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El PNV rompe su pacto de gobierno con los socialistas en Irún

Los nacionalistas se consideran "expulsados" del gobierno municipal por el alcalde Santano

El alcalde de Irún, José Antonio Santano, comparte desayuno en esta localidad guipuzcoana con el líder socialista, Pedro Sánchez, en mayo de 2015.
El alcalde de Irún, José Antonio Santano, comparte desayuno en esta localidad guipuzcoana con el líder socialista, Pedro Sánchez, en mayo de 2015. efe

El PNV de Irún (Gipuzkoa) ha dado hoy por roto el pacto de gobierno que mantenía con el PSE al considerarse "expulsado" del ejecutivo municipal por el alcalde, el socialista José Antonio Santano, a quien han acusado de anteponer su interés personal a los de los ciudadanos de la localidad fronteriza, la segunda más poblada de la provincia.

La ruptura entre socialistas y peneuvistas en Irún se ha producido después de que el alcalde destituyera este martes al portavoz del PNV en el Consistorio, Xabier Iridoy, de su cargo de delegado de Urbanismo tras varias semanas de discrepancias y cruce de acusaciones relacionadas con una operación urbanística en la ciudad.

Iridoy y el presidente de la Junta Municipal del PNV, Lander Ugartemendia, acompañados por los ediles del partido, han ofrecido hoy una rueda de prensa en la que han responsabilizado a Santano de la crisis de gobierno abierta en el municipio. Ugartemendia ha afirmado que el regidor socialista, con el cese de Iridoy, "expulsa a todo el PNV del Gobierno municipal". "Irún no se merece un alcalde que no sabe compartir liderazgo ni trabajo en común, y solo mira por él y no por el bien de los irundarras", ha afirmado.

La posición del PNV de Irun de dar por roto el acuerdo con los socialistas en este municipio, ha asegurado Ugartemendia, ha sido compartida y respaldada por la dirección de su partido, con la que existe "sintonía total".

La salida del PNV del gobierno local de Irún, aunque queda en el aire cómo la va a sustanciar este partido, deja en minoría al PSE, que cuenta con 10 de los 25 concejales que forman la corporación municipal. El PNV tiene cinco ediles, Podemos otros cinco, EH Bildu tres representantes y el PP 2.

Las relaciones entre los dos socios de gobierno comenzaron a tensarse durante el pasado verano, ha comentado Iridoy. En los dos años y medio de gobierno en común, la convivencia política "nunca ha sido fácil", ha añadido, aunque la crisis adoptó una dimensión mayor cuando el PSE "filtró" sus intenciones respecto al traslado de unas instalaciones deportivas municipales sin consensuarlo con sus socios, lo que marcó "un antes y un después" en las relaciones entre ambos partidos, según el relato que ha hecho Iridoy.

A partir de entonces ha existido "una mayor tensión" entre ambos partidos, con "desencuentros sucesivos", siempre relacionados con la comunicación de los avances de los proyectos que gestionaba el PNV en este Gobierno", ha dicho Iridoy, quien ha lamentado que, pese a existir un pacto de gobierno, el PNV no ha tenido desde que comenzó este mandato "una información ni relación preferente en este Gobierno". "Los temas nos llegaban en muchas ocasiones al mismo tiempo que al resto de los grupos políticos", ha apostillado.

"Santano ha mantenido un modelo de relación y de trabajo no colaborativo y se ha negado, a pesar de solicitárselo de manera reiterada, a compartir ninguna comunicación pública con los delegados del PNV en este Gobierno", ha criticado el edil del PNV. También ha acusado al alcalde de "falta de palabra e incumplimiento de compromisos adquiridos" en asuntos como los acuerdos presupuestarios.

Las ejecutivas nacionales del PSE y el PNV suscribieron en 2015 un acuerdo para gobernar juntos en aquellos municipios vascos donde la suma de ambas formaciones les permitía asumir la alcaldía. Así ocurrió en la gran mayoría de los Consistorios, salvo en Andoain, donde el PNV evitó apoyar a la candidata socialista, y en Vitoria, donde el PSE hizo lo propio al día siguiente y dejó gobernar en solitario al peneuvista Gorka Urtaran.

Las relaciones de gobierno entre ambos partidos no han llegado al límite de romper los acuerdos, como ha sucedido ahora en Irún, pero sí se han producido tensiones en otras localidades, como Barakaldo (la segunda ciudad de Bizkaia), donde los socialistas echaron por tierra el pasado verano el pacto de estabilidad que habían suscrito dos años antes, al comienzo de esta legislatura.