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Paseo mutante en Prosperidad en recuerdo de Aviador Dro

Un grupo de vecinos recorre los espacios que fueron importantes en la trayectoria de Aviador Dro

Aviador Dro, en la portada del disco 'Programa En Espiral'.
Aviador Dro, en la portada del disco 'Programa En Espiral'.

La sala Rock Ola estuvo en Prosperidad del 81 al 85. Más de 40 personas se congregaron hace un par de fines de semana a las puertas del local -en el 5 de la calle Padre Xifré, donde hoy se alquilan trasteros- pendientes de la periodista Elena Cabreray su megáfono. Esta vecina de La Prospe, que suele organizar paseos temáticos por el barrio, hilo una travesía llamada Paseo Mutante del Aviador Dro, en homenaje al grupo musical, que este año celebran con una gira su 40º aniversario.

La ofensiva callejera comienza como un paseo futurista y acaba viajando al pasado. Participan también los editores de Anarquía Científica. La Fascinante Revolución Tecno del Aviador Dro, un repaso del grupo que sembró, regó, y cosechó el movimiento musical que unos llaman Movida Madrileña, y otros, sencillamente, Nueva Ola.

Revisando las edades del lugar surgen otros nombres. Marquee, Picadilly, Le Carrousel, o Top Less. Cabrera se dirige al grupo de paseantes. “Que levante la mano quien recuerde haber visto a…” Entre los congregados, un flanêur de lujo, Servando Carballar Román (Cádiz 1936). Actor, dramaturgo, profesor de teatro, cofundador del Teatro popular de Muñecos y Máscaras y padre de Servando Carballar Heymann, (Madrid 1962), líder de la formación. Al Servando más veterano le parece oportuno recrearse en los modernos previos a los 80, “por aquí vivía mucha gente del cine, como Eloy de la Iglesia, Pedro Olea, Juan Diego…” Y Cabrera apuntala, recordando la presencia por el barrio del grupo de rock sicodélico Smash, (1968-1973), o el rodaje de ciertas escenas de la película de Los Bravos,Dame un poco de amor, que Tarantino acaba de emparejar conHollywood.

En el 56 de Zabaleta, donde tuvo local de ensayo y sala de reuniones Aviador Dro, vivió el escritor Emilio Sola. Carballar padre sugiere volvamos la vista hacia una esquina, “allí estaba la vaquería donde mandábamos a Vandi (su hijo) a comprar leche. El precio del litro dependía de la cantidad de agua añadida, pero la cuestión es que el chico siempre volvía sin el cambio”.

Unos 60 caminantes -el grupo va creciendo conforme avanza el paseo- rompen en aplausos. Acaban de llegar, Servando Carballar, Biovac N, Marta Cervera, Arcoiris, Ismael Contreras, ATAT, y Mario Gil. Todos sonaviadoresy obreros en activo. Rosa, vecina de la calle Zabaleta, se alegra de conocer a vecinos tan ilustres. “¿Son los de La Movida? Ahora mismo se lo cuento a mis hijas. Yo ya sabía que Prosperidad era un barrio importante, porque me he leído los libros de Juan José Millás. Me encantaría quedarme, pero tengo que comprar las cosas del cocido de mañana”.

En el 42 de Eugenio Salazar estaba y sigue estando el estudio llamado Doublewtronics, que dirigía y sigue dirigiendo, Jesús N. Gómez. Cabrera habla de grupos del barrio, de formaciones de culto, como Parálisis Permanente, y de bandas que pasaron por allí como Los Nikis, Gabinete Caligari, Derribos Arias, o, Radio Futura. Gómez, cuyo estudio tiene casi 400 referencias discográficas en su historia, saluda con mucho cariño a los chicos de Dro: “Recuerdo a Servando cuando vino a verme con una especie de sombrero de Alatriste y una cadena de ferretería”. Y se dirige a los asistentes asegurando venir de otra dimensión. “Estoy ahí dentro con los chicos de Radio Futura, que me están volviendo loco. Este Santi Auserón, que ahora quiere hacer ritmos latinos. Capaz será de acabar llamándose Juan Perro”.

La Sala Morasol está en la Plaza dedicada a Próspero Sonyard, rentista pionero en la especulación urbana, que en 1862 parceló unas tierras de su propiedad, en el camino al barrio de Hortaleza, con pingues beneficios para su bolsillo. La Morasol ha sido una reconversión recalcitrante de cine a sala de conciertos, cuyo escenario pisaron con garbo Nina Hagen, Echo & the Bunnymen, Ian Dury, Tina Turner o Tino Casal. Nos damos de frente con el número 51 de la calle Mantuano. Una placa le nombra como, Centro Cultural Nicolás Salmerón. Cabrera sugiere otra regresión. Segunda República española. El edificio levantado como escuela, ve interrumpida su función cuando estalla la guerra, cuyo desenlace le arroja en manos de Falange Española. Tras la muerte del dictador Francisco Franco, gente del barrio lo ocupa y nace allí el Ateneo Libertario para cuya limpieza reclutan a alumnos del Santamarca.

“¿Quién dijo que los músicos de la movida eran todos unos niños de papá?”, no se cansa de repetir Servando Carballar Heymann. En el Ateneo de Mantuano, ensayó Kaka De Luxe, Zombies, Mermelada de Lentejas, Paracelso con el Gran Wyoming, o Miguel Bosé, que no dudo en hacer pandilla, bate de beisbol en mano, cuando los Guerrilleros de Cristo Rey amenazaban con presentarse sin haber sido invitados.

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