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Detenidos los 17 integrantes de una banda especializada en alunizajes y butrones

El líder de la red perteneció a la banda de otro conocido ladrón

Grandes especialistas de la noche

El grupo desarticulado por la Guardia Civil se había especializado en cometer los robos siempre por la noche. En cuestión de minutos, reventaban el escaparate de un establecimiento y algunos miembros se colaba en su interior. Allí se apropiaban de los objetos de valor, tras lo cual huían a toda velocidad.
Este grupo era itinerante y no dudaba en hacerse hasta más de 300 kilómetros en una sola noche para cometer sus robos y regresar hasta cometer los asaltos a sus domicilios.

La Operación Napoli ha permitido desmantelar a uno de los grupos de aluniceros más activos de la región. Los agentes de la Guardia Civil de Rivas han desmantelado una organización criminal compuesta por 17 personas, acusadas de cometer una treintenta de robos en Madrid y en provincias cercanas. Según fuentes de la investigación, el líder de la banda, Carlos F., perteneció a la banda de otro conocido ladrón, Ángel Suárez Flores, alias Casper, condenado por robar una colección de cuadros de la empresaria Esther Koplowitz, en 2001.

La investigación se inició el pasado mes de octubre tras perpetrarse un robo en tienda de telefonía móvil de la localidad de Rivas Vaciamadrid. A partir de ahí, los agentes de Policía Judicial de este puesto se hicieron cargo de las pesquisas.

El grupo investigado se trasladaba hasta las diferentes localidades donde realizaban un estudio pormenorizado del lugar donde perpetrarían el robo. Su máxima especialidad eran las tiendas de telefonía móvil. Para cometer los asaltos, siempre utilizaban vehículos de alta gama que habían sustraído previamente.

Entre los integrantes del grupo destaca la presencia de varios individuos con gran destreza en la apertura de cajas fuertes, y en el uso de lanza térmica así como, en la manipulación de los sistemas de seguridad.

En sus desplazamientos este grupo se caracteriza por su peligrosidad: En el caso de ser sorprendidos por unidades policiales emprendían la huida a alta velocidad en vehículos de gran cilindrada y no dudaban en embestir a los agentes, lo que provocaba un gran riesgo para los usuarios de las vías.

Además, no dudaban en utilizar esa conducción temeraria como método disuasorio. Los agentes que estuvieran vigilando las carreteras o las calles por las que huían se centraban en estos vehículos lanzaderas, lo que permitía asegurar al resto de la banda, en especial, los automóviles cargados con el material sustraído. Sacrificaban así a alguno de los miembros de la banda. Estos sabían que, tras ser detenidos por esta conducción temeraria, serían puestos en libertad al ser un delito menos grave.

Los integrantes de este grupo tomaban exhaustivas medidas de seguridad. En el momento de su detención estaban asentados en barrios de la periferia de Madrid, como los distritos de Usera y Villaverde, además de unas viviendas unifamiliares en Seseña (Toledo). Además, cambiaban de vivienda con asiduidad, así como de vehículo para evitar ser detectados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

Una vez fueron identificados todos los integrantes del grupo, se lograron ubicar seis domicilios. Algunos de ellos estaban en las dos torres de Villaverde en la que se han guarecido numerosos aluniceros y butroneros durante los últimos años, según fuentes de la investigación.

Los 17 detenidos tienen edades comprendidas entre los 20 y los 30 años. Entre todos ellos, suman más de 100 antecedentes. Se les imputa 32 hechos delictivos, como robo con fuerza, robo de vehículos y atentado contra agentes de la autoridad. Los asaltos los realizaron en Madrid, Burgos, Toledo, Valencia, Zamora, Cuenca y Ávila, según fuentes de la Guardia Civil.