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El Barcelona prepara un plan frente a la caída de asistentes al Camp Nou

La afluencia al estadio, con 64.000 aficionados de media este curso, es la peor en 10 años. No se han superado las cifras anteriores al atentado terrorista ni el ‘procés’ ayuda

Gradas del Nou Camp vacías antes del partido contra el Valencia, el pasado jueves.
Gradas del Nou Camp vacías antes del partido contra el Valencia, el pasado jueves.

El Camp Nou se vacía. La asistencia al estadio es la peor de la última década, con una media de 64.218 seguidores. El maravilloso atractivo de ver jugar a Leo Messi ya no es suficiente. No basta para atemperar el temor a un nuevo ataque terrorista, como el que vivió la ciudad el pasado 17 de agosto. No basta para que la gente desvíe la mirada del procés. Tampoco, para mover a los abonados de sus sofás los días de partidos por la noche o con frío. Las causas son múltiples. El club trabaja ya en un informe para conocerlas con detalle y poner en marcha un plan de choque que le permita recuperar espectadores.

Espoleado por la drástica caída de aficionados, el club prepara un informe que debería estar listo a final de curso. “Es un tema que preocupa, por eso queremos tratarlo internamente, abordarlo con seriedad. Sabemos que nos enfrentamos a múltiples variables. Trabajaremos para que en el Camp Nou la entrada sea magnífica”, apuntan fuentes del club consultadas por este diario. Es todo lo que se puede extraer de la Junta Directiva, que hablará cuando, con datos en la mano, sepa qué soluciones puede poner en marcha.

La imagen de un Camp Nou a rebosar —con una grada multirracial, repleta de abonados y turistas— es ya muy difícil de ver. Si en la temporada 2008-2009 la asistencia media al estadio azulgrana era de 68.864 espectadores, diez años después la tendencia es negativa: la media de aficionados que asiste al campo hoy (desde el partido de la Supercopa contra el Madrid hasta el último de semifinales de Copa del Rey contra el Valencia) es de 64.218 —no se incluye el partido a puerta cerrada del 1-O. En realidad, podría decirse que se han perdido 10.000 seguidores por el camino, especialmente en este curso, pues ha habido temporadas excelsas, con una media de 79.191 (la 2010-2011) o 78.736 (la 2015-2016). Sin ir más lejos, el curso pasado fueron 77.527.

Sin contar la jornada fatídica del referéndum —cuando el Barça fue presionado para cancelar el partido contra Las Palmas, finalmente celebrado a puerta cerrada—, las cifras de este curso se han movido entre los 50.000 y los 60.000 espectadores. El día de mayor afluencia fue el de la Supercopa de España contra el Madrid, cuando se contaron 89.514 seguidores. El partido se celebró unos días antes del atentado en Las Ramblas y Cambrils. Desde entonces, el encuentro que más se le ha acercado ha sido el de Champions contra el Juventus (78.656). El último partido en el Camp Nou, la ida de las semifinales de Copa contra el Valencia, arrojó una lastimosa cifra de 50.959 espectadores.

“Tenemos que buscar una explicación lógica, pero si jugamos un partido a las 21.30 en un día en que se anunciaba frío y lluvia, como contra el Valencia, no es fácil. Y menos en un día laborable, tenemos muchos socios de fuera”, declaró públicamente el portavoz del club, Josep Vives. El portavoz habló durante la presentación de los resultados del Observatori Blaugrana: encuestas a los socios para conocer su nivel de satisfacción. Entrevistas, por cierto, en las que no se preguntó a los culers (al menos, que se sepa) sobre la asistencia al estadio

Una de las causas es la caída del turismo en Cataluña (del 13,9% interanual) debido al temor a nuevos ataques y al proceso independentista. El Camp Nou, el museo del club o la tienda oficial junto al estadio se vacían. La respuesta hay que buscarla también en las cifras del seient lliure y en el comportamiento de los socios. “La asistencia al campo que provenía del seient lliure [programa azulgrana para que los socios liberen sus asientos si no van a ir al estadio y esas entradas puedan venderse a otros] e iba para los turistas era de unas 25.000 personas, y esta cifra se ha reducido de manera muy importante”, explicó el vicepresidente Jordi Cardoner a L’Esportiu. El directivo apuntaba también al contexto político: “Quizá haya menos ganas de disfrutar del fútbol para estar pendientes de otros acontecimientos”.

Pero la mirada del club debe ser también introspectiva. Según publicó el diario Sport, la media de asistencia de los abonados al Camp Nou el curso pasado estuvo en 40.000 aficionados, cuando la cifra total de abonados es de 85.000. Así pues, no solo los turistas han dejado de ir al estadio, sino también los socios. ¿Se han acostumbrado a ver a Messi en directo? ¿Qué opinan los aproximadamente 10.000 socios que esperan en una lista a tener un abono? ¿Solucionará el proyecto del Espai Barça este problema y sus consecuencias directas: la cuenta de explotación del club? Quedan muchas preguntar por responder.

 

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