Jack Johnson inunda de buen rollo la última jornada de Mad Cool

Hurray for the Riff Raff, Franz Ferdinand y La M.O.D.A. se recrean también en las buenas vibraciones musicales durante el festival

El músico Jack Johnson actúa este sábado en el festival Mad Cool.
El músico Jack Johnson actúa este sábado en el festival Mad Cool. INMA FLORES

Las canciones de Jack Johnson son como golosinas. Dulces y sin más aspiración que proponer el recreo emocional dentro de una filosofía vital centrada en el buen rollo. No suelen resquebrajar, ni perseguir imposibles, ni mucho menos describir grandes historias de la existencia, pero tienen una fuerza reconciliadora con el espíritu más que reseñable. Entretienen y aportan el sosiego justo. Tal vez por eso sus fans se concentran en torno a ellas como legionarios cerca de un credo del bienestar. Son buenrollistas dispuestos a defenderlas con ímpetu inocente. Anoche sucedió así cuando el músico de Hawaii ofreció una actuación certera en la tercera y última jornada del Mad Cool. Se juntaron alrededor de su música como en convivencia juvenil.

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Bajo la evocación que daba un escenario presidido por un cielo atardeciendo, Johnson salió con su look de tipo sencillo: una simple camiseta y un simple pantalón con sus simples zapatillas. Nada invitaba a verle como una estrella, pero tampoco es algo que solicite. Su sonrisa fácil y su mueca agradable cuadran de maravilla con sus canciones ligeras que invitan a contemplar la vida. Composiciones como If I Had Eyes o Do You Remember, que sonaron en los primeros compases de su actuación en el escenario Madrid te abraza, remiten directamente a paseos por la playa. Más que bucólicas son reconfortantes. Una de las mejores de su cancionero, que peca de previsible, es Better Together, que sonó con modos distintos al estudio y alcanzando un punto más de soul blanco con ese órgano jugueteando.

Sus canciones suelen empastar con gracia el soul y el toque folkie y no aptas para los oyentes de exigencias rockeras ni más viscerales. El principal inconveniente que se le puede achacar al bueno de Johsnon es que, al final, casi se maneja con el piloto automático. Tiene la fórmula, la sabe ejecutar, pero no sale de esa zona blanda de recreo, como si el mundo solo se alimentase de golosinas. Qué también puede ser que haya gente que así lo haga, pero menudo problema de azúcar puede causar.

Ambiente este sábado en el Mad Cool, en Madrid.
Ambiente este sábado en el Mad Cool, en Madrid.INMA FLORES

Poco azúcar y sí mucho salero tuvo durante su actuación la más que interesante Hurray for the Riff Raff. La puertorriqueña, que realmente se llama Alynda Segarra, posee una presencia escénica atrayente, que consigue aunar el rock, el rap y los ritmos latinos con orgullo y garra. De alguna manera se entiende su infancia en el barrio del Bronx de Nueva York, ese lugar repleto de sonidos canallas y urbanos que en ella cobran sentido con su canto urgente. Su muestrario de registros en directo revalidó las buenas críticas que recibió The Navigator, su último disco, que se encargó de repasar sin miramientos. En Hurray for the Riff Raff hay madera de estrella, de mujer luchadora con una potente estética. Posiblemente en unos años se hable de ella como cabeza de cartel de festivales en los que ahora ya moviliza una importante legión de seguidores, que mueven el esqueleto y corean sus letras con determinación.

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Horas atrás, en la madrugada del viernes al sábado, también buen rollo transmitió la siempre infalible La Maravillosa Orquesta del Alcohol (M.O.D.A.) con su folk-rock de carretera y bourbon. Composiciones como Héroes de sábado o La inmensidad se despliegan como himnos de noches etílicas en festivales de verano. Aunque ningún grupo para dejarse llevar por las emociones y los sentidos, sin importantes exigencias de por medio, como Franz Ferdinand. Su pop hedonista subió la temperatura del Mad Cool, un festival que debe fijarse en sus fallos organizativos para superarlos y terminar por convertirse en un macroevento de primer nivel de calidad como apunta.

Sobre la firma

Fernando Navarro

Redactor cultural, especializado en música. En EL PAÍS SEMANAL. Es crítico musical en Cadena Ser. Pasó por Efe, Abc, Ruta 66, Efe Eme y Rolling Stone. Licenciado en Periodismo por Universidad Complutense, Historia por Universidad Autónoma y Posgrado periodístico por Universidad de Nueva York (NYU). Autor de Acordes Rotos, Martha y Maneras de vivir.

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