Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Seis mitos falsos (o no) sobre Eurovisión

Ruth Lorenzo representa a España en la final del festival con el tema 'Dancing in the rain'

¿Son ciertas las creencias más extendidas sobre Eurovisión?

Seis mitos falsos (o no) sobre Eurovisión

“En Eurovisión todo es política”. “Ya nadie lo ve”. “Si no cantas en inglés no tienes ninguna opción”. Cada año, cuando llega el festival de la canción de Eurovisión hay ciertos mantras que se repiten una y otra vez. ¿Qué hay de verdad y de mentira en estas sentencias? Desmontamos algunos de los supuestos más extendidos sobre Eurovisión.

- La puesta en escena lo es todo

Como el espectáculo televisivo que es, que la actuación sea vistosa juega a favor. Pero sin una canción y un cantante que respalden esa puesta en escena, no será un factor determinante. Algunas de las ganadoras de los últimos años no contaban con gran aparato. Fue el caso de Loreen y su Euphoria en 2012: la cantante sola en el escenario durante la mayor parte de la actuación fue suficiente para que el tema que representaba a Suecia venciera.

- Los vecinos se votan entre sí

Un estudio del University College London y Imperial College London asegura que es más habitual votar en Eurovisión a los países con los que se comparte historia, idioma, flujos migratorios o cercanía geográfica. El que el voto dependa en un 50% del público facilita que así sea y explica que España suela dar puntuaciones altas a Rumanía (receptora de los 12 puntos de España en cuatro de las nueve últimas ediciones del festival) o Italia (recibió nuestra máxima puntuación en 2011 y 2013). Sin embargo, históricamente, el país que más puntos ha recibido de España desde que existe el actual sistema de puntuación es Alemania, lo que contradice esta teoría. Además, si estas razones fueran suficientes para inclinar la balanza hacia un país en concreto, siempre vencerían los mismos. Desde el año 2001 no se repite ganador de Eurovisión (en el año 2000 ganó Dinamarca, vencedor también en 2013).

- Siempre ganan los países del este

Si el factor de la vecindad fuera relevante, los países del este tendrían una importante ventaja sobre el resto. Sin embargo, echando un vistazo a los últimos ganadores de Eurovisión se puede desmontar este prejuicio: Dinamarca en 2013, Suecia en 2012, Alemania en 2010 y Noruega en 2009 dejan patente que la victoria no está solo en manos de los países del este.

- Todas las canciones de Eurovisión son horribles

En cuestión de gustos no hay nada escrito. Pero sí es cierto que la historia eurovisiva está llena de temas que se convirtieron en grandes hits tras su paso por el festival. Uno de los más sonados fue Waterloo, de Abba, que fue votada la mejor canción de la historia de Eurovisión en el 50 aniversario del festival. En esa misma votación quedó segunda Nel blu dipinto di blu (Volare), que Domenico Modugno defendió en 1958. Entre los temas españoles, Eres tú, de Mocedades, también está considerada una de las mejores canciones presentadas.

- Ya nadie ve Eurovisión

Esta es la 59 edición del festival. A pesar del paso del tiempo, del desgaste y lo desfasado que pueda pensarse que está, se trata de un programa visto en directo cada año por unos 125 millones de europeos y que se sigue con atención también fuera de nuestras fronteras. En España, la final del año pasado fue seguida por casi 5,4 millones de espectadores, un 33,1% de la audiencia, reuniendo a casi siete millones de espectadores en su minuto de oro.

- Solo ganan las canciones cantadas en inglés

Es cierto que la gran mayoría de los temas vencedores en Eurovisión son en inglés. Pero, como en todo, hay excepciones que confirman la regla. O que, en este caso, demuestran que no es un requisito imprescindible presentar una canción en inglés para vencer. En 2007 el tema Molitva hizo vencedora a Serbia en 2007, una balada interpretada por Marija Šerifović en serbio. La canción con la que Ruth Lorenzo representa este año a España tiene buena parte de su letra en inglés. ¿Será este el año de España?