Columna
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

Por qué defendemos Madrid Nuevo Norte

De no haber asumido la responsabilidad de afrontar este problema histórico, hoy estaríamos lamentándonos

Así será Madrid Nuevo Norte
Así será Madrid Nuevo NorteEPV

El proyecto Madrid Nuevo Norte vuelve a estar de actualidad. Esta vez con motivo de la aprobación en el pleno del plan que con tanto esfuerzo sacamos adelante durante nuestro mandato.

Llegamos al gobierno con el convencimiento de que era imprescindible superar lo que había sido históricamente la llamada Operación Chamartín, siendo conscientes también de que no podíamos hacerlo al margen de los actores que tienen que pronunciarse en un instrumento de planeamiento de estas características.

La historia es conocida. Anulamos el plan de Ana Botella y presentamos una alternativa sobre la que construir un nuevo proyecto. Aquella decisión nos costó varios recursos judiciales, que aún siguen abiertos, y un duro enfrentamiento con el resto de administraciones y entidades afectadas.

Sin embargo, la llegada de Íñigo De la Serna al Ministerio de Fomento permitió retomar el diálogo para replantear esta actuación urbanística bajo el liderazgo de nuestro Ayuntamiento. Probablemente su experiencia como alcalde [de Santander] favoreció ese cambio de actitud. Tras muchos meses de trabajo, alcanzamos una propuesta de consenso que denominamos Madrid Nuevo Norte y se sustentaba en tres pilares fundamentales: apuesta por el transporte público, recuperando el protagonismo de la estación; aumento de la vivienda pública, hasta un 36% del total; y reducción del exceso de edificabilidad resultante de considerar el suelo ferroviario como no edificable. Tras la moción de censura, el gobierno del partido socialista ratificó su apoyo al plan.

Vídeo: PAULA CASADO / MIGUEL ÁNGEL MEDINA

La decisión de buscar una solución en la que primara el interés general sobre cualquier otro interés particular y que a la vez tuviera la capacidad de dar respuesta al conjunto de condicionantes y demandas existentes en la zona ha sido clave para que este proyecto no vuelva al punto de partida. Si no lo hubiéramos hecho así, la nueva corporación con toda seguridad lo habría tumbado, sin la contestación ciudadana y la resistencia judicial que se ha encontrado con Madrid Central. Y muy probablemente estarían desempolvando el plan anterior, que, no olvidemos, llegó a completar su tramitación administrativa y a punto estuvo de aprobar Botella en mayo de 2015.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Pero eso no ha ocurrido y Madrid Nuevo Norte seguirá adelante en las mismas condiciones que estableció nuestro Ayuntamiento. Esto es algo por lo que debemos felicitarnos. Como también lo es que sigan adelante proyectos que nosotros pusimos en marcha como la renaturalización del Manzanares o la remodelación de plaza de España.

De no haber asumido la responsabilidad de afrontar este problema histórico, hoy estaríamos lamentándonos. No solo porque seguirían vigentes las condiciones urbanísticas que estableció el PP para este ámbito sino porque habríamos perdido la oportunidad de resolver una herida urbana abierta en Madrid desde hace más de veinticinco años.

Manuela Carmena es exalcaldesa de Madrid y José Manuel Calvo, exdelegado de Desarrollo Urbano Sostenible.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS