Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los detenidos por la supuesta violación en Razzmatazz dieron alcohol y drogas a la menor

Los Mossos descartan que se produjera la agresión múltiple que denunció la joven

Protesta feminista, el lunes, frente a la sala Razzmatazz.

Los Mossos d'Esquadra creen que los dos jóvenes detenidos por la supuesta agresión en la sala Razzmatazz de Barcelona ofrecieron drogas y alcohol a la menor antes de mantener relaciones con ella. En un informe dado al juez, la policía afirma que el consentimiento de la adolescente pudo estar viciado por la ingesta de esas sustancias. De ahí que los hechos puedan ser “constitutivos de delito”. Los investigadores, sin embargo, descartan que se produjera una violación múltiple por las contradicciones entre lo que declaró la menor y lo que revelan las imágenes del backstage.

Los hechos, que aún presentan claroscuros, ocurrieron la madrugada del viernes al sábado en uno de los camerinos del backstage de Razzmatazz. Según la denuncia, la menor entró en la estancia privada con un cantante de hip-hop -menor, como ella- y ambos mantuvieron relaciones consentidas. Después, y siempre según su relato, otros tres hombres accedieron al camerino, se pusieron los preservativos y, entre los cuatro, la forzaron. La menor lo contó más tarde a una amiga, que alertó a emergencias.

“Inicialmente, se descarta que la agresión se produjese tal como dijo la víctima”, concluyen los Mossos. La razón de esa desconfianza está en el análisis de las cámaras de vigilancia del backstage, que los responsables de la sala de conciertos entregaron al día siguiente. En ningún caso permanecen tres o más personas en el camerino, sino a lo sumo dos. Además, se ve cómo el cantante se marcha. “Una vez analizadas las imágenes”, agrega el informe, los Mossos creen que sí hubo “relaciones con dos hombres”, los dos que este martes han pasado a disposición del juez.

Son dos varones, de 18 y 20 años, que fueron arrestados el lunes por la tarde en el aeropuerto de EL Prat, cuando se disponían a coger un avión rumbo a Nueva York. Acompañaban al cantante de hip-hop en su concierto en Razzmatazz. En un primer momento, los investigadores les identificaron (ni siquiera les detuvieron) y les retiraron el pasaporte para seguir investigando. Pero ellos decidieron acudir al consulado de Estados Unidos en Barcelona. Explicaron que unas personas les habían quitado la documentación y obtuvieron un nuevo pasaporte.

En su declaración ante el juez, se limitaron a contestar a una pregunta de su abogado y solo para negar las acusaciones de violación. El fiscal pidió su ingreso en prisión por riesgo de fuga. El titular del juzgado de instrucción número 6 de Barcelona, Miguel Ángel Tabarés, solo ordenó que se prorrogara su detención. Según una nota del TSJC, el magistrado acordó la prórroga “por la necesidad de practicar diligencias determinantes” antes de decidir sobre su situación personal.

Una de esas pruebas es la exploración y la declaración de la menor, prevista para este miércoles. La credibilidad de su testimonio -tiene antecedentes por denuncias previas que no llegaron a buen puerto- será clave en el caso. En el reconocimiento fotográfico, según fuentes judiciales, la menor identificó erróneamente a un cantante distinto del que actuó aquel día en la sala. En las imágenes, apuntan las mismas fuentes, se la ve salir con normalidad del camerino y sin alertar a ningún responsable de seguridad.

Más información