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Donde matar sale barato

El periodista Jon Sistiaga presenta su nuevo trabajo en Canal +

‘Honduras: la mara vida’ se adentra en las bandas delictivas del país

Jon Sistiaga, en una imagen del documental 'Honduras: la mara vida'.
Jon Sistiaga, en una imagen del documental 'Honduras: la mara vida'.

Los espectadores que asistieron el pasado lunes al preestreno del nuevo trabajo del periodista Jon Sistiaga salieron más bien "desasosegados, inquietos, nerviosos, fastidiados. Honduras: la mara vida no es un documental para que la gente te diga que le ha gustado", admite el reportero. La última entrega de Reportajes de Canal + retrata las bandas delictivas asentadas en Honduras, que se mueven en torno a la droga, la extorsión y el asesinato.

En los tres primeros días en Tegucigalpa, la capital de Honduras, en septiembre, Sistiaga y su equipo ya habían conseguido recopilar el material que tenían previsto recoger en un par de semanas. Habían grabado ya los cadáveres de 13 asesinados. "Tantas muertes han anestesiado a la sociedad. Los hondureños las han interiorizado", advierte el reportero. Durante su viaje percibió que una mayoría piensa con resignación que a cualquiera le puede tocar, de ida o de vuelta del trabajo, en autobús o en coche.

Tantas muertes han anestesiado a la sociedad

Jon Sistiaga, periodista

"Las maras sustituyen de alguna manera, para miles y miles de jóvenes sin futuro y sin dinero, a la familia, a la religión", explica por teléfono Sistiaga, que realiza documentales para Canal + desde 2011. Estas bandas delictivas les dan un nombre —un mote o un apodo—, un arma y algo de dinero en el bolsillo. La mayoría muere joven o acaba en la cárcel. "No hay mareros viejos. De la mara se sale, como dicen ellos, o por la Iglesia, porque se convierten al cristianismo o al evangelismo, o muerto", asegura el periodista.

Las maras han obtenido tal poder en Honduras que controlan barrios enteros. Tanto es así que, según relata Sistiaga, tras monitorizar las señales de los walkie-talkies de una pandilla, su equipo y él oyeron cómo les seguían en todo momento. "Decían: 'Van a cruzar por el estadio, pasan por la frutería y ahora suben tal cuesta'. Se han convertido en un Estado paralelo construido desde la criminalidad", apunta el periodista vasco.

El origen de las maras se suele establecer en Estados Unidos. Sistiaga explica que provienen de la cultura de pandillas de ciudades del suroeste norteamericano, de Los Ángeles y San Francisco. Los miembros de estos bandas son expulsados de Estados Unidos que vuelven a sus países de procedencia: "Casi todos eran salvadoreños, guatemaltecos, algunos hondureños", detalla el reportero.

Honduras fue el país elegido para este "duro" documental, tal y como lo define el reportero, por ser uno de los cinco estados del mundo con más homicidios por cada 100.000 habitantes, según las últimas estadísticas de 2012 de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. "Existe un tremendo nepotismo de los dirigentes, una corrupción rampante en todos los estratos sociales, una pésima distribución de la riqueza y una tremenda impunidad, es decir, matar sale barato", analiza Sistiaga. En este caldo de cultivo, las maras se han convertido en el brazo ejecutor del narco, que ha situado a Honduras en la nueva ruta de traslado de la droga a Estados Unidos, puntualiza el reportero.

El momento más chocante del reportaje es para el autor la entrevista con un jefe marero. "Me reconoce asesinatos, va armado, es joven y sabe que morirá joven y es incapaz de decirme si lo que hace está bien o está mal", recuerda. "Y todo esto con una gran falta de empatía hacia el ser humano. Excepto su familia, el resto es gente a la que vender droga, a la que extorsionar o a la que violar".

Honduras: la mara vida se estrena el miércoles 10 a las 21.30 en Canal + 1.