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RESUMEN DEL AÑO

2019: un año de tribunales, protestas y Rosalía

La sentencia contra los líderes del ‘procés’, el nacimiento del Tsunami Democràtic para darle respuesta, el estallido de la diva barcelonesa y los equilibrismos de Colau y ERC marcaron el año

Protestas en la calle tras conocerse la sentencia del Supremo.
Protestas en la calle tras conocerse la sentencia del Supremo.

El año 2019 se escapó entre el juicio a los líderes del procés— cuatro meses en el Supremo—, su sentencia —conocida el 14 de octubre— y las protestas en contra. Mientras se popularizaba la jerga judicial, nació un nuevo concepto de gran ola marina: el Tsunami Democràtic. La plataforma anónima fue alumbrada en septiembre bajo el credo de la “desobediencia civil” y tocó techo con el colapso del aeropuerto de El Prat, que marcó el inicio de una semana de graves disturbios en Cataluña.

Pero antes del convulso otoño también hubo vida. Ada Colau revalidó su alcaldía en junio con el controvertido apoyo de Manuel Valls. En verano, la sensación de inseguridad corroyó Barcelona, y alertó de la desprotección de algunos menores migrantes. Los servicios sociales vivieron un año más de asfixia con unos presupuestos prorrogados desde 2017.

Pero no todo fueron malas noticias. Messi ganó el Balón de Oro, Barcelona cerró el año lista para vetar los coches más contaminantes, y el Malamente de Rosalía se encumbró en lo más alto. La diva de Sant Esteve Ses Rovires lloró e hizo llorar de emoción en el Palau Sant Jordi.

Juicio a los líderes independentistas en el Supremo. ampliar foto
Juicio a los líderes independentistas en el Supremo.

Dos visiones de la realidad en el juicio de todos los juicios

Jesús García

Un juicio histórico, sin parangón, el más importante de la democracia contemporánea española con la excepción, tal vez, del proceso por el golpe de Estado del 23-F. Un juicio que enganchó a miles de catalanes como si se tratase de una telenovela, que les convirtió durante cuatro meses en supuestos expertos en derecho penal; que elevó a un juez, Manuel Marchena, a la categoría de estrella mediática. Un juicio a políticos presos o a presos políticos, según el prisma con que se mire, que mostró dos versiones irreconciliables de unos mismos hechos —los ocurridos en el otoño catalán de 2017— y que no sirvió para acercarlas ni un milímetro sino que, acaso, las alejó aún más.

El juicio del procés ha acentuado si cabe la división entre dos maneras de entender una misma realidad. En España y dentro de Cataluña. Y en ninguna jornada chocan tanto esos dos enfoques como en el 1-O, epicentro de las sesiones del juicio: a un lado, referéndum ilegal, resistencia ciudadana e irresponsabilidad política; al otro, libertad de expresión, violencia policial y derechos fundamentales.

El proceso penal ya es historia y sus interioridades están contadas con más o menos gracia en incontables y oportunas novedades editoriales. Pero sus consecuencias persisten. Toda una generación de políticos catalanes ha sido apartada de la vida pública con duras penas de cárcel —de nueve a 13 años— y de inhabilitación, por más que ahora logren victorias parciales en Europa. A la espera de los primeros permisos penitenciarios, la permanencia de los políticos en prisión mantiene en vilo al independentismo y a una parte de la sociedad catalana, crítica con la decisión del Tribunal Supremo.

Para el separatismo, de hecho, la sentencia confirma sus peores presagios: el resultado estaba fijado de antemano y el juicio fue poco menos que una pantomima. En el otro lado de las barricadas se escucha el lamento por que la condena haya sido por sedición y no por rebelión.

Colau, Collboni i Valls, el día de la investidura. ampliar foto
Colau, Collboni i Valls, el día de la investidura.

