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CELESTINO CORBACHO Exministro y exmilitante del PSC

“El discurso político del PSC sigue creando confusión”

El exalcalde de L'Hospitalet cree que el partido debió definirse claramente por el constitucionalismo

Celestino Corbacho, durante la entrevista.
Celestino Corbacho, durante la entrevista.

Celestino Corbacho (Valverde de Leganés, Badajoz, 1949) fue ministro de Trabajo e Inmigración con José Luis Rodríguez Zapatero; alcalde de L’Hospitalet (Barcelona), durante 14 años y presidente de la Diputación de Barcelona. Después de más de cuatro décadas de militancia socialista, ha abandonado el PSC.

Pregunta. ¿Por qué se va?

Respuesta. No concurre una sola circunstancia. Desde que dejé en 2015 las responsabilidades institucionales y orgánicas que tenía se ha producido un distanciamiento lógico. Todo esto no se entiende sin el contexto de la situación política catalana y la postura del PSC, que no siempre ha sido clara, ni lo suficientemente nítida, sino que se ha prestado a veces a ser dudosa. Me siento muy orgulloso de mi militancia socialista durante 40 años, pero para seguir activo en política necesitas sentirte muy identificado.

P. Lo primero que se dijo cuando se dio de baja es que se iba a Ciudadanos.

"No me voy a afiliar a ningún partido ni voy a encabezar ninguna candidatur"

R. No me voy a afiliar a ningún partido ni voy a encabezar ninguna candidatura, pero llevo la política en mi ADN y en la medida de mis posibilidades participaré en el mundo local porque fui 14 años alcalde de L’Hospitalet y me interesa mucho el análisis sobre las ciudades. El resto de cosas ni me las planteo.

P. Cuando habla de la postura difusa del PSC ¿se refiere por ejemplo al vaivén con la consulta legal y acordada que defendió en 2012 el partido?

R. ¿Una consulta legal y acordada para qué? ¿Para defender el derecho de autodeterminación? No. Esos conceptos han sembrado confusión en el lenguaje y al final no sabes en qué dirección vamos. Lo que el PSC debería haber hecho desde el primer momento es defender que la socialdemocracia no puede contemplar como un objetivo ni el independentismo ni las consultas. Yo creo en un proyecto que no rompa la cohesión territorial y social de España.

P. Si el PSC hubiera tenido esa postura más clara que reclama, ¿Ciudadanos sería la primera fuerza en el Parlament?

“No es realista decir que todos los que votan Ciudadanos son de derechas”

R. No lo sé. Sí creo que el PSC ha hecho a veces un discurso que no se ajusta a la realidad y es pensar que todos los votantes de Ciudadanos son de derechas. Una parte de los 300.000 que se han ido a Ciudadanos se podrían haber quedado si el PSC hubiera sido más claro en las referencias al constitucionalismo.

P. Pero por el ala catalanista el PSC también perdió votos.

R. Es verdad. El PSC quería representar un papel de centralidad y cuando se tensionó la política catalana fue el partido que más sufrió las consecuencias. Cuando se fueron esas personas al espacio soberanista, el PSC debería haber aparecido con más contundencia, pero solo hizo un discurso plagado de muy buenas intenciones.

P. ¿Qué piensa del anuncio del Gobierno de acabar con la inmersión lingüística?

“El PSC quiso representar un papel de centralidad y fue el que más sufrió cuando se tensionó la situación”

R. Utilizar ese tema a través del artículo 155 es un intento político de generar polémica con fines electorales.

P. Usted fue uno de los pocos cuadros del PSC que se posicionó por Susana Díaz en las primarias del PSOE frente a la repetida neutralidad que pedía Miquel Iceta.

R. Desde el primer momento el PSC tomó partido claro por Pedro Sánchez y se vio reconfortado por ese éxito. Yo apoyé a Susana Díaz porque me lo pidió Zapatero y porque no estaba en las antípodas de lo que defendía ella. Iceta igual fue neutral, pero la dirección del PSC, no.

P. Al inicio del primer Gobierno catalán tripartito se le sondeó para resucitar el PSOE en Cataluña. ¿Por qué se negó?

R. Jamás me prestaré a eso porque estoy orgulloso del pasado. Otra cosa es que a lo largo de la vida vamos evolucionando y llega un día en que dices: te quiero mucho, pero no para seguir juntos.

P. ¿Qué análisis hace del embrollo de la política catalana?

"Cataluña no puede  seguir así. Hay que acabar de una vez con el día de la marmota"

R. Lo veo con preocupación. Cataluña lleva muchos años en una burbuja en la que parecen estar muy cómodos sus protagonistas, pero que provoca incertidumbre en la población. No podemos seguir así, hay que acabar de una vez con el día de la marmota. Ya está bien que llevemos tantos años dando vueltas al mismo tema. Hace dos meses que tenemos un Parlament, pero no funciona. El 155 no es un Gobierno, es la consecuencia de un momento concreto. Y ahora la discusión es si vamos a tener un Gobierno y un presidente o dos. Esto es de locos.