El Cruïlla no enamora a todos

Prophets of Rage sobresalen en la segunda jornada del festival del Fórum de Barcelona junto a N.E.R.D a pesar de la ausencia voluntaria de Bugzy Malone

El cantante Pharrell Williams, de N.E.R.D, durante su actuación en el Cruïlla.
El cantante Pharrell Williams, de N.E.R.D, durante su actuación en el Cruïlla. Marta Pérez(EFE)

El Cruïlla no enamora a todos aunque el eslogan del festival insista en lo contrario. Tras 20 minutos de espera, el que prometía ser el descubrimiento de la nueva edición ha decidido, en el último momento, no pisar el escenario, según se disculpaba un hombre de la organización. Silbidos y reproches de aquellos que se habían desplazado hasta el escenario más alejado del festival para escuchar a Bugzy Malone, si bien es cierto que el reducido número de personas que iba llegando a cuenta gotas no alcanzaba a tapar las clapas que se formaban sobre el pavimento.

 El disgusto no ha durado mucho y siguiendo uno de los beneficios que ofrece un festival los asistentes se han ido dispersando hacia los otros dos conciertos que, con escenarios mucho más llenos, actuaban en ese momento: la cosa estaba entre LP con su voz desgarradora y las notas de su ukelele o los ritmos brasileños de Gilberto Gil, que por petición del público prorrogó la actuación.

El monopolio roquero del jueves ha dado paso a una jornada más variada y en pleno rendimiento con los seis escenarios operativos y una extensa lista de artistas que se han repartido de forma in crescendo, dejando la franja vespertina a los estilos más folk y pop de Camille o Blaumut y el fin de fiesta a la música electrónica de Kygo y Bomba Estéreo.

Quien sí ha enamorado ha sido N.E.R.D, la banda de Chad Hugo, Shay Haley y la estrella del pop Pharrell Williams. El cantante del éxito mundial Happy ha preferido entonar de pasada sus canciones más comerciales como Get Happy y centrarse en la sonoridad urbana de la banda, un proyecto más personal y cercano al rock y hip hop. Pharrell ha liderado prácticamente todo el show, acompañado de seis bailarines e incitando al público a danzar dentro de círculos mientras el grupo presentaba los temas de su álbum No One Ever Dies y entonaba Deep Down Body Thurst y otros hits.

El público más fiel y entregado lo ha tenido Prophets of Rage, que saltaba enloquecido y hacía volar vasos de cerveza por los aires. El súper grupo formado por Rage Against the Machine, Cypress Hill y Public Enemy, ha actuado por primera vez en Barcelona interpretando temas de su debut conjunto así como los clásicos de las tres bandas que los catapultaron a la fama. Luciendo la camiseta del Barça, los músicos han llevado al escenario una mezcla del hip hop y rock más reivindicativo y contestatario. La guitarra de Tom Morello también se ha vestido para la ocasión con las inscripciones “Fuck Trump” y “Catalunya lliure” en su reverso. Se han despedido con la canción Killing in the Name, el escenario teñido de rojo y la frase “Make Barcelona rage again” en la pantalla.

“¿Dónde está Bob Marley?”, preguntaba alguien del público mientras la gente se amontonaba para ver al hijo pequeño del artista jamaicano. La expectación por ver a Damian Marley era abrumadora y tras 10 minutos de espera el público ha comenzado a silbar impaciente, aunque han tenido que pasar otros 10 para poder ver al cantante enmarcado tras una ondeante bandera jamaicana. La no masificación que buscaba el Cruïlla no se cumplía en un escenario abarrotado en el que faltaba espacio para moverse y sobraban ganas de bailar.

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