Colau repite en la alcaldía con el PSC y los votos de Valls

Clara Blanchar

Las elecciones municipales también han marcado el año. En Barcelona, Ada Colau repite como alcaldesa, aunque el camino no ha sido tan triunfal como en 2015. Esta vez empató a 10 escaños con ERC, que sacó 4.833 votos más. Ernest Maragall no contaba con apoyos para ser investido. Colau le ofreció un tripartito con el PSC, pero los vetos cruzados lo impidieron. A Colau y el socialista Jaume Collboni les faltaban tres votos, que cedió Manuel Valls para evitar una alcaldía independentista y a cambio de nada, aseguró. Fue el trago más agridulce para Colau, que convenció a sus bases de la necesidad de mantener la alcaldía.

Los Mossos detienen una mujer en una operación contra los narcopisos. ampliar foto
Los Mossos detienen una mujer en una operación contra los narcopisos.

Un verano marcado por la inseguridad en Barcelona

R. Carranco

El verano de 2019 fue monotemático: la inseguridad en Barcelona. Los crímenes (11 homicidios entre junio y septiembre de los 17 totales) y los robos violentos (35% más en la calle) acapararon toda la atención. “Queremos que se pueda ir por Barcelona sin que te acuchillen por la calle”, afirmó el líder del PP, Pablo Casado. El consejero Miquel Buch reforzó Barcelona con más de 300 mossos y se prometió la reapertura “de manera casi inmediata” de la comisaría de Plaza de Catalunya, que sigue cerrada. El frío templó los malos datos y el Tsunami Democràtic eclipsó el debate de la seguridad en la capital catalana.

La policía francesa frena manifestantes de Tsunami Democràtic en la frontera con Francia. ampliar foto
La policía francesa frena manifestantes de Tsunami Democràtic en la frontera con Francia.

La gran ola del Tsunami y una semana de graves disturbios

Rebeca Carranco

La sentencia del Supremo de los líderes políticos del procés, con penas de entre 9 y 13 años de cárcel, tuvo una respuesta en la calle que superó cualquier previsión policial. Una mezcla de acciones promovidas por una plataforma anónima, bautizada como Tsunami Democràtic, y la iniciativa propia de organizaciones independentistas y los CDR, con personas muy jóvenes implicadas, desembocó en una semana de protestas y graves disturbios (del 14 al 18 de octubre) en Cataluña.

Tres episodios desbordaron a la policía: el colapso del aeropuerto de El Prat, convocado por el Tsunami, el bloqueo del Departamento de Interior, que terminó con coches quemando al lado de edificios en la calle de Roger de Flor, y la derivada violenta de una protesta estudiantil en la plaza de Urquinaona.

El Tsunami siguió con sus acciones, bajo el lema de la “desobediencia civil”. Nacido en septiembre con la bendición de las organizaciones independentistas, e investigado en una causa por terrorismo en la Audiencia Nacional junto a los CDR, el Tsunami organizó el bloqueo de la AP-7 en La Jonquera el 11 de noviembre para cerrar la frontera con Francia, colapsando también la Nacional II. Posteriormente, repitió la acción en la misma autopista a su paso por Girona. Cerrando filas con el Ministerio del Interior, Mossos, Policía, Guardia Civil y la policía francesa restablecieron la circulación sin incidentes graves. El Tsunami convocó otra acción durante el Barça-Real Madrid del 18 de diciembre. La plataforma no logró su objetivo de mostrar en las gradas y en el césped su lema de Spain, sit and talk. Los altercados se repitieron fuera del campo.

Menores inmigrantes no acompañados, en Barcelona. ampliar foto
Menores inmigrantes no acompañados, en Barcelona.

El reto de cuidar, además de acoger, a los menores migrantes

Jessica Mouzo

Los cálculos del Govern auguraban otra llegada masiva de jóvenes migrantes solos, como en 2018 (3.697, más del doble que en 2017). Sin embargo, el cierre de fronteras en Marruecos, de donde proceden la mayoría de estos chavales, volteó los pronósticos: llegaron poco más de 2.000. No se repitieron las escenas de 2018 de chicos durmiendo en comisarías. Tampoco el colapso de los servicios de atención. La Generalitat se había preparado y disponía de más plazas para alojar a estos menores.

