Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Susi, Yoyo y Bully, las últimas elefantas del zoo

El parque de Barcelona no repondrá algunas especies cuando fallezcan los ejemplares actuales

Una de las elefantas en el zoo de Barcelona
Una de las elefantas en el zoo de Barcelona

“El Zoo de Barcelona tiene ahora tres elefantas ancianas a las que proporcionaremos el mayor bienestar posible durante los últimos años de su vida. No sabrían vivir en la naturaleza. Nunca hemos pretendido tener un grupo reproductor de elefantes en el parque porque no tendría sentido”, asegura el director del centro, Antoni Alarcón. Susi, Yoyo y Bully serán las últimas elefantas del zoo que desde ahora y hasta el 2031 irá convirtiéndose en un parque moderno donde la simple y superficial contemplación de animales —sin ningún tipo de discurso— dejará paso a que el parque desempeñe un papel en la conservación, investigación y divulgación. Se priorizarán las especies mediterráneas, las amenazadas o aquellas para las que existan planes de conservación. Estas bases harán que muchas de las especies actuales no serán repuestas. Así ocurrirá con los camellos, los osos, el rinoceronte o las elefantas.

Susi es la elefanta decana en el zoo. Llegó al parque de la capital catalana en 2002 procedente del Safari Park Vergel (Alicante). Joaquim Lacueva, el responsable de conservación del zoo de Barcelona, recuerda que entonces se optó por tener sólo elefantes africanos y Susi lo es. Al llegar al zoo se tenía muy poca información de ella. “Dicen que estuvo en un circo. Tiene una cicatriz que cuentan se la hizo un hipopótamo de un mordisco. Pero no podemos certificarlo”, recuerda Lacueva. Susi vivió durante seis años con la elefanta Alicia que falleció en 2008. Fue entonces cuando se quedó sola y varias entidades pusieron en funcionamiento una campaña: “Liberar a Susi”. El parque reaccionó a la presión ampliando las instalaciones y en 2009 llegó Yoyo procedente de Rioleón Safari en Albinyana (Tarragona). Yoyo pertenecía a la administración y se había quedado sola en Rioleón. La integración entre Susi y Yoyo fue lenta. Tampoco se sabe con certeza la edad y procedencia de Yoyo. Por último, en 2012 llegó Bully procedente del Bioparc de Valencia. “Según tenemos entendido, la alcaldesa Rita Barberá anunció que la había rescatado de un circo y trasladado al Bioparc”, asegura Lacueva.

Las tres elefantas tienen entre 35 y 48 años por lo que como máximo habrá elefantas una década más. Menos tiempo aseguran que le queda al único rinoceronte de la colección, Pedro, procedente también de Rioleón.

El zoo de Barcelona poco a poco irá adaptándose a lo que consideran debe ser un parque en pleno siglo XXI. En 2016 visitaron el parque 1.007.343 personas, en 2017 fueron 870.370, una reducción de visitantes que Alarcón considera que, entre otros, se puede deber a las obras, las condiciones meteorológicas e incluso el debate de redefinición del zoo.