hechiceras malvadas. Todo muy lejos del habitual canon de Star Wars. Tanto Ewoks como Droides tuvieron incluso su propia serie de cómics Marvel, que entonces publicaba todas las colecciones de Lucasfilm (y que le ayudaron a solventar los graves problemas económicos). Ya sabéis: "Somos los E-E-E-Ewoks, en el bosque nos encontrarás..."

Star Wars: Las Guerras clon de Genndy Tartakovsky (2003-2005)

Casi dos décadas después de la última serie, y en plena nueva trilogía, Cartoon Network se atrevió a lanzar esta ficción original e imaginativa creada por uno de sus grandes talentos: Genndy Tartakovsky (El Laboratorio de Dexter, Samurai Jack). En un mundo donde ya comenzaba a primar la animación digital, esta pequeña joya tradicional es posiblemente lo mejor que se haya hecho en el universo Star Wars en mucho tiempo, por encima del resto de series y de las películas durante las que se situaba. La idea, aunque no excesivamente original, era algo que pocas veces se había hecho: cada episodio llevaba a algunos de los personajes (antiguos y nuevos) a un punto desconocido de las Guerras Clon. Una especie de Hermanos de sangre galáctico. Los Soldados Imperiales tomaban, asimismo, la delantera en este conflicto. Más allá de los personajes de siempre, por fin los jedi tenían personalidad propia e incluso Anakin era aquí más carismático. La serie comenzó como una colección de episodios cortos durante los tres años entre el episodio II y III (a veces casi sin diálogo siquiera). Al principio era básicamente una película bélica, aunque poco a poco fue tomando importancia en la mitología. En estas últimas temporadas, se desarrolló, asimismo, el progresivo acercamiento de Anakin al lado oscuro -mucho más meditado que en el cine-, además de explorar la formación del concilio Sith e incluso presentar a uno de los villanos más temibles y originales de la saga: Grievious. Y aunque Disney diga ahora que no entra en el canon, sigue siendo una experiencia muy disfrutable.

Star Wars: Las Guerras clon (2008-2011)

La serie de Tartakovsky dio tan buen resultado que había que seguir sacando partido al invento, ahora, eso sí, con animación digital. Después de un film estrenado en los cines -bastante descafeinado- llegó a Cartoon Network esta segunda Guerras clon, con un concepto similar al de su anterior versión pero una animación y una estructura a los gustos de los niños. Más accesible. La serie mezclaba episodios centrados en las batallas lideradas por Obi-Wan, Anaki y la nueva Padawan de este en el epicentro de la contienda, con otros que nos llevaban a distintos planetas de la guerra. Allí, la serie desarrollaba uno de sus mayores aciertos: dar personalidad propia a muchos de los caballeros clónicos, que evolucionaron casi hasta ser el alma de las siete temporadas y que ahora han regresado para Rebels como veteranos retirados. Rex se ha convertido en uno de los grandes personajes icónicos jaleados por los fans. La serie fue, además, precursora de traer a viejas caras de vuelta a casa: Anthony Daniels como C3PO, Daniel Logan como Boba Fett y Liam Neeson como Qui-Gon Jinn, entre otros.

Star Wars Rebels (2014-)

Y entonces llegó Disney, cerró las producciones anteriores y comenzó un nuevo canon que presentase Star Wars para una nueva generación. Rebels es el grupo de rebeldes de nuestros hijos y hermanos pequeños. Ni Luke, ni Leia, ni Han, sino el joven Ezra, Kanan 'el último Jedi', Hera, Sabine y Zeb (cuya apariencia está basada en un primigenio Chewbacca), que huyen por la galaxia a bordo de la nave Fantasma, mientras el Imperio extiende sus garras y la Orden 66 para matar a todos los jedi sigue activa. Una guerra de guerrillas que sucede 14 años desde el final del episodio III. James Earl Jones (Darth Vader), Anthony Daniels (C-3PO), Frank Oz (Yoda) o Billy Dee Williams (Lando Calrissian), además de Ahsoka Tano (Padawan de Anakin en las guerras clon) han regresado a sus papeles, pero el objetivo es seguir desarrollando nuevas conexiones con la antigua trilogía hasta quedar a las puertas de la original, todavía a unos cuatro años vista.

