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Juzgan al monitor de un colegio de Alicante por violar a una compañera y abusar de otra

El acusado, marido de la directora del centro, lo niega pero las víctimas ratifican las denuncias

Manifestación en mayo de 2018 por la sentencia de La Manada.
Manifestación en mayo de 2018 por la sentencia de La Manada.

El antiguo monitor de un colegio privado de Alicante está siendo juzgado esta semana por acosar y violar, presuntamente, a una compañera de trabajo y abusar de otra. El sospechoso, Luis Alberto C.M., está casado con la directora del centro, niega estas acusaciones y las atribuye a una “venganza” de las mujeres ante la inminencia de su despido. Ellas, en cambio, han ratificado ante un tribunal de la Audiencia Provincial sus denuncias.

La fiscalía pide provisionalmente para el acusado penas que suman 13 años de prisión por un delito de agresión sexual y dos delitos de abusos sexuales de carácter continuado, mientras que la defensa solicita su absolución.

Los hechos ocurrieron entre los años 2010 y 2011, mientras las denunciantes ejercían como auxiliares infantiles en un colegio ubicado en la zona de la Playa de San Juan. Ayudaban principalmente a los niños más pequeños a cambiarse de ropa en los vestuarios de la piscina, donde Luis Alberto C.M. y otros profesores les enseñaban a nadar.

Fue en los vestuarios, y en alguna otra estancia del centro, donde el acusado sometió supuestamente a un continuo acoso y hostigamiento de tipo sexual, con frecuentes insinuaciones e incluso tocamientos, a sus dos compañeras.

Una de ellas, según la Fiscalía, había sido violada por el monitor unos meses antes, el 17 de diciembre de 2010, tras la comida navideña de la empresa. Supuestamente, el procesado le había pedido que le llevase en coche a casa, pero la hizo detenerse en una zona de deshabitada para abalanzarse después sobre ella y obligarla a mantener relaciones sexuales.

El presunto violador admite esas relaciones, pero asegura que fueron plenamente consentidas por la chica. Esta, en cambio, ha mantenido este martes en la sala de vistas su versión incriminatoria. “Le dije que no quería, intenté apartarlo de mí pero no pude”, ha precisado a preguntas de la fiscal.

La testigo denunció en enero de 2012 el supuesto acoso sexual posterior al que el marido de su jefa había seguido sometiéndola, pero no contó que también la había violado hasta sentarse delante de una juez. Según su versión, tenía “miedo” y quiso “esconderlo”, pues pensaba que era capaz de “olvidar y superar sola” esa traumática experiencia.

La segunda auxiliar denunció por las mismas fechas que Luis Alberto C.M. le había tocado los pechos en una ocasión y había estado acosándola en los vestuarios. “Me llamaba muñeca y me obligaba a bailar con él. No denuncié antes porque tenía miedo a quedarme sin trabajo. Él no era un compañero cualquiera. Era el marido de la directora”, relata esta víctima. “Pero era imposible trabajar así y tuve que pararle los pies”, añade. Tanto ella como su compañera sufrieron sendos trastornos psicológicos por los que reclaman ahora una indemnización.

El monitor, por su parte, acusa a las denunciantes de mentir y orquestar una “venganza” de la que él fue “cabeza de turco”, al saber que iban a ser despedidas. “Ya les habían llamado la atención porque no hacían su trabajo adecuadamente”, afirmó ayer, lunes, durante su interrogatorio. Para apoyar esa tesis, su abogado ha propuesto que declaren en el juicio, que concluirá el viernes, varios profesores y responsables del colegio.

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