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60 años pendientes del tiempo

Los profesionales examinan el gran cambio que ha experimentado la información meteorológica en sus 60 años de vida

60 años pendientes del tiempo

Un mapa de las islas Británicas colocado sobre un atril y un rotulador en la mano. En enero de 1954 el meteorólogo George Cowling apareció la BBC con las que fueron sus señas de identidad. Se convirtió así en el primer hombre del tiempo. Su estilo, sobrio y riguroso, fue mimetizado por otras cadenas, entre ellas, TVE. Después de 60 años de aquella primera emisión, los profesionales examinan el gran cambio que ha experimentado la información meteorológica en dos frentes: los instrumentos utilizados para la predicción y la puesta en escena, mucho más visual y efectista.

En España, el pionero fue el mítico Mariano Medina, que debutó el 30 octubre de 1956, cuando la televisión apenas tenía tres días de vida. Aunque en realidad durante los primeros años lo único que aparecía en la pantalla era el brazo derecho de Medina con su puntero señalando el mapa de isobaras. Lo recuerda su discípulo más famoso, José Antonio Maldonado, que se asomó a la pantalla en 1986. “En aquella época no existía el fax. Yo iba todos los días a las cuatro de la mañana a la Ciudad Universitaria a buscar los datos. En Torrespaña pintaba los mapas y colocaba los símbolos. El departamento de gráficos los ponía bonitos. Hasta que la cadena compró una supernova, una máquina que elaboraba los mapas por ordenador”, cuenta Maldonado, que permaneció en TVE casi 23 años. Más importante que el ordenador fue el fax. Supuso el fin de los madrugones obligados.

Maldonado llama a los presentadores “intrusos” por no ser meteorólogos

Los modernos radares y los satélites geoestacionarios también han revolucionado la manera de analizar y presentar la información. Las fotografías que transmite cada 15 minutos el Meteosat, pegadas una tras otra, permiten ver como si fuera una película, el avance de las borrascas. “Ofrecen una radiografía de lo que hay en la atmósfera, pero no de lo que va a pasar”, dice Maldonado, que considera que la clave de las predicciones está en una infinidad de ecuaciones matemáticas, “un montón de números que no entiende nadie”, apunta el que fuera el último meteorólogo con título de la televisión. De los actuales presentadores dice que son “impostores e intrusos” porque no son del cuerpo de meteorólogos.

Mónica López, presentadora de 'El tiempo 2' en TVE
Mónica López, presentadora de 'El tiempo 2' en TVE

Mónica López, especializada en Física de la Tierra y del Cosmos, está al frente de la información del tiempo en TVE y asegura que la meteorología se aprende día a día. Ayudan, y mucho, las potentes computadoras, aunque “hay que estar delante de los modelos y observarlos”. López explica que desde los tiempos de los pioneros la tecnología ha evolucionado infinitamente —“permite usar modelos numéricos cada vez más precisos”—, pero hay cosas que se mantienen. “Seguimos utilizando la pizarra, aunque ahora es una pantalla táctil, y usamos símbolos animados. Apostamos por un lenguaje más visual y comprensible para el espectador. Es una información de servicio. Hay muchísimas actividades que dependen de la meteorología: agricultura, ganadería, turismo…”.

Roberto Brasero, conductor de la información meteorológica en Antena 3
Roberto Brasero, conductor de la información meteorológica en Antena 3

Roberto Brasero es un periodista con más de una década de experiencia en la materia y varios cursos de la AEMT en su currículo. Su misión en Antena 3 es “contar el tiempo”. “El tratamiento que damos a la información meteorológica es periodístico. Acudimos a las fuentes, obtenemos los datos y los empaquetamos en un formato audiovisual y con un lenguaje televisivo”, apunta. El espacio que presenta a diario tras el noticiero de las 15.00 se parece a un magacín. Dura 22 minutos y no solo habla de isobaras, temperaturas, aludes, borrascas o huracanes. También enseña, por ejemplo, cómo se elabora el queso de cabra. “Explico que si es un año con muchas lluvias puede que tengamos una mejor cosecha de sandías, o que el temporal impide que los barcos salgan a faenar y por eso sube el pescado en Madrid”. Brasero enfatiza la revolución tecnológica. “El satélite Tiros ofrecía imágenes en blanco y negro y ahora la nueva generación de estos artefactos barre el cielo con una extraordinaria resolución. Es como comparar una película de los hermanos Lumière con Gravity”

Todos coinciden en que estos espacios son ahora más divulgativos

Además de una mayor precisión en los pronósticos, para Mario Picazo, cuya empresa elabora la información del tiempo en Telecinco, la puesta en escena ha dado un giro radical. “Hemos pasado de los mapas de cartón piedra y los símbolos que se pegaban sobre ellos a las tres dimensiones y a volar por el globo terráqueo y mostrar distintas perspectivas”. Estos avances hacen más atractivos los programas, aunque considera que sentarse a ver el tiempo ante el televisor va en decadencia. “Ahora el usuario puede acceder a su propia información en la web o en el teléfono móvil con muchísimo más detalle y de forma más inmediata”.

Todos coinciden en que los programas del tiempo son ahora más divulgativos. Aunque Maldonado observa que en ocasiones genera un injustificado alarmismo. Por ejemplo, con la ciclogénesis explosiva que ha recorrido España estas Navidades. “Ha existido toda la vida, pero no lo llamábamos así. La ciclogénesis es la formación de un ciclón. Cualquier borrasca es un ciclón, aunque sea una borrasca de chichinabo. Lo peligroso son los ciclones tropicales. Pero aquí se habla de la ciclogénesis como si fuera la bomba atómica”.