Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las chicas del plátano

El dúo zaragozano Lady Banana presenta hoy 'Balance', su último disco, en la Sala Juglar

Nerea Bueno (izquierda) y Alba Villarig, componentes de Lady Banana.
Nerea Bueno (izquierda) y Alba Villarig, componentes de Lady Banana.

Alba Villarig y Nerea Bueno son unas recién llegadas a la capital. Se mudaron el pasado mes de septiembre desde Zaragoza, su ciudad natal y acusan un fuerte acento maño. La dos jóvenes, de 25 años cada una, se instalaron en un coqueto bajo en el barrio de La Latina donde conviven baquetas y guitarras con apuntes de Derecho y Psicología. Juntas forman Lady Banana, un dúo de rock con el que presentan su tercera referencia: Balance (Clifford Records). Este viernes lo presentan en la sala Juglar (Lavapiés, 37; 21.30; 6 euros) junto a los artistas Mihassan y Compro Oro.

Las dos amigas fundaron la banda en la capital de Aragón en 2015 donde grabaron su primera maqueta, In rock we trust. Un año después retomaron el proyecto en Londres, donde Bueno (guitarra y voz), se mudó para estudiar un posgrado en Arte Dramático. Villarig (batería y coros) no se lo pensó, agarró sus baquetas y la acompañó a la capital de la música en Europa. Tras ofrecer dos bolos se les ocurrió salir a tocar a la calle. Y aunque tardaron un tiempo en acomodarse a las aceras londinenses, no les fue mal: "Ganábamos entre 200 y 300 libras diarias", cuentan.

Las dos apuntan que actuar en Oxford Street o Leicester Square supone que las vean miles de personas a diario, aunque "hay que pelear por encontrar los espacios adecuados y llegar a un acuerdo con el resto de músicos callejeros", señalan. De estas experiencias surgió el título de primera referencia, Busking Problems (Clifford Records), grabado en Londres. Un juego de palabras que se traduce en Problemas de actuar en la calle.

Villarig estudia un posgrado en Psicología y Bueno en Derecho. Aunque a veces intercambian los papeles, en el grupo dividen las tareas; la primera se ocupa de la gestión, la segunda de las letras y las dos de la música. "Aunque cualquier decisión final pasa por las dos", añaden. ¿De dónde procede el nombre del grupo? "Buscábamos algo neutral entre el español y el inglés y se nos ocurrió Go Bananas [volverse loco], pero en España iba a parecer un eslogan para animar a un equipo. Cambiamos el Go por Lady, que nos representa como mujeres", recuerdan.

Tras regresar de la tierra del Fish and Chips pusieron el punto de mira en Madrid. "Buscábamos una mezcla entre la capital inglesa y Zaragoza con un circuito musical donde crecer. Aquí no se nota la despersonalización de Londres y el ambiente es muy social". Además, las dos se siente fascinadas por la combinación de caña y tapa que ofrecen muchas tascas madrileñas. "La primera vez le dijimos al camarera que no habíamos pedido comida", recuerdan jocosas.

Su último disco, Balance, publicado el año pasado en dos vinilos con cuatro temas, "juega con el contraste entre lo racional y lo emocional". No en vano, una portada representa un corazón anatómico y otra un cerebro con tornillos; dos canciones más oscuras y dos más brillantes y letras en inglés y castellano que hablan de "aspectos personales". En la primavera de este año grabarán su primer larga duración en los estudios del centro Laboratorio Audiovisual de Zaragoza.

Queen, Blondie, Royal Blood, Dover, Tequila o Hinds son algunas de sus referencias sonoras: "Tocamos con tres amplificadores, uno de ellos de bajo, que envuelven a la batería y jugamos con las graves de la guitarra y el bombo, que en directo te golpean en el pecho", resumen. Como reza su lema: "Batería y guitarra es el mínimo indispensable para practicar buen Rock. ¿Para qué más?".

Más información