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Los vecinos asaltan y queman el piso de un presunto asesino en Barcelona

Los Mossos investigan la muerte por disparos de Edu, un vecino del barrio del Baró de Viver

Entrada del piso del presunto asesino de un vecino de Baró de Viver.
Entrada del piso del presunto asesino de un vecino de Baró de Viver.

Hay mucha rabia este domingo en el barrio del Baró de Viver del distrito de Sant Andreu de Barcelona, donde ayer por la noche un vecino que había protagonizado decenas de conflictos presuntamente mató a Edu, otro vecino de 40 años, cuando salía del supermercado, donde había bajado a comprar un par de cosas para la cena. Los Mossos d'Esquadra investigan el caso. A mediodía, tras una concentración de repulsa por el asesinato, un grupo de vecinos ha entrado en el piso del presunto homicida, en un bajo, y lo ha destrozado y ha pegado fuego al colchón del dormitorio principal. El presunto agresor salió ayer literalmente corriendo del barrio y su familia (tres generaciones) lo ha abandonado esta mañana a primera hora, explican los vecinos.

Por lo que cuentan, no era la primera vez que el agresor, que había salido hace poco tiempo de la cárcel, tenía una actitud chulesca y amenazaba a otros vecinos. Incluso con navajas o pistolas, mantienen. De hecho, el Ayuntamiento de Barcelona admitió ayer que había activado el servicio de mediación por las denuncias de vecinos del entorno del presunto agresor sobre su comportamiento.

"Se podía haber evitado", asegura Carlos, amigo del fallecido. "Ayer [Edu] puso la denuncia y los Mossos vinieron, pero no registraron el piso donde tenía la pistola", lamenta. "Siempre con la pistola por delante", añade Laura, que mantiene que "en Baró de Viver todo el mundo es bienvenido, hasta que te quieres hacer el dueño del barrio". Los ejemplos que relatan de incidentes son múltiples. Uno reciente, "cuando se lio a patadas con los de la ambulancia el día que vinieron a buscar a su padre enfermo".

Unos 200 vecinos siguen rodeando el altar de velas que han improvisado a unos metros del supermercado, donde mataron a Edu. Han hecho una pancarta donde han escrito "Todos somos Edu" y han colgado un pañuelo de su peña y su camiseta del Club de Lucha, un referente del barrio, y de toda la ciudad porque además del deporte es un espacio de relación.

El barrio del Baró de Viver es singular. Está ubicado entre el paseo de Santa Coloma, el río Besòs, las casas baratas del Bon Pastor y la zona nueva de la Maquinista. Está tan aislado que incluso la parada de metro que lleva el nombre del barrio está fuera, dentro del nudo viario que permite pasar de las autopistas a la Ronda. Levantado por el Patronato Municipal de la Vivienda para realojar a vecinos de las casas baratas, su forma es reconocible por el círculo que forman los pisos de ladrillo visto. Además de este complejo, en el barrio hay otros edificios, también del patronato, que hace unos años el Ayuntamiento utilizaba para realojar a familias que habían sido desahuciadas.

En total, el barrio tiene solo 2.500 vecinos y el gobierno de la alcaldesa Ada Colau lo ha elegido como una de las zonas a las que se destinarán inversiones del plan de barrios. La renta familiar en Baró de Viver es de las más bajas de la ciudad, casi la mitad del índice medio, según los últimos datos disponibles, de 2017.

Los vecinos de la concentración reconocían ayer el esfuerzo del Ayuntamiento, pero lamentaban la gestión de los problemas de convivencia tantas veces denunciados que generaba el presunto asesino. También les salía el orgullo de barrio. Rosa y Encarna, hermanas que salían de comer de casa de su madre, defendían el Baró de Viver de los tópicos. “De esto siempre se ha dicho que es un gueto, pero vas a Barcelona [como si el barrio no lo fuera] y te roba hasta el vecino. Aquí no, y tampoco viene nadie a robar, porque nos conocemos todos y se sabe todo”.

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