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De la pantalla a la novela

Las series de éxito se convierten en textos literarios para ampliar su público

De la pantalla a la novela

¿Qué tienen en común Juego de tronos, True Blood, Sherlock Holmes, La cúpula o El tiempo entre costuras, aparte de ser ficciones que han triunfado en televisión? Todas salieron de la pluma de autores de superventas —George R. R. Martin, Charlaine Harris, Arthur Conan Doyle, Stephen King y María Dueñas— que ya contaban con una legión de seguidores. No es sorprendente que los productores utilicen historias literarias y las adapten al formato televisivo. Sin embargo, el auge que están viviendo las ficciones está provocando que se invierta el proceso.

“Las series tienen un efecto adictivo, la gente se engancha y, cuando se acaban, echan de menos a los personajes. Por eso quieren saber más y los libros sobre series funcionan bien”, cuenta María Guitart, responsable de la edición española de Homeland. La huida de Carrie, que ha publicado Planeta este año a partir del original de Fox. Su autor, Andrew Kaplan, explica que “los libros son una forma de mantener a los fans interesados entre temporada y temporada y de añadir nuevos seguidores”. La Fox pidió al escritor de la saga sobre espías Scorpion —al que eligieron por su experiencia en asuntos de Oriente Próximo e inteligencia— que escribiera una precuela de las aventuras de la analista bipolar más famosa de la CIA, Carrie Mathison, para contar los orígenes de los personajes. “No se trata de una novelización, sino de información inédita de la serie”, un extra que puede animar a los televidentes a zambullirse en el terreno literario, según Guitart.

Ficciones de éxito producidas en España, como El secreto de Puente Viejo, Los protegidos o La señora, nacieron en la pequeña pantalla y han dado el salto al papel. “No se publica una novela de cualquier serie, sino de aquellas cuyo núcleo argumental o cuyos personajes son tan poderosos que sabemos que pueden gustar tanto a los espectadores como a los lectores”, advierte Raquel Gisbert, directora de ficción de Planeta, que ha editado El marqués (basado en La señora), La viña vieja (Gran reserva), El secreto de Ángela (Gran hotel) y Ese brillo en tus ojos (Amar es para siempre).

Además, ha puesto en circulación tres novelas inspiradas en El secreto de Puente Viejo, producida por Boomerang, cuyas tramas han sido coordinadas de cerca por el equipo de guionistas, según explica Josep Cister, director de contenidos de ficción de la productora, consciente de que este tipo de productos comunican la marca y “hay que cuidarlos” porque “un libro es una extensión de la serie”. Las novelas cuentan aspectos que no aparecen en la serie. “Son independientes. Se pueden leer sin haber visto ni un solo capítulo. Y a los seguidores habituales les cuentan los orígenes de los protagonistas”, especifica. La canción de Alba, por ejemplo, narra el pasado de Pepa Balmes, la protagonista del serial que emite Antena 3, mientras que Promesas incumplidas desgrana la historia oculta de los Ulloa y los Montenegro, las dos familias antagónicas. Ambas se han ido hilvanando a partir de la idea original de la guionista Aurora Guerra.

Los libros logran tener vida propia. “Nunca hemos adaptado el guion de una serie a una novela. Siempre tomamos a un personaje emblemático y desarrollamos su pasado, los vacíos que tiene su biografía... Los autores siempre hacen un gran trabajo de creación y las novelas se pueden leer por sí mismas”, comenta Gisbert. En otros casos, como el del libro inspirado en Vive cantando, sí se basan, principalmente, en contenidos de la serie. La editora de Vive cantando. Abran paso, que va la Trini, Ángeles Aguilera, argumenta que de esta manera los espectadores “pueden revivir los mejores momentos” y, además, permite captar a un público potencial que haya oído hablar de la ficción aunque no la haya visto. Para novelar las aventuras televisivas eligieron precisamente a una de las guionistas, Irene Rodríguez, porque “necesitaban a alguien que conociera bien la serie”, comenta la autora.

Los escritores coinciden en que el mayor reto al que se han enfrentado es el ajustado plazo que les exigen las editoriales. Kaplan menciona que su mayor preocupación era mantener la coherencia entre la serie y el libro: “Por ejemplo, si yo escribía que Carrie había nacido en un lugar determinado, tenía que asegurarme de que los guionistas no le atribuían otra ciudad. Aunque estaba en contacto regular con ellos, esto puede resultar más complicado de lo que parece”.

A la autora del libro Vive cantando le ha parecido tan satisfactoria la experiencia que no le importaría repetirla. Kaplan, por su parte, ya casi ha terminado un segundo libro sobre Homeland, que se publicará el próximo año. Y en el quiosco se podrán leer pronto aventuras con un toque policiaco protagonizadas por la inspectora Lebrel, el alma de la serie Los misterios de Laura. “Será un caso excepcional y mucho más desarrollado”, adelanta el director de contenidos de Boomerang.

Los libros, al fin y al cabo, forman parte de la mercadotecnia que suele rodear a los productos de éxito. En Italia, por ejemplo, se ha sacado un calendario y un álbum de cromos de la versión local de El secreto de Puente Viejo.