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Entre Jordis anda el juego

Divertidísima comedia de Ramon Madaula en el Romea, 'Adossats'

Ramon Madaula y Jordi Bosch, en 'Adossats'.
Ramon Madaula y Jordi Bosch, en 'Adossats'.

Como actor, director y autor, Ramon Madaula sabe que en el mundo de la comedia las carcajadas son el termómetro del éxito, y en Adossatslas hay de la primera a la última escena. Su segunda pieza teatral es una comedia agridulce sobre tres generaciones de catalanes que sobrellevan como pueden la infelicidad que les corroe; debajo de esas risas aflora un retrato coral de la amargura que invita a la reflexión. Jordi Bosch, Rosa Renom y Carles Canut derrochan vis cómica y carácter al frente de un magnífico elenco dirigido con acierto y complicidad por Jordi Casanovas.

ADOSSATS

De Ramon Madaula. Rosa Renom, Jordi Bosch, Carles Canut, R.Madaula, Marieta Sánchez, Guillem Balart. Dirección: Jordi Casanovas. Romea. Barcelona, 18 de diciembre.

“Me duele la tripa de tanto reir”. Lo decía, con una sonrisa de oreja a oreja, un espectador al salir del Teatro Romea de una comedia que huele a éxito en la cartelera navideña (hay funciones hasta el 28 de enero). El punto de partida es jugoso: tres generaciones de Jordis —el abuelo, el padre y el nieto— celebran su onomástica un día de Sant Jordi en un chalet adosado y la aparente felicidad de la reunión familiar se va nublando con conflictos que acaban aguando la fiesta.

Tiene un lado muy perverso esta comedia, pues la familia que vemos en el escenario bien podría ser la nuestra; pequeñas y grandes frustaciones, celos y envidias, fracasos y sueños rotos conforman un mosaico de insatisfacciones e incomunicación familiar que Madaula sitúa en el jardín de una casa adosada ubicada en una típica urbanización del Vallès Occidental. Un paisaje, en suma,inquietantemente reconocible.

Después de su debút como autor teatral con L´electe, también dirigido por Jordi Casanovas, Madaula afina su buen olfato escénico con diálogos vivos, directos, rematados por réplicas y sentencias que, no por previsibles, dejan de tener gracia. Como actor se reserva el papel de Joan, hermano de Jordi, escultor que explota el registro de artista incomprendido y abandonado por su pareja; y lo borda.

Rosa Renom (Carmen, esposa de Jordi) y Marieta Sánchez (Deisy, la cuidadora de Jordi abuelo), sacan extraordinario partido de los dos personajes femeninos de la comedia.Cumple con naturalidad y eficacia Guillem Balart dando vida al Jordi pequeño; en sus principales escenas tiene como maestro de la situación nada menos que a un sensacional Carles Canut, que clava sus sentencias con retranca y muestra su lado más tierno apoyando los sueños de futuro de su nieto.

Dejo para el final al Jordi hijo, papel a medida de ese gran actor cómico que es Jordi Bosch: no pierde comba recreando toda la mala baba de un catalá emprenyat de manual: un funcionario con carnet de partido harto de esperar un cargo que siempre acaba pillando alguién con mejores padrinos; harto de la idílica felicidad en que parece vivir su esposa, de las pullas de su padre y de un hermano artista cuyas obras no entiende; harto de un vecino "facha y pepero". Harto de su perro. Harto de todo.

Hay, ciertamente, abuso de estereotipos en la construcción de personajes y lugares comunes, y tics demasiado previsibles, pero con actores de este calibre, Adossats garantiza hora y media de diversión. Que no es poco en tiempos tan necesitados de gracia y buen humor.