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El cuento de los lecheros Junqueras y Mas

Josep Borrell y Joan Llorach desmontan los argumentos económicos usados a favor de la independencia: las balanzas fiscales 'a la alemana' o la pérdida de 16.000 millones

Artur Mas y Oriol Junqueras, en enero de 2014
Artur Mas y Oriol Junqueras, en enero de 2014

Las cuentas y los cuentos de la independencia rememora la fábula de la lechera de Esopo/Samaniego, en versión masculina, pues también hay lecheros: Junqueras y Mas, ambos a dos, a los que les pueden más sus emociones que la verosimilitud de sus planteamientos. Una entelequia independentista a dúo disonante, diseccionada en un libro de fácil lectura que requiere, por parte del lector, cierta dosis de curiosidad intelectual y un apreciable grado de vocación de aprendizaje.

El libro analiza críticamente sus argumentos en favor de la independencia de Cataluña. Su diagnóstico es rotundo: Junqueras y Mas han estado engañando a los catalanes en muchas cuestiones. En particular, desmonta la extendida creencia de que, con la independencia, Cataluña dispondría, de forma inmediata y permanente de 16.000 millones de euros adicionales que “España les roba a los catalanes”. Esta argumentación obvia el detalle, nada menor, del coste de todos los servicios públicos que el Estado español presta a los catalanes desde fuera del territorio catalán, y que una Cataluña independiente tendría que asumir y pagar.

Los autores, dos ingenieros y economistas catalanes (el primero con una apreciable experiencia política española y europea), recuerdan el papel de los medios de comunicación públicos, y de los controlados por la Generalitat, que han actuado como propaladores de las tesis oficiales sin preocuparse por verificar la veracidad de tales afirmaciones. Se ha logrado así convertirlas en una cuestión de "dignidad" y que el independentismo sea cultural, mediática y socioeconómicamente hegemónico, lo que no quiere decir que, por el momento, la opción a favor de la independencia sea mayoritaria. El libro sostiene la idea de que los problemas de la relación entre Cataluña y el resto de España pueden resolverse sin tener que recurrir a soluciones tan traumáticas como la separación.

Soluciones de tipo federal como las aplicadas en Quebec, Massachusetts o Baviera presentan menos costes y más oportunidades, en un momento de la historia en que las relaciones entre los países han dejado de ser juegos de suma cero para convertirse en proyectos de integración creciente y prosperidad compartida. Y, en cualquier caso, adoptar como ejemplo a Irlanda (como lo hace Junqueras) vuelve a obviar aspectos tan dramáticos como los dos años de guerra con los ingleses, seguidos de otro año de guerra civil.

El libro, al margen de las emociones, en contra o a favor de la independencia, desvela con claridad cuánto hay de discutible o simplemente falso en las tesis proindependentistas. Se recopilan las declaraciones de Mas y Junqueras y se señalan las falsedades, los errores y las medias verdades. "Los cuentos que se han contado utilizando las cuentas mal hechas".

Cuando Junqueras se refiere a la asfixia económica "producida por el expolio español, sufrido por Cataluña durante 26 años", lo hace sobre la base de la siguiente afirmación: "Si cada año no desapareciese de nuestro país un 8% de nuestro producto interior bruto, en 10 años lo doblaríamos y cada 10 años seríamos el doble de ricos. Habríamos cuadruplicado nuestro producto interior bruto". Como los autores señalan, Junqueras se ha quedado corto ya que, bajo su hipótesis, Cataluña no solo sería el país más rico del mundo, sino que (si Junqueras manejara correctamente el cálculo del interés compuesto) alcanzaría una renta per capita de más de 200.000 dólares (el doble de la renta de Qatar y cuatro veces mayor que la de Alemania). Resulta patente la falta de rigor de la argumentación de Junqueras.