Si bien la emergencia habitacional se solventó, la convivencia en algunos municipios hizo aguas. La detención de varios jóvenes migrantes por presuntas agresiones sexuales provocó manifestaciones vecinales y ataques contra los centros de menores. En El Masnou, un grupo de vecinos intentó asaltar un albergue y varios chicos resultaron heridos.

Esos conflictos evidencian que no hay recursos ni manos suficientes para trabajar en la integración de estos chavales en la comunidad, incorporarlos al mercado laboral o ayudarlos en el tránsito a la vida adulta. En Barcelona, la presencia de jóvenes, mayores o extutelados, que dormían y malvivían en la calle, obligó a la Generalitat a activar un plan de choque.

Messi con sus seis balones de oro. ampliar foto
Messi con sus seis balones de oro.

Leo Messi engrandece su leyenda al ganar el sexto Balón de Oro

Bernat Coll

La leyenda de Leo Messi parece no tener fin. El argentino ganó el pasado mes de octubre su sexto Balón de Oro y se confirma como el futbolista que más veces ha conseguido el galardón. Messi superó a Van Dijk (Liverpool) por tan solo siete votos, y Mané (Liverpool) fue tercero. Hacía cuatro años que el argentino no conseguía el premio de France Football. El triunfo reivindica el dominio del argentino en la última década. Consiguió el primer premio en 2009 y a lo largo de estos 10 años se ha convertido, junto a Cristiano Ronaldo, en el gran dominador del futbol europeo. Su inédito sexto título, además, ofrece argumentos a los aficionados y expertos que le consideran el mejor futbolista de todos los tiempos.

El Balón de Oro de este año, sin embargo, llega tras una temporada marcada por la decepción de Liverpool, donde el Barcelona perdió estrepitosamente en la vuelta de las semifinales contra el conjunto inglés y quedó eliminado. La derrota ha puesto en duda la capacidad de la plantilla para competir al más alto nivel. Las prestaciones de Messi, en cambio, no se agotan. Consiguió su sexta Bota de Oro, el galardón que premia al máximo goleador de las ligas europeas, y es pichichi de la actual liga.

Operarios instalan las cámaras de la Zona de Bajas Emisiones. ampliar foto
Operarios instalan las cámaras de la Zona de Bajas Emisiones.

Todo listo en la capital para vetar al coche contaminante

Clara Blanchar

Después de tres años de preparación y debate público, Barcelona lo tiene todo a punto para vetar a los coches contaminantes a partir del 1 de enero de 2020, una medida que persigue mejorar la calidad del aire y la salud de los ciudadanos. La capital catalana implanta una Zona de Bajas Emisiones (ZBE), donde prohibirá circular a los coches más antiguos, los que más contaminan y no tienen la etiqueta ambiental de la DGT. Se activará el día 2, primer laborable del año.

La ZBE de Barcelona comprende la capital, L’Hospitalet, Sant Adrià de Besòs y parte de Esplugues y Cornellà de Llobregat. El blindaje al coche contaminante se aplicará los días laborables de siete de la mañana a ocho de la tarde. La ZBE ha recibido críticas de ecologistas y vecinos que piden endurecerla; y también de las patronales, que exigen suavizarla.

Para no perjudicar a los colectivos más precarios, durante el primer año el gobierno de la alcaldesa Ada Colau permitirá circular a las furgonetas, camiones, autobuses y autocares o familias sin recursos que dependan de su coche para trabajar aunque no tengan etiqueta: gozarán de un año de margen para renovar sus vehículos. Habrá otros colectivos exentos de la prohibición, los vehículos especiales: grúas, funerarios y de urgencias (bomberos, ambulancias o policías), camiones de feriantes, food-trucks o de transporte de caudales.

Para dar margen a la población, Colau no multará los incumplimientos hasta el 1 de abril, en un cambio de paradigma en la ciudad que será controlado por 120 cámaras que leerán las matrículas. Y para casos puntuales o turistas que quieran circular por Barcelona sin etiqueta, el Área Metropolitana ha habilitado un sistema para solicitar hasta 10 permisos al año por conductor.

