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José Manuel Franco se medirá con Sara Hernández para liderar el PSOE-M

El diputado no será en ningún caso el candidato de su partido en las elecciones de 2019

José Manuel Franco, portavoz adjunto en la Asamblea de Madrid y coordinador regional de la campaña de Pedro Sánchez en la que resultó reelegido secretario general del PSOE, se presentará a las primarias para liderar la federación madrileña. La secretaria general del PSOE-M, Sara Hernández, ya ha anunciado que optará a la reelección. La previsión es que el congreso sea en septiembre u octubre. El diputado no será el candidato de su partido en las elecciones autonómicas de 2019.

José Manuel Franco, aspirante a liderar el PSOE de Madrid.
José Manuel Franco, aspirante a liderar el PSOE de Madrid.

Diputado autonómico desde 1995, el número dos de Ángel Gabilondo se postula para encabezar lo que define como un “proyecto colectivo” que se basaría en el “trabajo en equipo” y donde no habría “nada de personalismos”. Detrás de su candidatura no están solo partidarios de Sánchez, que sostiene que no se inmiscuirá en los procesos congresuales en que están inmersas las federaciones del PSOE. El pasado 21 de junio, tres días después del 39º congreso federal del PSOE, se celebró en Alcorcón una reunión de 300 cuadros del partido de lo más variopinto que incluía a secretarios generales y cargos medios de 85 agrupaciones madrileñas. El cónclave coincidió en dar su apoyo a Franco.

Dos semanas después, este gallego de 59 años de Puebla de Brollón (Lugo), militante desde 1981, ha decidido dar formalmente el paso. Pero solo para ser el secretario general de Madrid y no el candidato a los comicios de 2019. “Tenemos al mejor candidato posible, Ángel Gabilondo. Sería ridículo desaprovechar su enorme valía”, explica Franco. “Además, creo que es un momento clave para reforzar las estructuras del partido. Nuestra pretensión es centrarnos en mejorar el funcionamiento interno y de esta manera garantizar el éxito electoral en los próximos comicios”, añade.

El aspirante cuenta con el respaldo de referentes del socialismo madrileño que en las primarias se significaron a favor de Patxi López, como hicieron la mayoría de alcaldes y de cargos orgánicos de peso. Entre ellos sobresale Javier Rodríguez, alcalde de Alcalá de Henares y vicesecretario general del PSOE-M. En esta línea se encuentra Rafael Simancas, que ha agrandado su influencia desde su nombramiento como secretario general del grupo parlamentario en el Congreso.

La candidatura de Franco también ha atraído a parte del sector que apoyó a Susana Díaz en Madrid, como la alcaldesa de Aranjuez, Cristina Moreno; o el secretario general de la agrupación de Las Rozas, Miguel Ángel Ferrero, unas de las pocas en que la presidenta de Andalucía fue la más votada en el proceso de primarias. Ambos son afines al diputado Juan Segovia, que en julio de 2015 obtuvo el 42,3% de apoyos en las primarias en que Hernández fue elegida la nueva secretaria general de la federación madrileña con un respaldo del 57,7% y el beneplácito de la dirección nacional del PSOE de Sánchez.

Franco cree reunir el perfil necesario para dirigir la siempre complicada federación socialista madrileña, la antigua FSM cuya fama de avispero es compartida en el resto de federaciones del PSOE. El aspirante a domar el PSOE-M es un parlamentario respetado por todos los grupos parlamentarios. Su conocimiento del medio socialista y su habilidad para el consenso llevó a Simancas primero y después a Tomás Gómez, con personalidades tan dispares, a incluirle en sus ejecutivas. Durante la gestora que relevó a la ejecutiva de Gómez entre febrero y julio de 2015 fue portavoz en la Asamblea de Madrid.

“Quiero poner mi experiencia al servicio de los militantes y que estos sean los verdaderos protagonistas de la vida del partido”, expresa Franco. La ejecutiva regional abordará en su reunión del miércoles el calendario del congreso, que sería en septiembre aunque hay quien lo sitúa del 6 al 8 de octubre.

Recuperar el voto joven

Ahondar en las relaciones con las Juventudes Socialistas (JSE) resulta “básico” para José Manuel Franco en una de las comunidades donde los socialistas más sufren el trasvase de voto urbano de las generaciones más jóvenes, sobre todo a Podemos. El nuevo secretario general de JSE, Omar Anguita, es precisamente de Rivas-Vaciamadrid. Su programa se basa en cinco pilares: educación, empleo y emancipación, igualdad, sanidad y cultura.

El aspirante es partidario de rebajar el porcentaje de avales necesarios del 10% al 2% para ser candidato. “Defiendo que se apliquen ya las normas aprobadas en el congreso federal del PSOE”, expone Franco. Otra iniciativa es la creación de un consejo de alcaldes y portavoces para coordinar la política municipal con una periodicidad al menos trimestral.

La fórmula para superar la leyenda negra de la federación madrileña —“ha sido una organización convulsa por sus intensos debates, que en ocasiones generaban tensiones innecesarias y nos hacían mucho daño”, reconoce Franco— es “aprovechar el talento” dentro del partido y “abrirse a nuevas ideas” de personas y organizaciones como movimientos sociales, universidades y asociaciones de vecinos.

Un aspirante clave en la remontada de Sánchez en su federación

La remontada de la candidatura a la secretaría general del PSOE de Pedro Sánchez en la Comunidad, donde se impuso obteniendo más votos que avales, justo al revés que Susana Díaz, refuerza las posibilidades de José Manuel Franco para liderar la federación madrileña. El diputado demostró su conocimiento orgánico del territorio con la coordinación regional de la campaña del vencedor de las primarias: Sánchez fue la opción preferida en 75 del centenar de centros de votación fuera de la capital, donde tampoco tuvo rival.

El trabajo de campo realizado por Franco y su equipo sin apenas infraestructura llevó a Sánchez a ganar en su federación con 6.222 votos (49,49%), lo que supone un incremento de más de 2.100 apoyos respecto a los avales que su candidatura había presentado (4.092). Todo un salto cualitativo que además se consiguió sin el respaldo del aparato autonómico, que hizo campaña por Patxi López. La presidenta de Andalucía obtuvo 3.993 votos (31,76%), por debajo de sus 4.550 avales, mientras el exlehendakari y expresidente del Congreso quedaba tercero con 2.358 papeletas (18,75%).

Sánchez sumó en la capital 2.086 votos por los 1.518 de Díaz y los 849 de López, según el recuento al que ha accedido EL PAÍS. De las 23 agrupaciones del PSOE en la ciudad de Madrid, la candidata fue la más votada en Entrevías-El Pozo, Moratalaz, San Blas-Canillejas, Tetuán y Villaverde. En el resto ganó Sánchez. Pero donde amplió más su ventaja fue en el resto de municipios de la región: Sánchez obtuvo en esas agrupaciones 4.142 papeletas, seguido de Díaz con 2.474 y López con 1.509.

El líder del PSOE también recibió más votos en las principales agrupaciones fuera de la capital, como Getafe, la de la secretaria general del PSOE-M, Sara Hernández, o Móstoles. Díaz fue la primera opción en 19, como Las Rozas, Leganés y Parla, el feudo de Tomás Gómez, a quien Díaz reivindicó. Una decisión que le pasó factura, coinciden los dirigentes regionales consultados, incluidos críticos con Sánchez. Pese a contar con el favor de Hernández, López quedó primero en Fuenlabrada —su alcalde, Manuel Robles, preside la federación madrileña— y otras cinco localidades.

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