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PSC y Sí que es Pot explotan las dudas de la CUP en los Presupuestos

Los grupos de izquierdas condicionan a los anticapitalistas con propuestas asumibles por ese grupo

Oriol Junqueras presenta los presupuestos frente a la diputada de la CUP Eulàlia Reguant.
Oriol Junqueras presenta los presupuestos frente a la diputada de la CUP Eulàlia Reguant.

Los Presupuestos de la Generalitat para este año se han convertido en un filón para el PSC y Catalunya Sí que Es Pot (CSQP) para remarcar las diferencias ideológicas entre Junts pel Sí y la CUP e intentar que los anticapitalistas se acerquen a sus posiciones. La CUP, no obstante, ha marcado distancia y ha evitado entrar en polémica con el Ejecutivo absteniéndose en algunas de esas propuestas justo en la semana en la que sus territoriales debaten si apoyan las cuentas.

Los partidos de la izquierda en la oposición iniciaron su particular ejercicio de presión a los anticapitalistas con su propuesta fiscal, mucho más ambiciosa que la de la propia CUP. Demandaban aumentos de hasta 4,5 puntos en el impuesto de la renta para los contribuenyes con más recursos y rebajas a quienes menos cobran, además de cambios en Sucesiones y Patrimonio. Los diputados anticapitalistas señalaron el martes que se abstenían en esa enmienda a la Ley de Medidas Fiscales y Financieras que acompañará a la de los Presupuestos.

Pese a que el modelo propuesto por PSC y CSQP responde a la progresividad fiscal demandada por la CUP, los anticapitalistas anunciaron el martes en comisión que se abstenían, pese a que su voto favorable no hubiera tenido consecuencias prácticas: el PP apoya a Junts pel Sí para tumbarla. El Gobierno catalán, a instancias sobre todo del Partit Demòcrata, se niega a modificar esos tributos cedidos.

La propuesta fiscal se añade a otras enmiendas presentadas por los dos partidos de izquierdas que son un guiño a las reivindicaciones de la CUP aunque, en algunos casos, la formación anticapitalista también ha presentado sus propias enmiendas presupuestarias en temas similares. El grupo socialista, por ejemplo, ha presentado una enmienda en la que demanda al Gobierno catalán que vuelva a financiar una tercera parte de las plazas públicas de guarderías, como hacía hasta hace dos años, y cuyas tasas asumen ahora familias y ayuntamientos. Y también han reclamado que se reabran 6.000 plazas en centros geriátricos que fueron, según los datos del PSC, clausuradas.

La modificación del precio de las matrículas universitarias en Cataluña, las más altas de España, presentada por la confluencia de izquierdas, también ha creado consenso entre el resto de grupos parlamentarios. Catalunya Sí que Es Pot confía que, en este caso sí, la CUP se sume a la propuesta, que reclama rebajar un 30% las matrículas. De ese modo, los alumnos solo asumirían el 17,5% del coste de la enseñanza superior, frente al 25% que asumen actualmente.

Los grupos de izquierdas, en una propuesta tomada de una enmienda del grupo promotor de la iniciativa legislativa popular de la Renta Garantizada de Ciudadanía, ha elaborado una enmienda en la que se reclama crear un fondo de 400 millones de euros para cuando la iniciativa entre en vigor. Esa cifra supone 67 millones más que los 288 millones que actualmente se destinan a la renta mínima y los 45 millones que el Gobierno ha ofrecido a la CUP para el próximo año.