Manifestantes contra la 'Ley Aragonès'. ampliar foto
Manifestantes contra la 'Ley Aragonès'.

La asfixia del sector social por falta de recursos

Josep Catà

La falta de presupuestos en Cataluña —la Generalitat funciona todavía con la prórroga de las últimas cuentas públicas aprobadas, de 2017— y la ausencia de un Gobierno del Estado en plenas funciones han ahogado un año más al sector social, que arrastra casi una década marcada por los recortes que no se han conseguido revertir. La falta de recursos afecta a las empresas y entidades que prestan los servicios públicos, y también a los trabajadores y educadores de los servicios sociales, que han expresado en más de una ocasión este año su malestar por la sobrecarga de trabajo derivada de los recortes. La parálisis política impide desarrollar medidas para paliar la pobreza en Cataluña, como la Renta Garantizada de Ciudadanía, una medida aprobada en 2017 y cuyo reglamento todavía no se ha redactado.

Una de las muestras de que el sector trabaja con un motor averiado ha sido el impacto que ha tenido, este año, la subida del Salario Mínimo Profesional, que ha puesto en apuros a las empresas sociales, como las que emplean a personas con discapacidad, ya que la subida del SMI no ha ido acompañada de un incremento de las subvenciones.

La falta de recursos dejó una imagen inédita: sindicatos, patronales, trabajadores y empresas del sector social hicieron un manifiesto unitario para pedir al Govern un aumento de las tarifas y una reversión de los recortes.

La sanidad catalana también sufre la falta de nuevos presupuestos, que impide poner en marcha nuevos proyectos, como el decreto de listas de espera, que mejoraría la accesibilidad. Los médicos de atención primaria, que el año pasado fueron a la huelga para denunciar la presión asistencial, tampoco terminan de remontar. La sobrecarga por falta de profesionales persiste.

Inés Arrimadas, en el Parlament. ampliar foto
Inés Arrimadas, en el Parlament.

ERC se erige en primera fuerza y cae Ciudadanos

Àngels Piñol

Esquerra Republicana se ha encumbrado este 2019 como la primera fuerza política en Cataluña con dos victorias consecutivas en las elecciones generales y en las municipales. El éxito en este ciclo electoral le sirvió para alcanzar por primera vez las alcaldías de Lleida y Tarragona y le dejó el sabor agridulce: venció en Barcelona pero por 4.800 votos no pudo desbancar a Ada Colau. Los republicanos han cerrado el año inmersos en la negociación con el PSOE para investir a Pedro Sánchez y con la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que ha reconocido en una sentencia los derechos de Oriol Junqueras como eurodiputado.

La tendencia al alza de ERC la sitúa como favorita a ganar las próximas elecciones autonómicas. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha condenado este mes de diciembre a año y medio de inhabilitación al presidente de la Generalitat Quim Torra por un delito de desobediencia al negarse a retirar una pancarta en favor de “los presos políticos y exiliados”. El president presentará un recurso en el Tribunal Supremo y si se confirma el fallo —como es previsible— la política catalana ingresará en una etapa de incertidumbre.

ERC confía en dar el doble sorpasso: superar a sus socios y rivales de Junts per Catalunya —en las elecciones del 21-D les sacaron dos escaños— y también desbancar a Ciudadanos, vencedor de aquellos comicios. El ímpetu de ERC contrasta con el desplome de Cs: Inés Arrimadas ha renunciado este año a ser líder de la oposición para ser diputada en Madrid. La operación, de momento, no ha funcionado: el partido se ha hundido y Albert Rivera ha dejado la política. Arrimadas, sustituida en Cataluña por Lorena Roldán, se apresta a dirigir ahora Ciudadanos en toda España.

Un rinoceronte del zoo de Barcelona. ampliar foto
Un rinoceronte del zoo de Barcelona.

El cambio de paradigma del zoológico de Barcelona

A. L. Congostrina

El Ayuntamiento de Barcelona puso, a principios de mayo, la primera piedra para el cambio de paradigma del zoológico. El pleno municipal aprobó modificar la ordenanza de protección de animales para prohibir la reproducción dentro del zoo de especies que no puedan ser liberadas en la naturaleza. En la actualidad hay 2.000 animales de 300 especies en la instalación barcelonesa. Estos animales serán cuidados en el espacio actual hasta su muerte o, en los casos que se pueda, trasladados a santuarios.

