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Barcelona retira la campaña de enviar libros a Donald Trump

La iniciativa del Instituto de Cultura había provocado polémica y el rechazo frontal del PEN catalán y de asociaciones de editores y escritores

Imagen de la campaña.
Imagen de la campaña.

Muerta antes de nacer. El Ayuntamiento de Barcelona ha resuelto retirar la iniciativa de enviar libros al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, "porque nadie más que él necesita abrir su mente" según rezaba uno de los textos de un powerpoint interno que fue remitido al Gremio de Libreros de Cataluña quien, a su vez, lo envió al conjunto de librerías agremiadas. La iniciativa formaba parte de una campaña de fomento de la lectura promovida por el Instituto de Cultura (ICUB) que convocó un concurso y la adjudicó a la empresa After Share del publicista Risto Mejide que, además de presentador de televisión, también le llevó la campaña electoral al regidor de Cultura del consistorio, Jaume Collboni.

La polémica, que primero saltó en las redes, ha provocado el rechazo frontal del PEN catalán, de la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña y de la Asociación de Escritores en Lengua Catalana que “lamentan que se deje las actuaciones de promoción de la lectura en manos de una empresa de publicidad, sin confiar el contenido y el enfoque a quien realmente sabe de promoción de la lectura”. En un comunicado conjunto, añaden que la iniciativa no contaba con el apoyo del sector, “ni de las librerías, ni de los editores ni de las bibliotecas”. También se habían manifestado en contra la Asociación de Editoriales Independientes Llegir en Català y el Grup Municipal Demòcrata del Ayuntamiento que instaban su retirada, Las razones que argumentaban eran similares y se pueden resumir en una idea:enviar libros a Trump no sirve para fomentar la lectura. “De lo que se trata es de que haya más libros en las casas y no en la Casa Blanca”, en opinión de la asociación LLegir en Català. Para Jaume Ciurana, del Grup Municipal Demòcrata y exconcejal de Cultura, la iniciativa era “frívola e infantiloide” .

After Share fue la empresa que ganó el concurso público al que se presentaron siete firmas. Fue la segunda oferta económica más barata, 89.256,20 euros, que con el IVA asciende finalmente a 108.000 euros. En el informe de adjudicación se le otorgó a esa oferta la puntuación máxima (19,29 puntos) y con el lema Barcelona ciutat llibre fue considerada como “original, dinámica y participativa”. Rosa Mach, responsable del programa de libros del ICUB, Ramon Bosch, gerente del consorcio de bibliotecas y Carlos González, jefe de gabinete del ICUB fueron los encargados de examinar las propuestas.

Y la elegida, la de After Share, promovía que libreros y bibliotecas escogieran dos títulos, uno en castellano y otro en catalán, que luego serían enviados a Donald Trump. Los libreros y bibliotecarios que quisieran serían entrevistados para explicar su elección y con los testimonios se realizaría un documental que se insertaría en televisiones además de hacerlo circular por las redes sociales. Esa propuesta fue enviada al Gremio de los Libreros que, a su vez, remitió un comunicado a sus agremiados: “empieza pronto una campaña de fomento de lectura novedosa y rompedora”. En la nota se les instaba a comunicar si estaban dispuestos a participar en el montaje. “Nosotros hemos hecho de meros transmisores de la iniciativa municipal sobre la que, en principio, no nos pronunciábamos”, ha explicado a este periódico Antoni Daura, presidente del gremio que, no obstante, ha puntualizado que ya había advertido a los gestores municipales que ese tipo de acciones “pueden ser efectivas aunque a veces se giran en contra por el efecto incontrolado que tienen en las redes sociales”. Daura ha reconocido que pocos libreros se habían mostrado favorables a participar: “la verdad es que no muchos” y ha apuntado que confiaba en clarificar la cuestión con los responsables municipales la semana próxima.

La postura del consistorio ante la polémica ha ido variando a lo largo del día. Por la mañana, el gerente del ICUB, Valentí Oviedo, la defendía y en declaraciones recogidas por EFE sostenía: "Afortunadamente, los concursos son públicos y transparentes y en este caso se presentaron siete empresas y la que ha ganado era la segunda más económica en precio y cualitativamente se pedía que tuviera cierta originalidad y que fuera una campaña más rompedora de lo que han sido habitualmente las de fomento de la lectura". Hora más tarde, el regidor Collboni se remitía a las declaraciones de su gerente y declinaba pronunciarse. Sin embargo, a media tarde un comunicado del ICUB anunciaba que la iniciativa de enviar libros a Trump quedaba de retirada de una campaña “que se encuentra actualmente en fase de revisión y de adaptación de las múltiples acciones que la integran”. El comunicado reconocía que “ante las críticas que han generado las acciones que se incluían - como pedir a las bibliotecas y libreros que escogieran dos libros para enviárselos a Donald Trump- el ICUB ha decidido que esa acción no formará parte de la campaña”.

Por si fuera poco, los textos en catalán del powerpoint de la propuesta, que ha circulado profusamente por las librerías y las bibliotecas de Barcelona, tenían faltas de ortografía. Entre ellas, por ejemplo, se encuentra “prensa” en lugar de “premsa” o “llibres escullits per els” cuando la expresión correcta hubiera sido “llibres escollits pels”.