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Una galería de arte ambulante

La primera exposición de PLAS reúne a cuatro artistas en un espacio alquilado que solo abrirá 10 días

Obra de Trashformaciones, compuesta por 350 latas de refresco. Ampliar foto
Obra de Trashformaciones, compuesta por 350 latas de refresco.

Ni galería, ni web de arte ni exposición temporal. PLAS no corresponde exactamente a ninguno de estos conceptos, aunque en todos encaja de una u otra manera. Impulsado por Pedro Monzó, este proyecto se forja, literalmente, por amor al arte, pero al mismo tiempo por rechazo al mercado establecido, dando lugar a la necesidad de búsqueda de una nueva fórmula más cercana, más asequible y más renovada.

De acuerdo con su eslogan, Take the art easy, PLAS no tiene local fijo sino que el espacio va cambiando según las exposiciones. Tampoco cada muestra ha de estar dedicada a un solo artista, porque en una sala pueden comulgar las obras de varios artistas por variopintos que sean. Hoy se inaugura la primera edición, en la sede madrileña de la revista Experimenta (calle Cadarso, 19), que acoge, durante solo 10 días (hasta el 30 de septiembre) los trabajos que cuatro artistas han creado especialmente para este original proyecto. “La idea es que no queremos tener una galería física permanente, en primer lugar por el presupuesto, pero también porque la realidad es que la gente suele ir a las presentaciones, pero luego los espacios se quedan vacíos, muchas veces muertos”, explica Monzó.

'Expendedor PAZ', obra de LP-U. ampliar foto
'Expendedor PAZ', obra de LP-U.

Junto a otros dos socios, Juan Roca y Laura Osodio, director de arte y programadora y web máster respectivamente, Pedro Monzó decidió llevar a cabo la idea que le rondaba en la cabeza desde hacía tiempo. Su interés por el arte le llevó a ser un fijo de ferias de arte contemporáneo y codearse con artistas: "Quería buscar algo más fresquito, una forma de comercializar arte de manera más light que la que tienen las galerías y lo que se ve en las ferias". Pero por otro lado se percató de que los artistas son artistas, y no comerciantes de arte: "Muchas veces tienen dificultades a la hora de promocionar su trabajo, de venderse… No saben por dónde empezar, porque la parte comercial la tienen menos desarrollada, y yo quería meter la cabeza un poco en esa parte de comunicación".

Trashformaciones, un dúo de artistas que encuentran en la chatarra la materia prima de su obra (en este caso en latas de Coca cola chafadas), conviven en el espacio escogido por PLAS con la fotografía de Rafa Suñén, que inmortalizar lugares abiertos, claros, entornos que inspiran libertad y frescura. También el pintor argentino afincado en Madrid, Luciano Suárez, ha preparado una serie de cinco retratos, en su línea, “medio abstracta medio impresionista”, que compartirán espacio con los palés y materiales reciclados de LP-U, otra pareja de creadores formada por un diseñador gráfico y un artista callejero, que combinan en su obra el dibujo vectorial y grafiti. Los precios de las obras que alberga el espacio elegido por los creadores de PLAS para su presentación en sociedad rondan entre los 350 y los 900 euros. Aunque ya se sabe, siempre hay una excepción: La obra estrella vale 15.000, pero no es lo representativo. Se trata de una escultura firmada por Trashformaciones, compuesta por 250 latas sobre chapa de hierro.

Para la primera sesión de PLAS, sus ideadores han elegido un cuarteto de artistas que ya conocían “y que simplemente nos gustaban”, dice Monzó, cuya actividad va desde el reciclaje industrial a la pintura abstracta, pasando por la fotografía o el grafiti pop, “una variedad no buscada”.

El proyecto se complementa con una página web que, como las exposiciones, cambia constantemente. “No es una web de arte cien por cien; también tiene un blog, noticias del mundillo del arte, creaciones de artistas emergentes y consagrados, pero siempre asequibles”, asegura. La idea de la democratización del arte, tan presente y repetida en estos tiempos, es el fin último de PLAS. Porque como dice su impulsor, la idea es que se liquide toda la obra que se exponga, a pesar de los tiempos difíciles para el arte. Para ello, no subestimen a este emprendedor, Monzó ha elaborado un estudio de mercado, que admite ha realizado "más que con la cabeza o los números, con la ilusión". Y si en los 10 días que tienen de prueba el proyecto no se mantiene a flote, como no hay alquiler que pagar, ni clientes que esperar, siempre quedará el extranjero, Take the art easy. De ahí la razón de que el único espacio que realmente es de PLAS, está en el espacio virtual.