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Humor que surge del drama

‘Mom’, una comedia protagonizada por Allison Janney y Anna Faris, prosigue en su segunda temporada narrando los problemas de una familia disfuncional

Desde la izquierda, las actrices Sadie Calvano, Allison Janney y Anna Faris en una imagen de 'Mom'
Desde la izquierda, las actrices Sadie Calvano, Allison Janney y Anna Faris en una imagen de 'Mom'

Sobre el papel, los avatares de una madre soltera que después de superar la batalla contra el alcohol y las drogas debe lidiar con la interferencia en su nueva vida de su propia progenitora, otra exadicta, parecerían más propicios a las hechuras de un dramón que a las risas enlatadas de una sitcom. Pero la química entre la emergente actriz Anna Faris y la maravillosa veteranía de Allison Janney ha conseguido trasladar en clave de comedia los problemas de una familia disfuncional de clase trabajadora a la franja televisiva destinada al más puro entretenimiento. “Nuestro objetivo principal es divertir, aunque también podemos romper algunos tabús por el camino", coinciden las dos protagonistas de Mom, cuya segunda temporada emite en España el canal TNT los martes (22.30).

Lo explican por separado, aunque se trate de la misma cita en Londres. La primera es una actriz y cantante de 37 años, conocida sobre todo como reina de la parodia del terror cinéfilo (en la saga Scary Movie), que ha abrazado el personaje de Christy en Mom. “Es vulnerable, pero capaz de desplegar sus defensas para afrontar sus adicciones, el embarazo de su hija adolescente, la relación con un hombre casado o la reaparición de esa madre con la que mantiene una relación difícil”, explica sobre esa mujer a cargo de dos hijos que encauza el rumbo trabajando como camarera y asistiendo a reuniones de Alcohólicos Anónimos.

El objetivo de la serie es divertir, aunque también romper algunos tabús

Todos esos ingredientes cocinaron ya el piloto de una propuesta “seria, real y nada azucarada, que busca el equilibrio entre la exposición de problemas sociales y el hecho de que estamos en una comedia. Y creo que los abordamos con respeto”. Faris, quien en su currículo incluye puntuales intervenciones en películas como Lost in Translation o El dictador, se hizo con el papel en Mom como resultado de su participación en otra serie televisiva, Friends, donde interpretó a la madre de los gemelos que quieren adoptar Monica y Chandler.

Al igual que tantas otras actrices estadounidenses, ve en las producciones televisivas casi el único medio para destilar con matices y tiempo “la pequeña lucha personal de una mujer, porque en el cine tienes que ganarte al hombre de tus sueños en menos de dos horas”.

Que se lo cuenten a Allison Janney (1959), quien, formada en las tablas del teatro y tras una carrera trufada de pequeños papeles en el cine “y muchísimas audiciones”, vio cómo se le abrían las puertas casi a los 38 años de la mano de la serie El Ala Oeste de la Casa Blanca. El rol de C.J. Cregg, la portavoz del presidente, cambió su vida, como ella misma reconoce, y le procuró los primeros cuatro premios Emmy de los seis que lleva acumulados.

El último de la colección reconoció el pasado agosto su papel de Bonnie en Mom, una mujer promiscua y con un espíritu muy libre que intenta reconectar con la hija que tuvo cuando era adolescentes. Su continuo pulso con Christy, que ve en ella la encarnación de sus propios errores, aunque sin atisbo de arrepentimiento, es el eje de esta serie del nuevo mago de la comedia televisiva Chuck Lorre (Dos hombres y medio, The Big Bang Theory) para la CBS. “No podría aguantar con Bonnie ni cinco minutos”, dice Janney sobre un personaje “que quiere a su hija, pero que es increíblemente egoísta, aunque valoro que se recuperara de sus adicciones porque muchos lo intentan y no todos lo consiguen”. Está convencida de que la serie “además de entretener puede ayudar a la gente, por ejemplo viendo cómo sus protagonistas acuden a Alcohólicos Anónimos”.

Mom ha supuesto el estreno de Janney en lo que llama el “mundo de la media hora” (las sitcom) y que combinó con su participación en otra serie de tinte dramático, Masters of Sex. El “desafío emocional” de interpretar a una esposa insatisfecha y completamente ingenua en el terreno del sexo le ha reportado un doblete no solo en la parrilla televisiva, sino también en la entrega de los premios Emmy de este año.