La ordenanza está llena de matices. Si especies como el elefante, oso, camello, canguro, cebra, entre otras, ya no podrán reproducirse al no hallarse en peligro de extinción, las que sí lo están —como los orangutanes— tendrán un tratamiento diferenciado. La dirección del zoo tiene que redactar un proyecto para cada especie que determine si es viable su reproducción en el recinto, teniendo en cuenta que esto deberá aportar “beneficios” a la conservación de la especie. También, que sea posible su reintroducción en la naturaleza “a corto, medio o largo plazo”.

Vecinos de Ciutat Vella ocupando la capilla de la Misericordia. ampliar foto
Vecinos de Ciutat Vella ocupando la capilla de la Misericordia.

El CAP Raval gana la batalla al Macba por la Misericòrdia

J. Á. Montañés

Tras años de enfrentamiento entre el Macba y el CAP Raval Nord por el control de la Capella de la Misericòrdia, para ampliarse o trasladarse, el conflicto terminó en noviembre. Tras un pacto entre todos, el Macba cedía la capilla para que el CAP se traslade allí y el museo se ampliará en un nuevo edificio frente al cubo blanco de Meier, en un rincón de la plaza dels Àngels.

Fin de la guerra. El CAP se impuso al museo; la sanidad a la cultura, en un barrio en el que el museo nació para dar una nueva vida, pero ahora, los vecinos le han dado la espalda y solo han reclamado una mejor atención sanitaria. A partir de ahora habrá que recalificar edificios y terrenos para sacar adelante los dos proyectos. Pero al nuevo y necesario CAP puede pasarle factura la capilla: toda actuación en el Raval esta precedida de trabajos arqueológicos que pueden retrasar el proyecto. También habrá que respetar la fachada posterior de la capilla, protegida, por lo que personal sanitario y los sufridos enfermos seguirán pagando el peaje de convivir con un edificio histórico.

Rosalía, en su concierto en Barcelona. ampliar foto
Rosalía, en su concierto en Barcelona.

Rosalía se encumbra como diva internacional mimando sus orígenes

Jordi Pueyo

Este año ha sido apoteósico para Rosalía. Empezó 2019 recogiendo el premio Ciudad de Barcelona y meses más tarde, en noviembre, arrasó en los Grammy Latinos con su disco El mal querer. La artista se ha encumbrado en el panorama internacional al tiempo que ha mimado su patrimonio más local. En julio sorprendió con una canción en catalán, Milionària, un homenaje a la rumba catalana que ya tiene 37 millones de reproducciones en Spotify.

Poderosa, carnal, moderna son los adjetivos que escogió el periodista Luis Hidalgo como título de la crónica del que durante meses fue el esperado concierto de Rosalía en Barcelona, el pasado 7 de diciembre. Ante 15.000 asistentes, se emocionó acercándose al pecho sus manos, con sus características uñas que parecen no tener fin. Toda ella está instalada en la hipérbole y ha alcanzado el estatus de celebrity global. Los portales de famosos de EE UU y Canadá han llegado a especular sobre sus supuestos romances.

Antes de la guinda de los conciertos en Barcelona y Madrid para terminar el año, la cantante de Sant Esteve Sesrovires fue reconocida por Time y sacudió los escenarios en los MTV Europe Music Awards que se celebraron en Sevilla. Allí, Con altura, tema junto a J Balvin, se llevó el premio a la mejor colaboración. Rosalía coge un sitio en el olimpo de las divas del pop dio título a la crónica del concierto del periodista Xavi Sancho.

Rosalía es el fenómeno más reciente de la música española. Más allá de su carrera hacia lo más alto, no tuvo pelos en la lengua al hacer su valoración de la noche electoral del pasado 10 de noviembre. “Fuck Vox”, tuiteó tras conocerse el ascenso del partido de extrema derecha.

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