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Recuperada una vidriera oculta durante 457 años

Los expertos aseguran que la obra del siglo XIII fue reaprovechada de la desaparecida catedral románica de Girona

Uno de los plafones de la vidriera localizada en la catedral de Girona.
Uno de los plafones de la vidriera localizada en la catedral de Girona.

Será casualidad o no, pero en estos días de natividades no podía haber estado más acertada la presentación de una vidriera creada en el siglo XIII que a lo largo de casi cinco siglos ha permanecido oculta a los ojos de todos los que visitaban la catedral de Girona. El motivo: el que ha estado todo este tiempo en la parte trasera de un retablo del siglo XVI. Pero el (re)nacimiento de esta obra medieval no podía ser más oportuno porque en ella pueden verse las figuras humanas más antiguas conocidas en una vidriera en Cataluña (las anteriores son geometrías) que además son, nada más y nada menos, las típicas figuras del belén: Jesucristo, María, José, la vaca y la mula. Todo un descubrimiento que ha llenado de felicidad a los padres, los representantes del cabildo de Girona que ven con este hallazgo más motivos para impulsar un museo catedralicio.

La vidriera al completo
La vidriera al completo

Pero vayamos por partes. Las obras de restauración del retablo del Corpus Christi de la catedral de Girona han posibilitado el alumbramiento de esta vidriera escondida desde 1562. La vidriera, de 1,30 metros de ancho y tres metros de alto, está formada por diez paneles que representan la vida de Jesucristo e incluyen elementos y detalles arquitectónicos, personajes, vegetación y animales.

Lo que si era conocido es que en 1562, el maestro Antoni Coll firmó un acuerdo para realizar el retablo para la capilla de San Francisco y San Martín para la catedral gótica de Girona. En octubre, las restauradoras Laia Roca e Idoia Tantull, que trabajaban en la limpieza y conservación del mismo, avisaron a los responsables de la catedral del hallazgo, poniéndose en marcha una comisión de expertos que analizó la obra y determinó su importancia. “Ha sido una gran sorpresa. Es excepcional porque es muy antigua, está increíblemente bien conservada y es espectacular”, destacó la restauradora de vidrieras Anna Santolaria.

El retablo que tapaba la vidriera.
El retablo que tapaba la vidriera.

En este sentido, el director del Tesoro de la Catedral, Joan Piña, aseguró que todos los expertos de la comisión —formada por representantes del Corpus Vitrearum y profesores de la Universidad de Girona— han podido determinar su fecha: los paneles de la parte superior e inferior son de la primera mitad del siglo XIII y los centrales de finales del siglo XIV. También su calidad: “excepcional”.

Sería por eso por lo que los artesanos de la nueva catedral gótica decidieron no acabar con esta pieza románica y la conservaron en la parte posterior del retablo. “Seis paneles fueron reaprovechados porque hay figuras talladas en la parte alta de la vidriera y paneles que se han adaptado al arco apuntado de la capilla”, detalló Santolaria. De hecho, para la experta, la pieza presenta “una importante información sobre las técnicas que se utilizaban en la época medieval y habla del proceso de desmontaje de la catedral románica”. “Lo normal es limpiar y vaciar lo que hay, pero en este caso no se hizo y eso permitió que quedara herméticamente cerrada, porque también había una pared detrás del vidrio”, indicó Piña.

El hallazgo da argumentos a los responsables de la catedral para sacar adelante su museo en el que, además del enorme Tapiz de la Creación (del siglo XI) tendrá un lugar destacado la vieja vidriera con el nuevo Belén de Girona. “Hará falta replantear el museo para buscar un lugar adecuado para mostrar el hallazgo”, dijo el obispo de Girona, Francesc Pardo.

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