Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Valencia: de récord de contaminación lúminica a ahorrar tres millones de euros al año en luz

El Ayuntamiento cambia la mitad de las farolas de la ciudad y reduce un 80% el consumo

Avenida del Cid de Valencia, en una imagen de archivo.
Avenida del Cid de Valencia, en una imagen de archivo.

Valencia, que ostentó durante años el primer puesto en contaminación lumínica de Europa, ha presentado este lunes su segundo plan para barrer las farolas menos eficientes dentro de un programa financiado por el Gobierno. Cuando esté terminado, en unos meses, la mitad de las farolas que la ciudad tenía en 2015 habrán sido cambiadas, con un ahorro de cerca de tres millones de euros al año y un consumo energético casi un 80% inferior.

En el año 2007, Valencia gastaba en luz 1,5 millones de euros al año más que Barcelona, pese a tener la mitad de población. Y en 2010, el estudio Contaminación lumínica en España, elaborado por el departamento de Astrofísica y Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Complutense de Madrid, concluía que España era país de la Unión Europea con mayor consumo medio por farola. Y Valencia, la ciudad que más despilfarraba la luz, en gran medida debido a los tipos de farola instalados.

La más criticada por los especialistas eran las bolas, que emiten luz hacia el cielo nocturno. La entonces alcaldesa Rita Barberá, defendía que la iluminación masiva transmitía seguridad a los vecinos y no consideraba un problema que Valencia fuera uno de los puntos más brillantes del planeta visto desde la órbita de la Tierra.

El Ayuntamiento sustituyó el año pasado 31.274 puntos de luz. Entre ellas, miles de bolas. El ahorro ascendió a 1,9 millones de euros al año. En la segunda oleada del programa, presentado este lunes por el alcalde Joan Ribó y el concejal Sergi Campillo, se actuará sobre otras 8.098 farolas de los modelos conocidos como Valencia —que tienen doble brazo— y Fernando VIII.

La sustitución por tecnología LED de las bombillas representará un ahorro en términos económicos de algo más de un millón de euros anuales. La factura de 1,99 millones de euros de estas farolas se reducirá a 176.792 euros. El ahorro en términos energéticos oscilará entre el 83% y el 85% en función del modelo.

El cambio de las 8.098 farolas se realizará a través de un crédito del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) del Ministerio de Industria de cuatro millones de euros, sin intereses y a 10 años. El ahorro en electricidad implicará que en cuatro años el préstamo quedará amortizado.

Además de consumir menos, las nuevas farolas no iluminarán hacia arriba. Para ello no es necesario cambiar las estructuras íntegras, sino que bastará con sustituir las bombillas tradicionales por paneles LED e introducir placas en la parte superior para evitar que la luz salga despedida hacia el cielo. Un total de 312 unidades serán retiradas de las calles al no ser necesarias.

Campillo, concejal de Gobierno Interior, ha afirmado que la medida persigue, además de ahorrar recursos y reducir el impacto ecológico del alumbrado, "reducir las molestias a muchos vecinos, a los que ahora les entra mucha luz por las ventanas de noche". Y permitir que en la ciudad "puedan verse más estrellas, dentro de nuestra idea de renaturalizar la ciudad". El Ayuntamiento tiene como objetivo a medio plazo cambiar todo el sistema de iluminación que existía en 2015.

Ribó ha asegurado que, a falta de que este nuevo programa se ponga en marcha, el Ayuntamiento ha reducido en los últimos tres años un 23% el consumo total de electricidad. "Ello supone un ahorro muy importante de 4,6 millones de euros y muchos megavatios que hemos dejado de consumir, lo que es el muy positivo desde el punto de vista de la sostenibilidad".