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La burocracia dificulta las adopciones para solicitantes de más de 40 años

Con 161 solicitudes en 2017, la cifra ha bajado considerablemente en solo un lustro

Una pareja con su hija adoptada.
Una pareja con su hija adoptada.

Poder adoptar a un niño se complica. Las mayores exigencias burocráticas y el alargamiento de los trámites que exige el proceso de adopción en Cataluña demoran hasta un mínimo de cinco años la espera y, con ello, se comprometen las expectativas de las parejas que rondan los 40 años de edad. La ley impide la adopción cuando la diferencia de edad entre el pequeño y sus potenciales progenitores supera los 45 años. Solo en el caso de los menores con necesidades especiales la tramitación es más ágil, pero las solicitudes han caído en picado.

Entre enero y junio de este año se registraron 112 solicitudes para adoptar a un niño nacido en Cataluña. Esas peticiones suponen la activación de un proceso para poder acoger a menores que están bajo la tutela temporal de la Dirección General de Atención a la Infancia (DGAIA) tras haber sido rescatados de una situación de abandono o maltrato. A lo largo de 2017 la Generalitat tramitó 161 expedientes de lo que llama “adopción nacional”. La dinámica de la primera mitad del año invita a pensar que se va a cerrar 2018 con un incremento de las peticiones para poder adoptar a los menores que tutela la DGAIA, pero las cifras están muy lejos de los datos que se barajaban hace cinco años.

En 2013 el volumen de peticiones fue de 314, casi el triple de lo registrado el año pasado, y en 2014 se sellaron 237 solicitudes. El número de menores concedidos en adopción ha sido más estable en el último lustro, fluctuando entre las 80 y las 60 asignaciones anuales, pero entre 2004 y 2012 no se bajó jamás de las 120 adopciones anuales.

El embotellamiento que hay en la fase de valoración de las parejas interesadas en adoptar a un menor desalienta a muchas personas que están interesadas en adoptar. El Instituto Catalán de la Acogida y la Adopción (ICAA) revela que ahora está valorando “la idoneidad” de las familias que presentaron su solicitud en el año 2013. El ICAA apunta que, cuando la idoneidad logra la luz verde, el trecho que falta para lograr la adopción se acelera y la dilación es “corta”, pero no facilita datos sobre cuánto tiempo se alarga esa expectativa Hay una lista de 100 familias que ya han sido declaradas idóneas que están esperando la asignación de un menor.

Un mínimo de cinco años de paciencia es un mundo para los aspirantes a adoptar. “Durante la espera pueden suceder muchas cosas dentro de la pareja”, admite Agnès Russiñol, directora del ICAA. El estiramiento burocrático se debe a la suspensión transitoria del proceso de valoración que ordenó la Generalitat en 2011, cuando el número de familias que estaban en la lista de espera para la asignación de un niño superó, en más de tres ocasiones, el número de los niños acogidos durante el año anterior (en 2010 fueron 121). El colapso hizo que se suspendieran transitoriamente los procesos de valoración de las solicitudes para evitar que se desvirtuara el proceso de valoración por el paso del tiempo.

El Departamento de Asuntos Sociales, del que depende del ICAA, ha descongelado parcialmente las valoraciones, pero aún acumula en suspensión transitoria las solicitudes de 583 familias. En junio del año pasado eran 812 los expedientes que estaban pendientes de valoración.

Límite legal

El criterio cronológico prevalece al asignar un menor, pero es una regla de oro el límite que fija un máximo de 45 años de diferencia entre el menor y los aspirantes a padres. “Si le llega el turno a una familia pero ya no cumple los requisitos, se pasa a la siguiente de la lista”, explica Russiñol. “Hay algunos candidatos que solo podrán adoptar si llega un niño de siete años y, si no llega, esta gente seguramente no pueda adoptar nunca pese a estar los primeros de la lista”, añade la directora del ICAA. La mayoría de los niños adoptados tienen entre 0 y 4 años de edad.

A diferencia de otras comunidades, más flexibles, la Generalitat mantiene para la adopción internacional el tope de 45 años. Según el ICAA, Filipinas implica una expectativa de tres años, la Índia baraja una horquilla de entre uno y dos años, Rússia de uno a cuatro años y Bulgaria tiene un plazo medio de asignación de entre 5 y 7 años. China precisa ahora entre 9 y 11 años.

Niños con necesidades especiales

El ICAA tiene una vía rápida para las adopciones de menores con necesidades especiales. Este supuesto incluye a niños con discapacidad física, psíquica, enfermedades crónicas o hermanos. Hasta junio el ICAA solo había recibido tres solicitudes de este tipo, cuando en 2016 hubo 20 y en 2017, 13. Hay nueve menores esperando familia y ocho familias calificadas idóneas. el ICAA ya ha tipificado como idóneas para poder adoptar a otras ocho familias. “La dificultad radica en que coincida el perfil de los menores con la familia. Hay quien se ofrece para adoptar a un niño con síndrome de Down pero no se ve capaz de asumir otro tipo de discapacidad”, relata Agnès Russiñol.