Lego Star Wars: Las nuevas crónicas de Yoda (2013-2014)

Lego Star Wars: Historias de Droides (2015)

 

La nueva pasión por la autoparodia de Lucasfilm ha empujado que el universo Star Wars promulgue proyectos como estos dos, series desarrolladas con muñecos Lego que, pese a tener el sello oficial, se gastan, bastante mala leche con la saga galáctica. La segunda, estrenada este año, en particular. Todo comienza en las celebraciones de El Retorno del Jedi. Beben, cantan y ríen por la victoria, pero, de repente, Luke se da cuenta que los androides que le han acompañado durante tres películas conocieron a Anakin de cerca. Y así la serie regresa hasta el comienzo de la nueva trilogía; un origen que, como el público, no se toman muy en serio: un pequeño Anakin con ínsulas de grandeza, un insoportable Jar-Jar, un Darth Maul desatado, Amidalas clónicas... Gracias a estas series hemos tenido la oportunidad de mirar, por una vez, desde la perspectiva de los secundarios y del Jedi Yoda. Y sus maestros no salen muy bien paradas. Si eres fan, y aunque el humor sea para toda la familia, te reirás.

 

 

Star Wars: Detours (¿?)

Hay 39 episodios de una serie de Star Wars que solo sus creadores han visto. Se llama Star Wars: Detour y se tomaba el universo de Lucas con mucho cachondeo. Pero, tranquilos, no pasaba nada. Tenían la bendición del mandamás George Lucas, empeñado en hacer una serie cómica. Sus creadores, los promotores de Robot Chicken (entre los que se encuentra el actor Seth Green), la describían como "un Seinfeld galáctico". El propio Lucas la presentó a bombo y platillo en 2012. Cada episodio contaba con tres fragmentos de seis minutos que navegaban por los lugares más insólitos y cómicos de la galaxia, entre el episodio III y IV. En la Estrella de Muerte, Coruscant y la cafetería de Dex se entrecruzaban las vidas de Han Solo, Darth Vader, una jovencita Leia, Gial 'Es una trampa' Ackbar y nuevos secundarios como una pareja de ineptos soldados imperiales y unos cazarrecompensas que mucho tenían que aprender de Boba Fett. Incluso Anthony Daniels (C-3PO), Ahmed Best (Jar Jar Binks, sí vivía) y Billy Dee Williams (Lando Calrissian) regresaban para ceder sus laringes. Pero... ninguna cadena la quiso comprar. Simplemente no entendían que un público mayoritario fuera a querer ver esta mezcla entre humor y ciencia-ficción. Con la llegada de Disney y una nueva trilogía en ciernes, los creadores han perdido toda la esperanza de que esos 39 episodios salgan de un cajón de Lucasfilm. Solo nos quedan fragmentos de Youtube. Su historia va camino a convertirse en leyenda.

Especiales Robot Chicken y Padre de Familia

A George Lucas nunca le ha gustado que se rían de su universo, pero cuando entendió de que otros autores (Mel Brooks, Kevin Smith, Patton Oswalt...) estaban mofándose de él para sacar dinero, le fue mejor. Tras años negándose a ceder los derechos de todo lo relacionado con Star Wars a ningún creativo, Lucas comenzó a coger el punto a la parodia. Le gustaban, los muñecos en stop-motion de Robot Chicken, cuyos creadores eran acérrimos creadores de la saga, así que les hizo un encarg. El equipo dirigido por Seth Green hizo tres episodios descacharrantes alrededor de los recovecos del universo donde nadie miraba. Su triunfo les sirvió incluso para recibir el beneplácito de capitanear una serie original, y de pasar las tardes escribiendo junto a Lucas, incluso aunque su trabajo nunca se emitiera. Menos divertida resultó la trilogía de Padre de Familia, que adaptaba la obra original ahora protagonizada por Peter Griffin y personajes de la serie de Seth MacFarlane y su mala baba habitual.

Comentarios

En el comentario sobre "Droides" se da a entender que los diseños de Ben Burtt se refiere al diseño de personajes o similar, pero lo cierto es que es pricipalmente diseñador de sonido (también de la última entrega de Star Wars i de Star Trek), muy destacadamente con Lucas y Spielberg. http://www.imdb.com/name/nm0123785/?ref_=nmmd_ph_nm3
Lo que me alegro infinitamente es que en España esta vaya a ser una película muy taquillera mientras que el cine español sigue en caída libre y tienen que inflar el número de espectadores –pues el número real es cero– para robar subvenciones. Por esto no dudamos en decir: ¡Qué grande es el cine estadounidense, repleto de creatividad y frescura! ¡Qué bazofia es el cine español, que no tiene calidad y no vale para nada! Larga vida al cine estadounidense. Muerte al cine español. Y punto.
¿"George Lucas no se avergüenza de lo que hizo a su universo al crear la nueva trilogía"? Y eso, ¿por qué? Ah, coño, el dinero. Tontastoy...