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“Soy una musulmana a la que le chiflan las Navidades”

Doaa Abdelrazek, coordinadora del Rayo Vallecano en la Liga Genuine, llegó a España de El Cairo hace 12 años y ha encontrado en el club el sitio perfecto para ser feliz

Doaa Abdelrazek.
Doaa Abdelrazek.

Nació en Arabia Saudí por casualidad, tiene sangre egipcia y vive en España desde hace 12 años, donde aterrizó “por amor” y donde ahora se siente “una folclórica más”. Doaa Abdelrazek (40 años) es la coordinadora del equipo del Rayo Vallecano en la Liga Genuine, una competición de LaLiga para personas con una discapacidad intelectual superior al 33%. Su tiempo lo divide entre un puesto de responsabilidad en una multinacional española especializada en ingeniería y construcción de infraestructuras para el sector del petróleo y del gas, “como buena árabe que soy”, y los chicos del equipo vallecano, con los que trabaja de forma voluntaria. “Hace cinco años me entró una crisis existencial, necesitaba hacer algo más con mi vida, y decidí seguir los pasos de mi padre, que siempre ayudaba a los demás. Ahora soy plenamente feliz”.

 ¿Por qué es tan importante seguir los pasos de tu padre?

Los Gipsy Kings como embajadores

Doaa habla cinco idiomas a la perfección y el que más le gusta es el español. "Bueno, cuando hablo árabe me siento como en casa, también es verdad. Pero después, el que más me gusta es la lengua de Cervantes. Es tan rica y suena tan bien...". El primer contacto que tuvo con ella, curiosamente, fue a través de la música. La primera canción que se aprendió entera fue 'Que viva España' y se acercó al folclore a través de Los Gipsy Kings. "Es lo que llegaba allí", se ríe ahora. Por ahora, no cambiaría su experiencia española por nada. "Aquí me siento una más".

 Murió cuando yo tenía 11 años y creo que no he encontrado a nadie con un corazón mejor, y eso que murió a los 59 años por un problema de corazón. Toda su vida la enfocó a ayudar a los demás, sobre todo a los niños. Era atleta y trabajaba en el ministerio de deporte. Era muy especial, vivía para los demás. Siempre me decía una frase: “vayas donde vayas tienes que dejar una huella. Todos los días tienes que hacer algo bueno”. Me marcó mucho.

 ¿Le honra entonces siendo la coordinadora del Rayo Vallecano en la Liga Genuine?

Pues un poco sí. Creo que a él le gustaría. También es verdad que soy una persona que no puede trabajar sin ilusión. Si no estoy ilusionada con lo que hago, olvídate. Empecé a tener una crisis hace cinco años y no salía de ahí. Estudié comercio internacional y mi trabajo aquí es de mucha responsabilidad, viajo sin parar, negocio contratos y de repente dije "ya no me llena más. Necesito hacer algo más". Encontré un máster de gestión de entidades deportivas. Me presenté, lo compatibilicé durante dos años con el trabajo y eso al final me llevó hasta el Rayo.

 ¿Pero por qué el Rayo?

 No puedo estar más contenta porque el Rayo representa una empresa familiar donde lo importante son los valores. Hay gente de todo tipo, de diferentes clases, uno viene de Boadilla y otro es del barrio, pero no importan las diferencias, lo importante es el equipo, hacer grupo. Y luego aprendo mucho de mis chicos. Yo les digo que no son discapacitados, sino que tienen capacidades diferentes. Y un sentido del humor alucinante. Se les ocurre cada cosa…

¿Es la primera vez que te dedicas a algo relacionado con el deporte?

No. Y en el 97, en el Mundial de sub 17 de fútbol, en Egipto, conocí a Casillas y a Xavi y al resto del equipo, tengo hasta fotos con ellos. Yo era la guía del equipo español. Entonces estaba en el último año de la carrera, que la estudié en El Cairo en castellano porque me encantaba la lengua y quería aprenderla. Alucinaba con todo lo relacionado con España. La música, el folclore, todo. Así que cuando llegó el Mundial me ofrecí voluntaria y finalmente fui la guía del equipo español. Me lo pasé bomba. Me relacionaba mucho con ellos, me necesitaban para todo, para comprar ropa, para todo, y me vacilaban mucho. Imagínate, tenían 17 años. Me escribieron autógrafos al final, antes de irse, y me ponían cosas como "para cuando seamos famosos"... y yo les decía, "pero si no vais a ser nada" (se ríe). ¡Y mira luego!.

¿Fue entonces cuando decidiste que querías venirte a España?

 Bueno, me enamoré, me casé con un español y me vine. Es la típica historia, no soy nada original.

 Parece que te integraste bien…

Sí, me encanta. Madrid te abre las puertas. Es una ciudad muy acogedora. No me siento extranjera. Ni cuando hago el Ramadán, que es duro pero porque aquí la jornada es muy larga. Por nada más. Tengo amigos que se adaptan y quedan conmigo para cenar y ya está. Es un mes muy espiritual para mí, además mi padre se murió justo en esas fechas. Ya no es triste, pero pienso mucho en él.

¿Y qué tal vive una musulmana las creencias españolas?

De maravilla. Mi cumpleaños es el 24 de diciembre y suelo tener ofertas de sobra. Celebro con mis amigas la cena de Navidad, a veces hasta me uno a sus planes familiares… Yo soy una musulmana a la que le chiflan las Navidades, me encantan, no te lo puedes ni imaginar. Soy súper freaky de las Navidades. Me parece una gran oportunidad para estar todo el mundo junto, alegre, sin hacer putadas a nadie… Es verdad que debería ser siempre así, no solo en esas fechas, pero bueno, mejor eso que nada. Algo es algo.

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