El PSOE redacta un programa de Gobierno con las ideas de Ciudadanos que el PP vetó

Los socialistas preparan un Ejecutivo de independientes con tres consejeros del PSOE

Ángel Gabilondo y José Manuel Franco, secretario general del PSOE-M, en la sesión parlamentaria del pasado miércoles.
Ángel Gabilondo y José Manuel Franco, secretario general del PSOE-M, en la sesión parlamentaria del pasado miércoles.Víctor J. Blanco (©GTRESONLINE )

El líder del Grupo Socialista en la Asamblea, Ángel Gabilondo —en el caso de celebrarse la moción de censura contra Cristina Cifuentes— hará a Ciudadanos una propuesta difícil rechazar: su programa de Gobierno se basará fundamentalmente en todas las propuestas que ambos partidos han aprobado juntos en la Asamblea de Madrid, pero que no contaron con el apoyo del PP. Irán desde la reducción de las tasas universitarias, el abono de transportes para personas en peligro de exclusión social, la asistencia para personas con discapacidad intelectual o la educación inclusiva en los colegios.

El Partido Popular de Madrid lleva meses hablando sobre lo que denomina el “tripartito de la Inquisición” cuando se refiere a las votaciones que pierde en la Asamblea de Madrid por la confluencia de opiniones en determinados temas de Ciudadanos, PSOE y Podemos. Para aprobar cualquier proposición, los populares necesitan indefectiblemente los 17 votos del partido que en Madrid encabeza Ignacio Aguado, ya que el número de escaños de ambas formaciones (65) solo supera en un voto al que resulta de la suma de los parlamentarios del PSOE y Ciudadanos (64).

Fue el 9 de julio de 2015, un mes y medio después de las últimas elecciones regionales, cuando el Partido Popular sufrió una derrota histórica en el parlamento regional: los tres partidos de la oposición (Ciudadanos, PSOE y Podemos) se unieron para crear la Comisión de Estudio sobre la Evolución del Endeudamiento en la Comunidad de Madrid. Los populares quedaron en shock, tras más de dos décadas ganando una tras otras todas las votaciones en la Asamblea de Madrid. Pero pronto se acostumbraron, ya que la situación se ha repetido casi 70 veces solo en el apartado referente a proposiciones no de ley desde el inicio de la legislatura.

Ya el pasado agosto, el Gobierno regional hizo públicas las estadísticas de todas las votaciones celebradas en el hemiciclo. Ciudadanos votó con el PSOE en 244 de las 342 ocasiones, mientras que con Podemos lo hizo 231 veces, mientras que con el PP solo en 185. Además, en 120 votaciones, los tres partidos de la oposición eligieron el mismo botón a la hora de aprobar o rechazar una propuesta, mientras que PP y Ciudadanos solo coincidieron en el pulsador electrónico en 64 ocasiones.

Esta situación ha venido provocando durante meses durísimos enfrentamientos entre los líderes del PP y Ciudadanos, por lo que los primeros han extendido la idea que los grupos de oposición formaban un “tripartito” contra los populares. El fin es crear la duda entre los votantes de centro y de centro de derecha —que ambos partidos comparten— de que el partido de Albert Rivera es una formación más próxima al PSOE y a Podemos que al PP.

Enrique Ossorio, portavoz del grupo parlamentario popular, dio su versión a principios de este mes: “Estoy muy orgullos de la labor que hace Cifuentes y sentimos vergüenza y rechazo por la labor de oposición que ejerce el tripartito. Han hecho dejación de esa labor y lo único que quieren es destruir a la persona de Cristina Cifuentes, desde su mediocridad no pueden soportar que la presidenta dedique los máximos esfuerzos a los más desfavorecidos o que la economía y el empleo crezcan al máximo, Esta frustración lleva al tripartito a encender la máquina de picar carne contra Cristina Cifuentes a costa de lo que sea”. Ossorio hacía referencia así al caso máster (la obtención de un título oficial sin haber aprobado presuntamente los exámenes) que mantiene a Cifuentes contra las cuerdas y que han provocado que Ciudadanos exija su salida.

Apoyo explícito

Pero ahora el PSOE ha aprovechado esta misma idea para obligar a Ignacio Aguado a darle su apoyo explícito en la moción de censura contra la mandataria regional, ya que la abstención de Ciudadanos no resulta suficiente porque solo se puede desbancar a un presidente con mayoría absoluta. Si ambos partidos han coincidido en las votaciones en numerosas ocasiones, pero Cifuentes ha hecho oídos sordos a sus peticiones —las proposiciones no de ley aprobadas no son de obligado cumplimiento por el Gobierno—, Aguado tiene ahora la oportunidad de hacerlas realidad. ¿Podría no apoyar Ciudadanos un futuro Gobierno socialista que propugna lo que la formación de Aguado intenta sin éxito poner en marcha?

De esta manera, a Ciudadanos solo le queda la opción —en el caso de que Cifuentes no dimita o sea sustituida— de mantenerla en el Gobierno (lo que le obligaría a incumplir su palabra de que busca la regeneración de la política) o de respaldar un nuevo Ejecutivo cuyo programa es calcado del suyo.

Los planes del PSOE pasan también por elegir un Gobierno centrado que no provoque el rechazo directo de Ciudadanos, según fuentes socialistas. El Ejecutivo de Ángel Gabilondo estaría constituido fundamentalmente por políticos o gestores independientes, si bien los socialistas se guardarían tres consejeros y actualmente diputados: José Manuel Freire, en Sanidad; Mercedes Gallizo y la juez Pilar Llop. Las direcciones generales quedarían reservadas para miembros del PSOE. “De aquí a las próximas elecciones [mayo de 2019], poco se puede hacer con los presupuestos regionales ya cerrados. Solo demostrar que los socialistas sabemos gestionar y acabar con la etapa de corrupción y escándalos que ha protagonizado el PP en estos años”, añaden las fuentes del PSOE consultadas.

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