A la sociedad catalana se la ha engañado con una inventada comparación con Alemania

Otra falacia manejada por ambos a dos es que España drena, vía déficit fiscal, una parte desproporcionada de los recursos de Cataluña, entre el 8% y el 9%. Añadiendo que todo lo que piden es, simplemente, que se la trate como Alemania a sus Länder, que limita su déficit fiscal al 4%-4,5%, como demuestran las balanzas fiscales que el Gobierno alemán supuestamente publica anualmente. Estricta invención. No existen las balanzas fiscales en Alemania, ni limitación alguna al déficit fiscal de los Länder. A la sociedad catalana se la ha engañado con una inventada comparación con Alemania, el cuento de las balanzas fiscales alemanas que nunca existieron. Lo han ido contando por el mundo para recabar apoyo a su causa, sin conseguir más que el descrédito que merece quien demuestra estar tan mal informado o una manifiesta voluntad de engañar.

En el capítulo 4 se ofrece una clara y rigurosa exposición de los conceptos relacionados con la elaboración de las balanzas fiscales, su tipología y métodos de cálculo y especialmente la controvertida cuestión de la neutralización del déficit público estatal, los métodos utilizados para hacerlo y su relación con el ciclo económico. La Generalitat justifica el famoso déficit de 16.000 millones de euros calculándolo por un método muy particular, técnicamente llamado método del flujo monetario y neutralizando el déficit público estatal por los ingresos. Los autores explican cómo ese método produce la mayor estimación del déficit debido a lo artificioso e inadecuado de sus hipótesis, y que en absoluto se puede asimilar con el beneficio fiscal que aportaría la independencia.

El libro presenta numerosos ejemplos para mostrar lo falaz de suponer que a Cataluña solo la benefician los servicios públicos estatales que se producen en su territorio. ¿No se benefician los catalanes de la red de embajadas y consulados en el extranjero, aunque obviamente no haya ninguno en territorio catalán? ¿No benefician los servicios de defensa a los catalanes aunque el Ejército tenga escasa presencia en Cataluña? Las balanzas fiscales calculadas por el método de carga-beneficio tienen en cuenta estos aspectos, a diferencia de las de flujo monetario, que, al no tenerlos en cuenta, incrementan la estimación del déficit fiscal en casi un 50%.

El libro presenta numerosos ejemplos para mostrar lo falaz de suponer que a Cataluña solo la benefician los servicios públicos estatales

Los autores explican cómo el cálculo utilizado por la Generalitat (el muy particular método monetario con neutralización del déficit estatal por los ingresos) deja de lado el hecho incontrovertible de que una Cataluña independiente debería financiar todos los servicios que ahora recibe del Estado, se produzcan o no desde el territorio catalán. ¿O es que no iba a tener su red de embajadas y consulados, su propia defensa y sus propios sistemas de gestión tributaria? ¿Es que alguien lo suministraría gratis?

El libro analiza en detalle los métodos y el significado de la "neutralización" del déficit público estatal, y muestra cuán equívoco es sumar los impuestos efectivamente pagados en el año con la estimación, utilizando el método que más la aumenta, de los impuestos que supuestamente habría que pagar en un futuro indeterminado para financiar dicho déficit.

Se recuerda que, como ha señalado el Tribunal Constitucional, la independencia es una opción política legítima. Pero los autores consideran que no tiene en la sociedad catalana el amplio y continuado apoyo social que requiere para convertirla en realidad. Y pretender hacerlo por la mayoría simple de diputados, cuando hace falta mayoría de 2/3 para reformar el Estatut o para decisiones de importancia infinitamente menor, como suprimir un organismo como TV3, es un despropósito. Y hacerlo de forma unilateral, rompiendo con la legalidad constitucional, es un viaje a ninguna parte. Una mayoría simple de diputados independentistas no puede proclamar la independencia sin situarse y situar a las instituciones catalanas fuera de la ley. Se trata de construir un Estado alternativo. Por si cupiera alguna duda, la reciente reiteración de Junqueras: su declaración de que "construir un nuevo Estado es mucho más importante que el hecho de que lo presida uno u otro".

Después de constatar, en este inteligente y didáctico libro, la invalidez de las tesis de Mas y Junqueras se le viene a uno a la mente, en el mejor de los casos, el verso de Samaniego: "¡Qué palacios fabricas en el viento!". En el peor, condenar la transgresión de la legalidad vigente del Estado español por su máximo representante en Cataluña.

Las cuentas y los cuentos de la independencia. Josep Borrell y Joan Llorach. La Catarata. Madrid, 2015. 159 páginas. 15 euros

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