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El Palau arranca con una ‘Pasión’ contemporánea

Un montaje musical y escenográfico sobre la muerte de un homosexual en EEUU

Matthew Shepard era un joven estudiante de la Universidad de Wyoming que por su condición de homosexual fue secuestrado, agredido, atado a una valla y abandonado hasta que murió. Ocurrió en 1998 y su muerte levantó una auténtica polvareda en Estados Unidos. Ese delito de odio fue para el compositor Craig Hella Johnson una auténtica Pasión moderna, una traslación de las pasiones de Bach a nuestros días y una imagen de la muerte del estudiante en la de Jesucristo. El resultado fue Considering Matthew Shepard, una obra que servirá para arrancar la temporada del Palau de la Música el 21 de octubre. Todo un cambio de registro en la institución musical barcelonesa que este año ha apostado por la creación contemporánea para empezar.

Una cantata, una ópera, un oratorio fusión.... En definitiva, una representación muy singular que contiene música muy diversa —resonancias de Bach, también de canto gregoriano, country, blues o gòspel— que tendrá voces solistas —como la de Marta Mathéu o Manu Guix— y que contará con la colaboración especial de Els Amics de les Arts y Big Mama Montse con una escenografía a cargo de la compañía La Brutal y el artista visual David Espinosa. Y el protagonismo absoluto de más de 200 voces del Orfeó Català, el Cor Jove y el Cor de Noies de L'Orfeó Català además de una pequeña agrupación musical. En el escenario de la sala del Palau se verá una pantalla rectangular y alargada sobre la que se proyectarán las miniaturas ideadas por Espinosa para recrear la historia de la víctima. Los ensayos todavía no han empezado por lo que la disposición de todas las piezas que intervienen en la Pasión moderna no está definida. “Queremos que la escenografía ayude pero sin tapar ni molestar, sin invadir”, explicaba David Selvas.

“Es evidente que la partitura tiene una fuerte carga social y que el estreno en el Palau, que lo es también en Europa, coincide con la primera manifestación en defensa de los derechos de la comunidad homosexual en Barcelona hace 40 años y 26 de la muerte en parecidas circunstancias de Sónia —una transexual que fue apalizada por un grupo de neonazis en el parque de la Ciutadella—”, recordaba Víctor García de Gomar, director artístico adjunto del Palau. Para Simon Halsey, director de las formaciones corales, es todo un reto: “se trata de una composición de envergadura y no estamos acostumbrados a los elementos escénicos”. La propuesta que hizo García de Gomar a Els Amics de les Arts fue recibida por ellos “como un auténtico regalo y nos parece una forma para que la gente que no suele acudir a los conciertos en el Palau se acerque de otra manera”, subrayó Dani Alegret.