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Montoliú completa la historia de Madrid entre 1960 y 1979

El periodista y cronista de la Villa presenta su obra "De la dictadura a la democracia"

La Castellana, en una vista aérea de 1979.
La Castellana, en una vista aérea de 1979.

Pedro Montoliú, periodista, historiador y cronista de la Villa, añade un episodio más a su historia del Madrid del siglo XX con una nueva entrega que abarca, en 630 páginas, el trepidante período comprendido entre 1960 y 1979, “etapa de completa transformación de la vida capitalina”, según asegura. En la reciente presentación de su obra y junto al arquitecto y editorialista gráfico José María Pérez, Peridis, Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid, recordaba un sorprendente episodio vivido por ella en aquellos años: “Una joven del servicio doméstico procedente de Jaén y que trabajaba en mi casa, se echaba a llorar porque su padre contaba tan solo con 24 horas para edificar y techar su chabola ya que, si no lo hacía en ese plazo, las autoridades, derribarían sin miramientos la infravivienda”. El censo oficial cifraba en 101.000 los chabolistas existentes en barrios periféricos madrileños, si bien el número real frisaba, con certeza el doble, explica Montoliú.

De aquel Madrid y su ulterior desarrollo da noticia puntual este libro, que ha exigido al autor cinco años de trabajo documental y dos de escritura. El libro se articula en tres amplios escenarios, urbanístico, social y político, que enfocan su lente sobre una ciudad cuya población de dos millones de almas se ha incrementado entonces a tres millones; cuyo parque automovilístico crece en siete años en 1,3 millones de vehículos mientras sobre la vida capitalina que se yergue, rampante, un proceso especulativo al que nadie pone freno: a los recién llegados del campo a Madrid se les impide acceder a la carísima vivienda mientras los moradores de casas viejas se aferran a las suyas en medio de un déficit enorme de infraestructuras.

“Entonces, no hay ambulatorios, ni colegios, ni mercados ni iglesias; el Gobierno central acomete grandes obras, como La Paz, y el Ayuntamiento emprende, en la misma tónica, la construcción de grandes parques como el de Atracciones, el Zoo, derriba la Casa de la Moneda para abrir la plaza de Colón, o instala el Templo de Debod en el antiguo Cuartel de la Montaña, pero no soluciona más que con parches los apremiantes problemas de los vecinos, en una ciudad congestionada y ya muy contaminada medioambientalmente”, explica Montoliú. “Camiones de la Comisaría de Abastecimientos y Transportes suplen cada tres días la demanda alimenticia vecinal en numerosos barrios capitalinos carentes de mercados”, puntualiza.

“Será bajo los mandatos del alcalde Miguel Ángel García Lomas y de Juan de Arespacochaga cuando las autoridades municipales, por primera vez, se acerquen” -por presiones del movimiento vecinal-, “a barrios populares y chabolistas como Orcasitas o Palomeras”, prosigue el autor, que considera que Madrid vive hasta entonces “en una situación crítica”.

En una segunda parte de la obra se aborda la situación social madrileña en aquella época, con la paulatina incorporación de la mujer a tareas de la que permanecía, desde siempre, excluida como de las concejalías municipales (Olivia Tomé fue la primera concejala, en 1963), de la Policía Municipal (en 1972 se creó un cuerpo femenino) o del acceso a la directiva de entidades como la Real Academia Española (Carmen Conde no entró hasta 1978) o el Casino de Madrid. “Poco a poco se va extendiendo una sed generalizada de derechos, de libertades”, señala Pedro Montoliú, que admite no contemplar “ningún tipo de transformación urbanística o social sin un contenido político”, asegura, como el que trata en la tercera parte de su obra.

En ella subraya “la multiplicidad de vectores, estudiantil, laboral, ciudadano, vecinal, incluso empresarial, que aunaron casi espontáneamente sus esfuerzos para conseguir un cambio político”, cambio activado por partidos, sindicatos y organizaciones civiles transversalmente insertos en aquellos vectores. Aquel esfuerzo cristalizaría en el fin del franquismo y la Transición hacia la democracia, proceso narrado con la desenvoltura del periodista y el rigor del historiador, acreditado todo ello por un conocimiento profundo y al día de la realidad madrileña.

 

Madrid. De la dictadura a la democracia, 1960 a 1979. 630 páginas. Editorial Silex. 25 euros.